Un Matrimonio Que Honra a Dios
Colosenses 3:18-19 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. En el matrimonio, la sujeción y el amor son dos caras de la misma moneda. En el verso Pablo le pide a la esposa respetar y seguir el liderazgo de su esposo, y estar dispuesta a servirle, que es lo que deben hacer como seguidoras del Señor. También Pablo da un mandato directo al esposo dónde establece dos reglas de oro: Primero lo llama a tener un amor abnegado, constante y cuidadoso, similar al amor de Cristo por la iglesia. Luego le prohíbe el maltrato físico, verbal o psicológico. Exigiéndole abandonar la dureza, el autoritarismo, las actitudes que causan heridas o resentimientos y evitando ser duros amando a su esposa. Amadas nuevamente juntas en un nuevo episodio, espero se encuentren bien y rodeadas del amor del Señor, el tema que me ocupa hoy es de mucha importancia, primeramente para mí vida y para las que están casadas, y si ...