¡Mujer Eres Libre, Levanta Tu Mirada!



Salmos 34:19-20
Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.

Este un versículo profundamente reconfortante que nos enseña dos realidades claras sobre la vida:

Primero, que el sufrimiento es inevitable: Ser una buena persona o seguir el camino de Dios no nos exime de pasar por problemas, enfermedades, crisis o tristezas. 

El salmista en este verso advierte que las dificultades o aflicciones serán muchas, y que no es una promesa de una vida sin problemas. 

Y la otra realidad es Nuestro Señor estará presente en medio de las aflicciones y rescatarnos de todas, de todas dice, nuestras angustias, seguramente nos dará la salida y por ende la victoria sobre todo ataque u opresión del enemigo de nuestra alma.

Amadas bienvenidas espero se encuentren bien, gracias a Dios por permitirme estar otra vez con ustedes y traerles su mensaje. También agradecerte a ti hermana que siempre estas apoyando compartiendo el mensaje, siendo colaboradora del reino de Dios.

Que fiel promesa acabamos de leer en el salmo 34 y que la vemos evidente en nuestra vida, nuestro Padre está al tanto de sus hijas e hijos, más aún cuando estamos atravesando alguna enfermedad o circunstancia muy agobiante.
Podremos tener muchos problemas pero nuestro Señor nos ayuda a vencerlos para no sufrir ningún daño.

Dado que nuestro Señor es Omnisciente, él ve a quienes están doblados por el peso de las cargas,  problemas, y es movido a misericordia y los libera.

En las escrituras encontramos a Jesús demostrando su compasión específicamente en el evangelio de Lucas, allí está la historia de una mujer que había estado encorvada durante 18 años. 

En esta historia se destaca la liberación del sufrimiento, la restauración de la dignidad humana y el verdadero sentido del descanso sabático frente al legalismo de parte de los fariseos religiosos.

Además la historia nos enseña sobre el poder de Jesús, y también nos ofrece lecciones valiosas sobre la fe, la perseverancia y la liberación.

El evangelista Lucas nos habla de la condición de una mujer y nos cuenta que ella había estado encorvada debido a una enfermedad desconocida, posiblemente una deformidad espinal o una enfermedad muscular. Lucas da este diagnóstico 
porque el era medico. 

Esto la había dejado inválida y pasando a ser marginada religiosamente y culturalmente.

Ya que en la cultural, era considerada insignificante para los religiosos fariseos de es tiempo e invisible, pero Jesús la nota, y le da un lugar, sacándola de las tinieblas a la luz admirable.

Ahora leamos este maravilloso milagro que cambio la vida de esta mujer y que seguramente su historia nos impactará aumentando nuestra fe en Jesús, quien en estos tiempos aún sigue sanando enfermedades, liberando de la esclavitud del pecado, que es un mal que lleva a una muerte eterna y lo hace según su santa soberanía.

Leamos el relato del evangelista:
Lucas 13:10
Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo.
Según las Escrituras Jesús los sábados acostumbraba ir a enseñar en las sinagogas, en ese día él haría una obra maravillosa ante los ojos de los Judíos religiosos que estaban allí, a Jesús no le importa que día es, solo que había una mujer con una necesidad.

Como hemos visto en otras historias Jesús daba un valor especial a las mujeres, más aún si estaban con alguna necesidad, y también lo hará ese sábado, nuestro Señor mostrará su compasión.

A continuación vamos a ver la prioridad que tiene Jesús de la personas y la misericordia por encima de los ritos y las reglas, leamos:
Lucas 13:11
Y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.

Estaba encorvada dice la palabra, ¿Se imaginan estar en esta condición?
Esta enfermedad en esos tiempos no se podía curar, ella ya estaba destinada a vivir así, había perdido la visibilidad completa, ya que su mirada era solo hacia abajo.

Durante casi dos décadas, esta mujer vivió encorvada, incapaz de levantarse. Espiritualmente, representa el peso del sufrimiento y la opresión. 

Amadas abro un paréntesis para decir que: me resulta triste que en éstos tiempos la condición de esta mujer espiritualmente lo vemos a menudo en los entornos o en las congregación a hombres y mujeres.
Están tan encorvados por el peso del pecado que no pueden ni siquiera mirar hacia arriba, el pecado los ha derrotado, y peor aún se han acostumbrado a vivir así sin buscar ayuda, encerrados en su triste condición y posición.
Amiga, hermana si estás así hoy, Dios te quiere liberar y te hace una invitación que dice en:
Mateo 11:28 PDT
Vengan a mí los que estén cansados y agobiados, que yo los haré descansar.
Cierro paréntesis.

Volviendo a la historia, está mujer padecía de una enfermedad y Jesús tenía que asistirla, aunque estos religiosos se enfadarían por la sanidad de parte de Jesús ya que estaba prohibido hacer alguna obra en el día de reposo.
Pero en ese día Jesús daría una enseñanza a los asistentes en ese momento.

Antes de ir allí, quiero que notemos una característica a considerar de esta mujer que debemos rescatar y es la búsqueda que ella tenía del Señor, la presencia en la sinagoga demuestra qué era una mujer piadosa a pesar de su situación, ella asistía a escuchar la enseñanza de Jesús a pesar de su condición.

¿Cuántas de nosotras vamos a la congregación a pesar de alguna enfermedad, crisis, pruebas o ante la inclemencia del tiempo?

No obstante vemos que a esta mujer le importa su salud espiritual y la busca en la sinagoga, el cuál es un ejemplo a seguir.

La actitud de esta mujer le agrada a Jesús, nuestro Señor desea que la mujer oprimida, sea liberada de esta carga o atadura, de esa enfermedad que la agobiaba y que la llevaba a ser marginada en la sociedad por su situación.
Y cómo en todo Jesús muestra con la acción su amor, compadeciéndose de la mujer y liberándola de su sufrimiento, leamos:
Lucas 13:12-13
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.
¡Amén, gloria a Dios!

Amadas estos versículos contienen enseñanzas de compasión y autoridad, a diferencia de la multitud o de los líderes religiosos.

Fijémonos que Jesús la ve, él nota su sufrimiento, la llama tomando la iniciativa y la libera con su palabra y el toque de sus manos. 

Jesús no solo sana una dolencia física, sino que libera a la mujer de la opresión, permitiéndole mirar al cielo y glorificar a Dios por primera vez en casi dos décadas.

Notemos algo distinto aquí, ella al saber que Jesús estaba en la sinagoga ni siquiera se atrevió a llamarlo para pedirle ayuda, quizás se sentía indigna y sin valor porque era marginada  por el pueblo.

Sin embargo, él si la vio, entendió su silencio y la llamó.
Jesús al llamarla la visibiliza y le da importancia delante de todos.
Ella fue sanada inmediatamente, la mujer quizás venía orando por su salud a Dios en su intimidad, pero espero el tiempo de él, y un día nuestro Señor la sorprendió, amadas su dedicación y fidelidad no quedaron sin recompensa.
Está mujer al escuchar la voz de Jesús que la llamaba ella obedece a su llamado al sentirse tomada en cuenta por él y por gracia recibe sanidad.

Al sanarla, Jesús le permite "ponerse derecha" para que pueda mirar al cielo y a sus semejantes, devolviéndole su estatus y dignidad.
Hermanas como respuesta de esta sanidad de parte de Jesús, fue grandioso: alabó y glorificó al Señor por la gracia que había recibido y esto hizo que la multitud se maraville junto con ella. 
Seguro que desde ese entonces ella volvió a ser normal y ahora ella eleva su mirada hacia arriba y la fija en Dios.

No dejo de maravillarme del poder sanador del Señor, él tan solo con poner sus manos sobre esta mujer, se enderezó inmediatamente. 

Ese día para ella marcó su vida, no esperaba tener la sanidad, pero lo que ella no sabía que el Dios compasivo, omnisciente, omnipresente y Omnipotente estaba allí, el Dios de Abraham a quien ella adoraba la tocó y la sanó.
Esta mujer salió de la sinagoga diferente a como entró, fue libre de lo que la agobiaba durante mucho pero mucho tiempo.

La respuesta de esta mujer al recibir este milagro me lleva a aprender de su actitud, su gratitud hacia Aquel que le devolvió la salud.
Y tú ¿Quieres ser libre de tu enfermedad?

Hermanas este acontecimiento prepara el escenario para uno de los debates más importantes de Jesús en los evangelios. 

Este milagro genera un conflicto con el jefe de la sinagoga, quien se indigna porque Jesús "trabajó" sanando en día de reposo. 

Jesús utiliza esto para enseñar que el día sagrado está hecho para la liberación, la misericordia y la vida, y no para atarse a normas humanas rígidas.

Estos religiosos quieren opacar con sus tinieblas a la luz y movidos por su religiosidad saltan en amargura por lo que hizo Jesús.
Lucas 13:14
Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.

El jefe de la sinagoga se indigna porque Jesús realiza el milagro en día de reposo. 
Aquí vemos la tensión que existía en ese momento entre los líderes religiosos y Jesús.

La observancia del sábado era una de las leyes más sagradas del judaísmo, y los líderes religiosos se aseguraban de que se cumpliera rigurosamente. Sin embargo, Jesús a menudo desafiaba estas normas al realizar sanaciones y otros milagros en sábado.

El hecho de que un líder religioso se sintiera enojado porque Jesús había sanado en sábado es un reflejo de la incomprensión y la obsesión legalista de los líderes religiosos de ese tiempo. En lugar de reconocer el poder divino de la obra de Jesús y el propósito detrás de sus acciones, estos legalistas se centraban únicamente en las leyes arbitrarias que ni ellos cumplían al pie de la letra. 
Continuo leyendo:
Lucas 13:15
Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? 

Jesús reprende a este religioso por su hipocresía, demostrando que la compasión, la liberación y el cuidado de la persona siempre están por encima de las reglas y rituales vacíos, y este es el verdadero sentido del sábado.

Cuánta falta de compasión de parte de estos religiosos, a ellos les importa más sus leyes que la compasión y el amor.

En esa sinagoga había muchas personas atadas. El principal de la sinagoga era uno de los que no lo sabían y probablemente estaba más atado que ningún otro. 
Es como si tuviera ataduras y cadenas por todos lados, estaban enfermos de ceguera. Eran las cadenas de la religión vacía y del legalismo.

Ellos se preocupaban más por cumplir sus leyes y no dar valor al milagro que Jesús había hecho, estaban ciegos de ira.

Jesús al ver esta reacción se dirige a ellos y les dice que no traten de engañar ya que ellos también desatan y dan de beber agua a sus animales.
Jesús conoce su corazón por eso confronta al líder religioso argumentando que si es aceptable atender a un animal en sábado, con mayor razón se debe liberar a una "hija de Abraham" de sus cadenas, defendiendo a esta mujer y dice en:
Lucas 13:16
Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

Jesús contesta a estos religiosos identificando a esta mujer como una hija de Abraham, por qué él conoció su corazón y la devoción de ella.

Recordemos que la mayoría de la gente consideraba con lástima a esta mujer entristecida y encorvada por su larga enfermedad. 
Después de todo ella era una de los tantos que vivían agobiados por una enfermedad crónica que debilitaba e impedía que pudieran hacer muchas cosas. 
Y miren como Jesús se refiere a ella como "hija de Abraham".
En ese tiempo todos los Israelitas tenían sentido de pertenencia y se consideraban hijos de Abraham. Pero Jesús la llama "hija de Abraham" en el sentido de una mujer de fe, como lo fue Abraham, resaltando que ella a pesar de estar con esa enfermedad durante dieciocho años ella no desfalleció siguió escuchando enseñanzas en la sinagoga.

Ahora, Jesús usa un lenguaje de la época para hablar de una enfermedad que la tenía cautiva. 

En el versículo nuestro Señor identifica a Satanás como un individuo real, no como una influencia o como algo mitológico y lo hace en múltiples ocasiones. 
Recuerda que Jesús fue tentado por el maligno y sabia como resolver la situación de ese momento. 

Ahora quiero resaltar la frase: "a quien Satanás ha atado"
Esto puede referirse a un estado de esclavitud espiritual, mental o emocional que pueden ser resultado del pecado, la posesión demoníaca, la opresión o debilidad causada por fuerzas del mal, como demonios o el diablo mismo, que impiden a una persona actuar con libertad y que no puede liberarse por sí mismo, necesitando una intervención externa para romper las ataduras. Y otro ejemplo sería la liberación de María Magdalena.

Pero recordemos que Satanás tiene un límite de accion.

El maligno la tuvo enferma durante años, este la oprime de una manera que afectó su cuerpo físico, como a Pablo, quien describe su aflicción como “un mensajero de Satanás que lo abofeteo” .

El aguijón en la carne como mensajero de Satanás, la Biblia no revela exactamente qué era, pero los eruditos sugieren que podría haber sido:
Una enfermedad física crónica, oposición y persecución humana o una tentación o lucha espiritual, como una aflicción de origen demoníaco enviada para desanimarlo o poner a prueba su fe.

El enemigo se preocupa más de los creyentes fieles por qué son armas poderosas en las manos de Dios.

El objetivo de las opresiones del enemigo es para querer lograr que las personas estén bajo su dominio.

Amadas a veces Dios permite que estemos bajo alguna opresión, como a Pablo para probarnos, moldearnos, para madurar en fe, y sobre todo para su gloria.

Solo que debemos saber identificar cuando es una opresión del enemigo o una prueba de Dios.

Recordemos a Job siendo un varón perfecto y recto delante de Dios y apartado del mal, que a él se le vino la calamidad no entendía y no se dio cuenta que fue satanás quién lo hirió con el permiso de Dios para probarle.

Ahora cuando estemos pasando por tiempos de opresión, debemos aferrarnos a sus promesas y salir de todo ataque victoriosas ya que Jesús no nos deja, él pelea por nosotras y nos defiende así como lo hizo con esta mujer, sus enemigos retrocedieron, sino miremos lo que dice en:
Lucas 13:17
Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.

Aquí vemos la victoria y el gozo de la gracia de Dios sobre el legalismo. Cuando Jesús sanó a esta mujer encorvada en sábado, avergonzó a los líderes religiosos que anteponían sus tradiciones y dejó a la multitud maravillada y llena de alegría por sus acciones.

Amadas todos los enemigos de Jesús no pueden resistir ante su verdad, nada ni nadie es vencedor ante el poder de su palabra por ello los religiosos y legalistas quedaron avergonzados. 
El resto de la gente, en cambio, se puso muy feliz al ver las cosas tan maravillosas que Jesús hacía.

Que hermoso ver la compasión de Jesús ante la debilidad de las personas dando sanidad, consuelo y alegría a su pueblo fiel a él.
Ahora está mujer disfruta de su sanidad y con un manto de alegría alaba a Dios.
Esta escena me recuerda al:
Salmo 30:5 
Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
Amén!

La gente celebró las maravillas de Jesús, entendiendo que el amor y la compasión de Dios están por encima de cualquier norma religiosa rígida.

Nosotras también celebramos la vida de Jesús y nos regocijamos por su bondad y compasión.

La historia de esta mujer nos enseña que Jesús es el Señor de la misericordia y la liberación. Su poder puede transformar nuestras vidas y liberarnos de nuestras cargas, él nos levanta, nos endereza para mirar a Dios y glorificar su bendito nombre.

Para finalizar amadas las animo a buscar a Dios cuando estemos atravesando circunstancias difíciles, enfermedades, oposición, opresión y también en diferentes pruebas. Mantengamos la fe aunque no veamos solución, perseveremos sin rendirnos, fortaleciéndonos en el poder de su fuerza, sabiendo que él siempre estará presente.

Ahora me despido agradecida por acompañarme hasta aquí, nos vemos hasta el próximo episodio de arraigadas, si así Dios lo permite, un abrazo. 

LA MISERICORDIA Y LA COMPASIÓN DE JESÚS ATRAVIEZA TODA BARRERA Y OPOSICIÓN, PARA MOSTRAR SU PODER Y SU GLORIA. 

¡Dios con nosotras!

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