El Secreto está en el corazón: Orando sin máscaras
Eclesiastés 5:2: No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Este pasaje nos da un consejo muy valioso: cuando vayamos a Dios en oración, no prometamos cosas de forma apresurada o impulsiva, no decir lo primero que viene a nuestra mente, ni dejar que nuestras emociones controlen nuestras palabras ante Dios. Es mejor hablar poco con sensatez que llenar los momentos de oración con palabras vanas o promesas vacías que luego no se cumplirán. El autor del texto nos invita también a tener reverencia ante él, no olvidando que es el Creador supremo en el cielo y nosotras seres humanos en la tierra, por lo que debemos acercarnos con respeto, usando pocas palabras llenas de sinceridad, honestidad y reflexión. En la oración, es más importante tener un corazón dispuesto a aprender y obedecer que ofrecer palabras huecas. Amadas Dios las bendiga, ¿Có...