El Eco Del Rechazo: Un dolor silencioso
Lucas 10:16 NTV
Entonces dijo a sus discípulos: El que acepta el mensaje de ustedes me acepta también a mí. El que los rechaza a ustedes a mí me rechaza. Y el que me rechaza a mí rechaza a Dios, quien me envió.
El verso nos identifica con Dios directamente, en pocas palabras sería: Recibir al mensajero es recibir a Jesús; rechazarlo es rechazarlo a él.
Cómo discípulas proclamamos el Evangelio de Jesús, somos enviadas como embajadoras a llevar con nosotras la autoridad y el mensaje de Jesús, su palabra y al aceptar o rechazar ese mensaje, la gente se está posicionando directamente ante Jesús y Dios.
Bendiciones amadas hermanas bienvenidas a una nueva cita, espero se encuentren bien llenas de fe y expectativas por recibir su mensaje, y si no es así te animo a que busques a Jesús, y a sus pies como María de Betania la mujer de nuestra historia del mensaje anterior, lleves tu corazón a humillarse ante él y escucharle hablar.
Hoy hablaré sobre el rechazo hacia el mensaje del evangelio, que es la situación actual del mundo que nos rodea, pero déjame decirte que también se ve en las congregaciones, es duro y triste a la vez pero es así.
La palabra rechazo, significa ser ignorado, desechado, no reconocido o excluido, lo cual causa sentimientos de no ser amado y no aceptado.
Amadas si les han rechazado alguna vez el evangelio déjame decirte que no estás sola y cómo leímos el verso del inicio, Jesús dice que es a él a quien están rechazando.
Ahora el contexto del verso inicial, forma parte de las instrucciones de Jesús a los setenta y dos discípulos que envió por delante para preparar su camino.
En ese momento, Jesús les está advirtiendo sobre la oposición que enfrentarían, pero también sobre la importancia de su misión, incluso cuando son rechazados. Leamos lo que Jesús les dijo:
Lucas 10:3-12
Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. (5)En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa.
(8)En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros, Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad.
Vemos acá una misión y una clara advertencia en ese entonces de parte de Jesús a sus discípulos.
Ahora nosotras cumplimos el mandato de Jesús, hacemos nuestra parte, damos el mensaje y si lo reciben bien y si no lo hacen darán cuenta de lo que rechazaron.
Cabe decir que el rechazo en la Biblia se presenta como una experiencia universal, especialmente para los seguidores de Dios y de Jesús, manifestándose en la exclusión, el desprecio y la oposición de parte del mundo.
Por otro lado el Pueblo de Israel a menudo rechazaron a Dios y a sus profetas, un tema recurrente en Jeremías y otros libros proféticos.
También los líderes religiosos rechazaron a Jesús, lo desecharon y lo entregaron a la muerte, a pesar de las señales de su divinidad.
Tenían expectativas equivocadas, esperaban un mesías político que liberara a Israel de Roma, no uno espiritual que enseñara a amar al enemigo y cuya "realeza no era de este mundo"
A menudo se planta una semilla de rechazo por experiencias negativas, y es que esa es la tarea del enemigo sacando provecho de ello para robar la verdad del amor de Dios.
Pero la respuesta de Dios al rechazo es que él ama y acepta, y aunque el rechazo duele, no cambia la identidad de un hijo de Dios; el rechazo es un obstáculo temporal, no una sentencia final.
Esto me lleva a recordar una parábola que contó Jesús y es la parábola de los labradores malvados que se encuentra en: Mateo 21:33-46
Dónde cuenta que un dueño de viñedo arrienda su tierra a labradores, pero cuando envía siervos a cobrar su parte de la cosecha, estos son maltratados y asesinados por los labradores. Finalmente, el dueño envía a su propio hijo, a quien también matan para quedarse con la herencia, pero el dueño los destruye y entrega la viña a otros que sí den fruto, simbolizando cómo Dios será rechazado por los líderes religiosos (representados por los labradores) pero su Reino será dado a quienes sí produzcan buen fruto, refiriéndose a los gentiles y creyentes verdaderos, con Jesús como la piedra angular rechazada y luego exaltada.
Ahora me detengo un momento para analizar los versos desde el 42 al 44 de Mateo 21
Jesús mismo fue la piedra que los constructores desecharon, y que se ha convertido en la piedra angular, mostrando cómo Dios convierte el rechazo en victoria leamos lo que Jesús dijo después de contar la parábola.
Mateo 21:42
Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
Aquí vemos a Jesús, que con una pregunta está indicando que esta profecía ya estaba escrita y ellos, como conocedores de la ley, debían haberla entendido. Jesús declaraba el salmo
Salmo 118:22 (refiriéndose a él mismo)
Amadas Jesús es la pieza central y fundamental de la obra de Dios, el edificio que es su Iglesia, y Dios lo ha hecho la cabeza de todo.
El hecho de que Dios tomara a alguien tan despreciado y lo hiciera la piedra principal es una muestra del poder y sabiduría divina, algo asombroso para los que tienen fe.
Continuamos con el verso:
Mateo 21:43
Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
Es una advertencia severa sobre la descalificación del liderazgo irresponsable y la apertura de la salvación a todos los que acepten a Jesucristo, la roca de salvación.
Estas palabras de Jesús es un juicio contra la incredulidad y la infidelidad de los líderes religiosos, y una promesa de que el plan de Dios para su Reino continuará con aquellos que sí acepten y produzcan los frutos de la fe en Jesucristo.
Y debido a que los líderes religiosos rechazaron a Jesús, el reino de Dios les sería quitado y entregado a "gente que produzca los frutos que debe dar: "creyentes genuinos y comprometidos"
Ahora en Mateo 21:44 dice:
Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.
Hermanas esta es una advertencia que a mi particularmente me confronto ya que es una advertencia severa sobre las consecuencias de rechazar a Jesús como la piedra angular.
Caer sobre ella es estar en su contra, quien se oponga a Jesús o tropiece con él asi como los líderes religiosos será "quebrantado" o "desmenuzado", sufriendo juicio.
Será quebrantado dice, porque quien tropieza con esta piedra que es Jesús y se resiste a él, será abatido, humillado o afligido es decir, sus planes y su oposición serán rotos, como al caerse.
Ahora desmenuzado y/o pulverizado será para quien se opone directamente y es alcanzado por esta piedra, será completamente destruido, esparcido como polvo, sin dejar rastro y alcanzarán el juicio final de Jesucristo.
En palabra sencillas seria:
"Cualquiera que caiga sobre la piedra que despreciaron los constructores, quedará hecho pedazos. Y si la piedra cae sobre alguien, lo dejará hecho polvo"
Amadas pero hay una salida, quienes estén sobre esta piedra como fundamento y a favor, quienes acepten a Jesús, quienes caigan en su gracia y fe, encontrarán en él salvación.
Entonces como vemos en estos tres últimos versos Jesús da una afirmación mesiánica, una advertencia a los líderes religiosos sobre su rechazo, y una promesa de que Dios establecerá Su Reino a través de él, para la salvación de los que creen y el juicio de los que se oponen, como se detalla en Mateo 21:44.
Ahora, la gente rechaza el mensaje de Jesús por conflictos, por sus creencias o estilos de vida, también porque aman el pecado ya que la luz de Dios lo expone. La gente prefiere no ser confrontada sobre sus pecados y no quiere que Dios interfiera en sus vidas.
Amadas, Jesús se entrego voluntariamente por completo, experimentando el rechazo y el dolor de parte de los hombres llevando su culpa y sus aflicciones en un madero, una profecía que estaba escrita en:
Isaías 53:3:
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Jesús no fue popular ni estimado; fue marginado y la gente le dio la espalda, sin darle importancia a su destino.
A menudo las personas recurren al rechazo por orgullo, y pretender que no necesitan a Jesús creyéndose sabios y entendidos.
Y otra causa triste de rechazo a Jesús es por la mala imagen de los cristianos, la conducta de los creyentes, las acciones y la hipocresía de algunos de ellos, lo asocian con fanatismo o intolerancia, resistiendo al Espíritu Santo, o simplemente por intereses mundanos más atractivos que lo eterno, buscando ídolos para llenar sus vacíos.
Hermanas muchas veces el rechazo es consciente y otras por falta de entendimiento, ignorancia o resistencia al reinado de Dios en las vidas.
La Biblia habla del rechazo desde varias perspectivas, una de ellas con una experiencia de Jesús y sus seguidores y lo vemos en:
Juan 1:11
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
Este verso indica la ironía de la llegada de Jesús al mundo: vino a su propio hogar, pero fue rechazado por la mayoría, aunque abrió la puerta para una nueva familia de fe para todos los que creyeran en él, hubo un rechazo generalizado por parte de sus propios compatriotas, que no lo aceptaron como el Mesías o la Palabra encarnada, a pesar de que él era la Luz y la Vida.
Amadas Jesús es la palabra, él es el mensaje, él es el evangelio, rechazar el mensaje por "no querer oírlo" no exime de responsabilidad, y algunos resisten activamente la convicción del Espíritu Santo, cuestionando la divinidad, creen que Jesús es solo una figura histórica, no el Hijo de Dios.
¿Sabes qué aprendí de Jesús? que ni el rechazo logró endurecer su corazón, él no necesitaba la aprobación del mundo porque estaba completamente convencido de cuán aceptado era por el Padre, al contrario tuvo misericordia de todos y en su palabra nos deja una advertencia contra el rechazo a Dios y lo vemos en:
Hebreos 12:25
Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.
Claramente el versículo es una severa advertencia contra la incredulidad y el rechazo a la revelación final de Dios en Jesucristo, indicando la gravedad de ignorar el mensaje del evangelio comparado con los castigos pasados.
Ahora si te sientes rechazada por la familia, por amigos o aún por la hermandad en la congregación a causa de tu pasión por Jesús, te dejo unos consejos para enfrentar el rechazo con una perspectiva Bíblica.
Primeramente debemos aferrarnos a la verdad, creyendo lo que Dios dice: que somos sus hijas y nuestra identidad esta en Jesús.
Nuestra confianza en Dios a pesar de rechazo será nuestra arma para perseverar en su camino, ya que tenemos como ejemplo a Jesús que confió en su Padre a pesar del rechazo, perseverando en su camino, no dejando que las tentaciones lo dominen, resistiendo las decepciones.
La reflexión que nos da es que, el rechazo es una experiencia humana y divina, pero nos enseña a no guardar rencor y amar al prójimo como a una misma, así como lo hizo Jesús.
El rechazo también ofrece consuelo al enfatizar que Dios ama y acepta, y que el rechazo no anula el propósito de Dios, sino que llama a confiar en él a pesar del dolor, recordando la identidad como elegidos.
En última instancia hay un propósito en el rechazo y puede ser una señal de que uno ha sido elegido por Dios para salir del mundo, leamos:
Juan 15:18-19
Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
.
Como discípulas de Jesús debemos esperar el odio del mundo, no porque hayamos hecho algo malo, sino por nuestra relación con Jesucristo.
Por eso Jesús nos da con este pasaje, una advertencia y una consolación a la vez: el aborrecimiento del mundo no es una sorpresa, sino una consecuencia esperada de ser discípula de Jesús y ser separada para él, lo que resulta en una oposición inevitable.
Amadas para terminar digo que al final de los tiempos seremos juzgadas por las palabras de Jesús, y lo advirtió en uno de sus sermones, específicamente en:
Juan 12:48
El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
El apóstol Juan nos explica que el que rechaza las palabras de Jesús, no las acoge ni las obedece, será juzgado por esas mismas palabras en el juicio final, ya que son la revelación del Padre, no invenciones humanas, y la verdad proclamada por Jesús tiene el poder de condenar a quien la desprecia, a diferencia de los que escuchan pero no creen, a quienes no vino a juzgar sino a salvar.
Amadas no tomemos a la ligera la palabra de Dios, debemos aceptarla con con mucha seriedad, ya que existen consecuencias de la desobediencia y el rechazo a la salvación ofrecida.
Amadas hemos visto versículos que hablan del rechazo hacia los seguidores de Jesús, hacia él mismo, y también sobre cómo Dios ve el rechazo de sus caminos y su gracia.
Amiga que me escuchas y tu, ¿has aceptado las bondades de su palabra que Dios te ofrece?
Te acabo de leer un mensaje para que lo analices y examines tu corazón por si aún no has aceptado la gracia que Dios te quiere dar a través de su Hijo.
Oremos juntas:
Padre amado te alabamos y bendecimos tu Santo nombre, nos acercamos hoy confiadas que oirás nuestra oración, te pedimos perdón porque muchas veces te hemos rechazado, pero hoy nos arrepentimos y aceptamos lo que nos quieras dar por gracia.
Ayúdanos a siempre amarte, jamás rechazar lo que nuestro pastor, nuestras hermanas nos quieren enseñar sobre ti, ayúdanos a ser de buen testimonio para que nadie te rechace a causa de nosotras, no queremos ser de tropiezo para nadie. Ayúdanos en lo que te pedimos en el nombre de Jesús, amén.
JESÚS A PESAR DEL RECHAZO, SU AMOR SIGUE LATENTE, ÉL ES EL CAMINO AL PADRE, UNA VERDAD QUE A VECES OFENDE AL MUNDO, PERO QUE NO LO DETIENE.
¡Dios con nosotras!
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