¿Preocupada Por El Futuro?
Salmo 90:12
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Dicen los estudiosos de la Biblia que el salmo 90 fue escrito por Moisés, y es un clamor pidiendo a Dios que le haga consciente de la brevedad y fugacidad de la vida, no para un cálculo matemático, sino para usar sabiamente el tiempo limitado que tiene, priorizando lo eterno y la voluntad de Dios, viviendo con un verdadero sentido de urgencia para buscar su propósito en lugar de la vanidad o el estrés.
Hermanas ¿Cómo están? Es una satisfacción para mí poder ingresar a tu casa con el mensaje de Dios para tu vida y edificación.
Dios me ayude en todo para que su palabra haga sabio al sencillo.
Hermanas un nuevo año a la vista, y con el desafíos, pruebas, luchas, dolor o quizás pérdidas.
No obstante al comenzar un nuevo año, es un momento oportuno para reflexionar sobre nuestra vida, nuestro tiempo de relación con Dios y buscar su dirección para el futuro.
Hoy nuestro Señor nos guiará con su palabra a sobrellevar todo con fe, esperanza y gozo.
No contando los días, ni cuántos nos quedan, sino pedir a Dios la perspectiva para vivir los días o años con propósito, con sabiduría, enfocándonos en lo que importa eternamente y no en lo terrenal.
Hemos leído un versículo del salmo 90 cuando puedas te invito a leer el salmo completo, allí verás a Moisés en medio del castigo del desierto y que, por la fragilidad de la vida, hace una súplica por la misericordia divina en medio del sufrimiento.
El salmo 90 es un ejemplo claro de como debemos poner atención a nuestro tiempo y a no malgastarlo en actividades sin fruto, sino a buscar la voluntad de Dios para hacer lo que realmente cuenta antes de él, llenando el corazón de sabiduría y no de ansiedad.
Ahora ¿Estás realmente ansiosa? ¿Estás preocupada por el futuro, tu salud, trabajo, familia o economía?
Bueno déjame decirte que la preocupación es una forma de adoración al enemigo de nuestra alma, pero Dios nos dice que debemos hechar toda nuestra ansiedad sobre él.
A continuación quiero que vayamos a Éxodo 15 donde encontramos un cantico expresada en alabanza de confianza en Dios, de los labios de Moisés y María que lo alabaron por su carácter, aún no sabiendo que pasarían más adelante, ellos vivían el presente, leamos entonces:
Éxodo 15:1-4
Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré. Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre. Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.
Estos versos nosotras también lo cantamos en nuestra congregación.
Al continuar viendo Éxodo15 vemos que después Moisés y Miriam lo ensalzaron por lo que había hecho en el pasado, por su salvación, rescate y provisión, continuemos leyendo
Éxodo 15:11-12
¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? Extendiste tu diestra; La tierra los tragó.
Y por último en Éxodo15:17-18
también ellos lo adoraron por lo que iba a hacer en el futuro, su guía, y provisión, y dice así:
Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu heredad, En el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, En el santuario que tus manos, oh Jehová, han afirmado. Jehová reinará eternamente y para siempre.
Hermanas mientras Moisés estaba por el desierto, él experimentó angustia, ansiedad hambre, sed y la rebeldía del pueblo que se quejaban constantemente, murmurando contra él.
El pueblo de Israel, actuó con queja porque aún extrañaban el pasado su buena comida y quizás lujos, no entendiendo que tenían a su lado al Dios que era quien realmente les daba todo, ellos habían salido de Egipto, pero Egipto no había salido de ellos.
Muchas veces actuamos nosotras así, perseguimos las bendiciones olvidando al dador de las bendiciones.
Pero Moisés como líder, enseñó al pueblo a confiar en la providencia divina y que él cumple lo que promete a pesar de su corazón murmurador y quejoso, Dios hará llover pan del cielo, llamado maná, para saciar su hambre y demostrar su provisión.
Éxodo16:4
Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.
Amadas Dios provee lo que se necesita, no siempre lo que se quiere, y su provisión es para ser usada con sabiduría y fe.
Dios estaba alimentando milagrosamente a los israelitas en el desierto, cada día les proveía de todas sus necesidades en la medida del pan cotidiano.
Se les había instruido recoger una ración diaria de maná, suficiente para cada día, aprendiendo a depender de él día a día y no a acumular para el futuro.
Pero algunos israelitas, por falta de fe o avaricia, guardaron maná para el día siguiente, desobedeciendo a Moisés, leamos:
Éxodo16:20
Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crio gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.
Ahora ¿Te imaginas a Moisés?
Moisés se enojó con ellos por su desobediencia y falta de confianza en Dios.
El maná guardado se echó a perder volviéndose incomible.
Hermanas el maná diario simbolizaba la necesidad de confiar en Dios para cada día, en lugar de acumular ansiosamente.
Ahora bien, Moisés a pesar de todo enseñaba sobre la confianza, la obediencia y el contentamiento diario en la provisión de Dios.
La obediencia es fundamental en la relación con Dios.
Debemos estar contentas con lo necesario para hoy, sin codiciar o acumular, ya que Dios provee lo suficiente.
Hermanas hay algo que he experimentado a lo largo de estos años en Cristo es que: Dios me ha colmado de beneficios, bendiciones espirituales y necesidades materiales, y no nos da más de lo que necesitamos.
Ahora no acumulo reservas para el futuro con avaricia; en vez de eso, confío constantemente en que Dios proveerá mes a mes y año tras año
Hay un versículo que siempre me llena de fe y animado constantemente, leamos:
Salmo 37:25
Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.
Hermanas tomemos la decisión de no preocuparnos por el mañana porque allí es cuando desperdiciamos el día presente, más bien aprendamos a vivir cada día con su afán.
Recordemos a Jesús cuando nos promete proveer pero solo lo necesario para cada día. Él nos enseñó a orar: "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy."
Hermanas confiemos en que Dios proveerá para nosotras cuando lo necesitemos, enfoquémonos en el presente, prioricemos lo espiritual, y a no preocuparnos excesivamente por el futuro.
Leamos lo que Jesús nos dejó para nosotras en las escrituras:
Mateo 6:31-34
Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
Jesús nos llama a tener fe y confianza en Dios, nuestro Padre, para que nuestras preocupaciones materiales no nos distraigan de buscar Su Reino y Su voluntad, viviendo con la seguridad de que Él suplirá todo lo necesario de manera continua.
Si tuviéramos que resumir todo esto en una frase posiblemente sería: Ocúpate del día de hoy.
Al poner nuestra mente en el día de ayer muchas veces nuestro corazón se llena de tristeza, y al ponerla en el futuro se llena de temor.
¡Necesitamos disfrutar la gracia que tenemos para cada día!
La Biblia nos recuerda que Dios tiene planes para nosotras, y que Él es el que nos guía, nos da fe y esperanza.
Se que es un desafío cada día aplicar la fe, pero las promesas de Dios justamente él las dejo como nuestro faro en la vida cotidiana para leerlas y obedecerlas, si logramos hacerlo nuestra confianza en él crecerá, ya lo verás.
Vivamos un día a la vez y no hagamos planes según nuestros propósitos sino los de Dios:
Santiago 4:13-15
¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
El apóstol Santiago nos advierte contra la arrogancia de planificar el futuro sin considerar a Dios, destacando la incertidumbre de la vida (como la niebla que se desvanece) y la soberanía de Dios en nuestros planes; la enseñanza central en este verso es que debemos decir: "Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello", reconociendo que solo con Su permiso y voluntad podemos lograr algo, no por nuestra propia fuerza.
El apóstol además confronta el orgullo y la autosuficiencia, llamando a una fe que vive cada día bajo el señorío de Jesucristo, tal como lo expresan frases como "El hombre propone, pero Dios dispone".
Hermanas para finalizar y como meta de este nuevo año, te invito a leer el libro de Eclesiastés que fue escrito por el rey Salomón en su vejez.
Allí verás el sentido que tiene la vida y cómo vivir una vida que glorifica a Dios sabiamente.
Eclesiastés es como el diario de un hombre que lo tuvo todo poder, dinero, fama, placer, éxito pero aún así llegó a una conclusión sorprendente:
Que todo es vanidad, todo es pasajero y que nada en este mundo tiene la capacidad de llenar el corazón.
Salomón analiza la justicia, el tiempo, el trabajo, la riqueza, la juventud, la sabiduría y hasta la muerte y muestra como muchas cosas que perseguimos y deseamos prometen mucho pero se desvanecen rápido como el humo o la neblina.
Eclesiastés es considerado una joya literaria, porque anticipa ideas y la fragilidad del ser humano, sin embargo en medio de su honestidad cruda Salomón deja un rayo de luz: "vivir con equilibrio, disfrutando el presente sin olvidar la realidad de que la adversidad vendrá, y viceversa" y da un consejo inolvidable:
Eclesiastés 7:14
En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de él.
Aquí Salomón nos enseña a aceptar la soberanía de Dios y a buscar sabiduría en cada circunstancia, encontrando propósito en la adversidad y aprendiendo a confiar en Él, en lugar de lamentarnos o quejarnos.
Armadas la verdadera satisfacción no viene de lo que tienes sino de con quién caminas porque cuando buscas propósito en él la vida deja de ser vanidad.
Ahora al comenzar un nuevo año, es natural reflexionar sobre el pasado y mirar hacia el futuro con esperanza y expectación, sabiendo que Dios está con nosotras.
Pero es importante no olvidar que nuestra confianza debe estar en Dios. Él es el que conoce el futuro y sabe lo que es mejor para nosotras.
Puedes estar absolutamente segura de tu futuro y por tanto, puedes arriesgarte a apostar tu vida por Jesús, segura en sus brazos porque Dios tiene planes para nosotras, y que él es el que nos guía y nos da esperanza, como dice en:
Jeremías 29:11
Porque yo sé los planes que tengo para vosotros", declara el Señor, "planes de bienestar y no de mal, para daros un futuro y una esperanza.
Amadas disfrutemos día a día La providencia de Dios y seamos agradecidas porque la felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, sino cuando disfrutamos lo que Dios ya nos ha dado.
Oremos juntas:
Señor, gracias por el año que nos has dado, por tu compañía para transitarlo, sin ti estoy segura que no lo hubiéramos logrado.
Padre te pedimos que nos guíes de aquí en más, que nos dirijas en el camino que debemos seguir siempre de tu mano para enfrentar el porvenir con fe, mirándote a ti en cada circunstancia y desafíos que vamos a enfrentar, Señor ayúdanos a seguir confiando en ti y a buscar tu voluntad en todo lo que hagamos. En el nombre de Jesús tu Hijo amado, Amén.
Hermanas gracias por acompañarme hoy y espero este mensaje les pueda ayudar y si sabes de alguien que necesite escucharlo, te pido lo compartas y así hacer que el mensaje de Dios corra, muchas gracias hasta otro momento, Dios mediante.
LAS ESCRITURAS NOS ENSEÑAN QUE DIOS ES SOBERANO SOBRE TODO, INCLUSO EN NUESTRO FUTURO.
!Dios con nosotras!
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