Mujeres al Servicio de Dios
Juan 12:26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. Juan aquí nos dice que los verdadero discípulos son siervos incondicionales a Jesús, ya que servirle significa estar donde él está en una comunión estrecha o profunda con él. Además un verdadero servidor acepta el mismo camino de entrega y sacrificio de Jesús, asociado a la metáfora del grano de trigo de los dos versículos anteriores de Juan 12. Y como consecuencia hay una recompensa eterna y honor por parte de Dios. ¡Servir a Dios es un privilegio! Y es una forma de adoración. Cuando servimos a Dios y a nuestros hermanos y hermanas le expresamos nuestro amor y nuestro agradecimiento por habernos salvado, perdonado y por todo lo que nos ha dado. Amadas Dios las bendiga ¿Cómo están? Espero se encuentren bien, doy gracias a Dios por otra oportunidad que me da de estar por este medio anunciando su palabra. Gracias por acompañarme y escuchar el mens...