El Ayuno Que El Padre Ve



Joel 2:12 
Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. 
El sentido del ayuno en este pasaje no es un ritual vacío, el profeta nos instruye que el ayuno no funciona como magia ni como una regla obligatoria para impresionar o peor aún tratar de manipular a Dios. Sino uno de los requisitos fundamental para debilitar nuestra naturaleza carnal y humillar la para recibir el perdón, en este caso.

El dejar de comer acompañado por el llanto y el lamento muestra que el arrepentimiento es real y que hay dolor por haber fallado a Dios.

En el versículo siguiente (Joel 2:13), el profeta aclara que se debe «rasgar el corazón y no los vestidos», lo que significa que a Dios le importa la actitud sincera del interior y no las apariencias religiosas externas.

Amadas un saludo cariñoso para todas, otra vez por aquí con el mensaje de Dios, que para mi es un privilegio y una responsabilidad de mi parte traer las palabras directas del corazón de Dios.
Estoy consiente que lo que digo en los mensajes daré cuenta un día de cada palabra, por ello dejo que el Espíritu Santo sea quien guíe y quién inspire mi corazón, quedo bajo su gracia y sabiduría.

El mensaje de hoy es muy importante para nosotras como creyentes para nuestra edificación, se trata sobre el ayuno que le ofrecemos a Dios y la actitud de nuestro corazón.

Cómo sabemos el ayuno bíblico cristiano es la abstinencia voluntaria de alimentos con el propósito central de buscar a Dios, humillarse espiritualmente y enfocar la atención en asuntos del Reino.

El ayuno no es una simple dieta o método para impresionar a Dios, sino un ejercicio espiritual que siempre debe ir acompañado de oración sincera.

En el antiguo testamento Dios envía a Isaías para reprender a su pueblo de su pecado de rebeldía y desobediencia, ellos ayunaban y se mostraban piadosos por fuera, pero trataba mal a los demás y toleraba la injusticia social. 
Y en el capítulo 58, Isaías explica con claridad que actitud busca Dios.
Dios denuncia la hipocresía del pueblo que se quejaba de que él no respondía a sus ayunos cuando en realidad usaban esa religiosidad externa para ocultar injusticias y egoísmo, leamos:
Isaías 58:3
¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. 

Dios les responde que, el mismo día en que ayunan y fingen humildad, en realidad buscan sus propios placeres, hacen negocios egoístas y explotan a sus trabajadores o empleados. 
Ellos creían que por hacer el sacrificio de ayunar, Dios tenía la obligación automática de premiarlos o responderles.

Por lo tanto el texto enseña que la religión vacía o los rituales externos (como dejar de comer) no tienen ningún valor para Dios si la persona maltrata a los demás y vive sin justicia ni misericordia en su trato diario. 

Amadas Dios critica el ayuno superficial y puramente externo que el pueblo de Israel practicaba para impresionar a Dios sin cambiar su corazón ni su trato hacia los demás.
Isaías 58:5 
¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?

Dios cuestiona si un ayuno verdadero consiste únicamente en pasar un día aguantando hambre o mostrando tristeza de manera fingida. Doblarse por la tristeza como un junco dando a notar falsa humildad, ni usar ropas ásperas.
Para Dios son escenas de rituales de luto y penitencia.
Dios rechaza esta actitud y deja claro que un día de ayuno lleno de lamentos teatrales no le agrada si la vida diaria sigue llena de egoísmo, opresión e injusticia. 
Para Dios ese es el ayuno que no acepta ni ve, ni tampoco desea, 
En los versículos que siguen vamos a ver que el profeta explica el ayuno que a Dios le agrada, leamos: 
Isaías 58:6
¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
Dios rechaza el sacrificio religioso vació si este va acompañado de egoísmo o indiferencia hacia el sufrimiento ajeno.
La oración es importante aquí, la intersección por las personas que sufren y llevan cargas pesadas es una forma de ayudar para que Dios quiebre de sus vidas todo lo que los ata que no les dejan ser libres.

El propósito real del ayuno debe transformar el corazón humano para volverse activo en la ayuda al necesitado, reflejando el amor de Dios en acciones prácticas y lo vemos en el verso siguiente:
Isaías 58:7
 ¿No es que compartas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
Compartir el pan y dar alimento al hambriento de manera solidaria, dar refugio, ropa: Acoger al necesitado sin techo y vestir al desnudo, al marginado y vulnerable, sin ignorar las necesidades de la propia familia, es un acto de amor y devoción que tiene mucho valor ante los ojos de Dios.

Ahora voy a dejar por un momento al libro de Isaías, y nos vamos al N.T específicamente al evangelio de Mateo, dónde Jesús habla en el Sermón del Monte, un mensaje clave sobre cómo debe vivir un seguidor de Dios, ayudando a los pobres, orando y ayunando.
Jesús enseñó que el ayuno debe ser algo personal y honesto con Dios, no un espectáculo para impresionar a los demás y debe hacerse en secreto y con humildad, no para aparentar santidad ante los demás.
Amadas, miren es algo muy importante ayunar y no siempre se ayuna de manera que nadie nos vea, a veces sirve de inspiración para otras cuando lo hacemos piadosamente y sin máscaras. 
Lo que Jesús juzga es la intención del corazón, porque no es lo mismo ayunar siendo visto que ayunar para ser visto. Vayamos a leer:
Mateo 6:16
Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Jesús aquí se refiere a los hipócritas que cambian su aspecto físico a propósito cuando ayunaban, no se lavaban la cara ni se arreglaban el cabello. Ponían caras tristes y de sufrimiento extremo. Su meta era que la gente notara su sacrificio para recibir admiración y aplausos. 

Por lo tanto nos da una advertencia:
Jesús dice que esas personas ya tienen su recompensa completa, su premio es únicamente el reconocimiento de la gente, pero no obtienen la bendición de Dios. Quien actúa por orgullo humano se queda sin la recompensa celestial. 
Si nuestro corazón ama a Dios, y es nuestro tesoro él nos va a recompensar. Sigamos con los versos:
Mateo 6:17-18
Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús usa la imagen de asearse, peinarse y arreglarse con normalidad ya que en esa época, ungirse con aceite y lavarse era parte del cuidado diario. 
Entonces al momento de ayunar debemos seguir con nuestra apariencia habitual y no fingir tristeza o sufrimiento.
Dios conoce las intenciones reales del corazón y premia esa actitud humilde y honesta, en lugar de la vanidad de buscar fama terrenal.

Amadas la verdadera espiritualidad no necesita aplausos humanos. Cuando buscamos a Dios en lo íntimo, sin testigos, demostramos que nuestra fe es genuina. 
Nada tiene más valor que estar con el bien amado, nuestro Señor y esto sucede cuando todos nuestros apetitos se silencian, solo para estar con él, esto es lo que Dios llama verdadero ayuno.
Comer solamente del pan de vida que es Jesús. 

Pero hay una realidad, si, existen obstáculos que nos aleja de la mesa del Señor muchas veces no son pecados, sino los afanes de este mundo las riquezas, las ocupaciones.
Amadas Jesucristo es el único tesoro por el cual vale la pena renunciar a todo lo que nos aleja de él.

El mayor tesoro es Jesucristo y sino tenemos una verdadera valoración del tesoro, nunca vamos abandonar todo para obtenerlo todo.

Luego encuentro en las escrituras una parábola en: Lucas 14:15-24
Dónde vemos que un rey organiza una fiesta para su hijo, los invitados originales rechazan la invitación y ponen excusas .
El primero había comprado una hacienda y la iba a ver, el otro una yunta de bueyes e iba a probarlos, y el tercero se había casado y no podía ir.
Ahora tener un auto es pecado?
Comprar una casa es pecado?
Casarse es pecado?
Pero ellos prefirieron esa comida, prefirieron eso antes que Dios, lo pusieron antes que Dios.

En el versículo 24 leemos la sentencia final del rey sobre los primeros invitados que rechazaron la invitación.
Lucas 14:24 
Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

Las excusas, las ocupaciones cotidianas, los bienes materiales y las comodidades terrenales se convirtieron en una prioridad mayor que atender el llamado de Dios.

Cuando la palabra de Dios habla que lo que te aleja del Señor de ese pan que sacia para toda la eternidad, no habla de pecado habla de los afanes de este mundo 
Y cuando él se refiere lo que te aleja del banquete de Dios en muchos casos lo que llamamos bendiciones de Dios, no son vicios no son cosas malas, muchas son un regalo de Dios.
Un auto, una casa, un matrimonio es un regalo de Dios. 
Amadas si hay algo en tu vida por más bueno que parezca que ocupa el lugar del Señor sácalo de encima por que te va a destruir. 

Creer en Jesús es sujetarse en su palabra obedecemos y dejarlo todo para seguirle.
Nuestro mayor enemigo es la incredulidad que no nos deja creer que Jesús es el pan de vida 
Y si lo creemos quiere decir que no necesitamos comer de otro alimento para sentirnos completamente satisfechos en el.

Las personas que se sienten satisfechas en Dios no hablan de lo que les falta, sino de su abundancia, es un culto racional. Adoran cuando hablan. Llenos de Cristo a través del Espíritu Santo. 
Lo que exprese mi boca es el fruto de labios.

No se trata de lo que hacemos ni lo que decimos se trata  de quienes somos, donde está nuestro tesoro esta nuestro corazón.
 ¿A quien amas más? ¿A las riquezas y bendiciones?
Anda y agarra tu dinero y todos tus bienes y véndelo y dáselo a los pobres.
Porque si lo tienes te va a permitir hacer lo que tu quiere, o te gusta y Dios no quiere que hagamos lo que nos gusta sino lo que a él le gusta, en
Juan 6:35
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. 

Él esta diciendo que si ustedes comen de mi nunca más van a necesitar comer otra cosa.

¿Qué es lo que te aleja de la mesa del Señor y comer solo del pan de vida?

Jesús nos deja una profunda enseñanza sobre el ayuno y en que solamente debemos buscar estar satisfechas de su palabra, dejándonos una sentencia sino obedecemos su llamado. 

Pero volviendo al capítulo 58 de Isaías veremos el desenlace del ayuno que el profeta enseñó.  Leamos la recompensa espiritual y físico para quienes obedecen este llamado de amor al prójimo sin máscaras ni manipulación.
Isaías 58:8
Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

Amadas la guía de Dios y la claridad llega tras hacer lo correcto, la sanidad, la liberación o la ayuda de Dios se vuelven evidentes y tangibles en nuestra vida.
La integridad y la manera recta de vivir es clave porque abren el camino y sirven como un testimonio claro ante los demás. Dios respalda y cuida la espalda de quien obra con misericordia. Él protege contra peligros ocultos o ataques por detrás. Leamos como sigue Isaías en los versos:
Isaías 58:9-12 
Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;  y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.
Amén!

Hermanas al unir Isaías 58 y Mateo 6, el mensaje se vuelve profundamente claro: la verdadera espiritualidad no busca el aplauso humano, sino la mirada de Dios que se traduce en amor al prójimo. Ambos pasajes confrontan la hipocresía de los rituales visibles (ayunar para ser vistos o quejarse porque Dios "no mira") y nos llaman a una intimidad secreta con el Padre que da frutos públicos de justicia.

Puntos clave en esta enseñanza:
_La motivación del corazón (Mateo 6:16-18): Jesús pide no demudar el rostro para que la gente vea que ayunamos. Isaías 58:3 critica a quienes dicen: "¿Por qué ayunamos, y no hiciste caso?". Ambos denuncian el uso del ayuno como una herramienta de manipulación espiritual o búsqueda de estatus.

_La verdadera recompensa: En Mateo, la recompensa viene del Padre que ve en lo secreto. En Isaías 58, la recompensa de un ayuno correcto es la guía divina, la sanidad y ser llamados "reparadores de portillos". La recompensa no es el reconocimiento humano, sino la presencia misma de Dios restaurando nuestras vidas y comunidades.

_De la intimidad a la acción: El tiempo a solas con el Padre en lo secreto en Mateo 6 es el combustible que nos da la fuerza y el amor para romper las cadenas de opresión y compartir el pan con el hambriento de Isaías 58.

Ahora con la llegada de Jesús cambia el tiempo de tristeza y ayuno tradicional por un tiempo de alegría y fiesta porque Dios está presente. Y esto lleva a los discípulos a preguntar lo siguiente en:
Mateo 9:14-15 
Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. 

Jesús se compara con el novio (o esposo) en una fiesta de bodas. Dice que los invitados no pueden estar tristes ni ayunar mientras el novio está con ellos. Su presencia trae alegría. 
Pero que un día el novio será quitado (su muerte y partida) y que entonces sus discípulos ayunarán. Ese ayuno ya no será una rutina vacía, sino una expresión de nostalgia y anhelo por el.
Enseñándonos que lo más importante no es cumplir normas externas de tristeza, sino vivir el amor y la alegría de tener a Dios cerca. 

Esto marca el inicio de un tiempo nuevo donde, hasta que él no vuelva por nosotras su iglesia va ayunar y ¿de que?
De todo lo que no es Jesucristo.

Él es el centro en todo y debemos hacer ayuno para buscar su voluntad y el ejemplo práctico más claro y detallado de ayuno comunitario en la iglesia primitiva, se encuentra en:
Hechos 13:1-3
Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Ellos se reunieron para buscar la voluntad de Dios. No lo hicieron de forma casual, sino a través de una entrega total.
El ayuno fue la atmósfera espiritual que preparó sus corazones para escuchar a Dios recibiendo instrucciones. 
Tras recibir la orden, no actuaron de inmediato con sus propias fuerzas. Volvieron a ayunar y orar juntos para pedir el respaldo divino sobre los misioneros.
Finalmente, les impusieron las manos y los despidieron, dando inicio al primer viaje misionero de la historia cristiana.

Para finalizar amadas digo que: La iglesia primitiva no ayunaba solo en momentos de desastre (como en el Antiguo Testamento), sino como parte de su vida espiritual cotidiana. Se usaba para tomar decisiones: El ayuno servía para silenciar los deseos del cuerpo, los apetitos, los afanes y agudizar el oído espiritual antes de dar pasos importantes.

El trabajo de evangelización más grande de la historia comenzó con un grupo de cristianos ayunando en comunidad.

Amadas me despido con un fuerte abrazo, agradecida por acompañarme hasta el final.
Las espero en nuestro próximo encuentro, Dios mediante,  un abrazo.

AYUNAR ES CALMAR LOS DESEOS DE LA CARNE, MOSTRAR HUMILDAD GENUINA, CONCENTRAR LA MENTE Y EL ESPÍRITU EN ORACIÓN Y REFLEXIÓN. 

¡Dios con nosotras!

Comentarios

Entradas populares de este blog

El plan perfecto

El Dios que me ve

EL PODER DE SU PRESENCIA