Detrás del disfraz:
Isaías 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! El profeta Isaías dirige un un lamento o advertencia de juicio al pueblo de Dios porque habían perdido la capacidad de distinguir entre el bien y el mal. No solo cometían pecados, sino que alteraban los valores: justificaban lo incorrecto y rechazaban la rectitud. Al comparar luz con tinieblas y amargo con dulce, la escritura muestra que los estándares morales de Dios son claros y absolutos. Invertirlos distorsiona la verdad de forma tan antinatural como cambiar el día por la noche. Para la actualidad, el versículo leído se utiliza para advertir sobre cuando la cultura o las mayorías aplauden conductas destructivas mientras marginan o llaman "retrógrado" a lo que es ético y conforme a la voluntad de Dios. El texto llama a no guiarse ciegamente por las costumbres del momento, sino a evaluar la realida...