Corazones Limpios Y Puros
Hebreos10:22
Acerquémonos con corazón sincero en plena certidumbre de fe purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura.
La obra de Jesús nos limpia verdaderamente, dándonos libertad para acercarnos a Dios sin temor ni culpa.
El autor de hebreos nos invita a experimentar la libertad y el gozo del nuevo pacto acercándonos a Dios con una fe genuina y una conciencia limpia gracias al sacrificio de Jesucristo.
Amadas, ¿Cómo están? juntas nuevamente por este medio, las saludo y deseo me puedas acompañar hasta el final del mensaje, le pido a Dios me ayude con la guía de su Espíritu Santo a desarrollar el tema.
Hoy meditaremos en la limpieza espiritual ya que es fundamental para la santificación, permitiéndonos purificar el corazón la mente y el alma del pecado, restaurando una relación correcta con Dios.
La limpieza espiritual es esencial para reflejar su santidad y mantener la pureza interior, como David le pidió a Dios lo haga en:
Salmo 51:1-2
Ten impiedad de mí oh Dios conforme a tu misericordia conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones, lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado.
Vemos aquí a David suplicando, basándose, no en sus propios méritos, sino en la inmensa misericordia y bondad de Dios, rogando que sus transgresiones sean borradas y limpiadas por completo, reconociendo su necesidad desesperada de limpieza espiritual.
Este es un verdadero deseo de ser limpio, él reconoce la gravedad de su pecado contra Dios apelando únicamente al amor inquebrantable y busca una purificación total, porque cuando reconocemos verdaderamente nuestro pecado ante el Señor, él nos perdona y tenemos más deseo de ser santificadas y purificadas.
Ahora deseo me acompañes a buscar en tu biblia en 2 Reyes 5
Donde veremos a un valiente y respetado general Sirio, pero que sufría de lepra, una enfermedad incurable y desfigurante, veremos a una esclava Israelita que le menciona al profeta Eliseo, quien podría curarlo y le pide viajar a Israel con la esperanza de una sanación especial, en este caso físico, pero que llevó a una limpieza espiritual, porque este general Sirio llamado: Naamán, se enfrentó con el orgullo, porque al llegar a Israel, Elíseo no sale a recibirlo y Naamán se enfurece porque consideraba los ríos de Siria superiores y despreciaba la humilde orden, pero sus siervos lo convencen a obedecer, señalando que si era una orden simple: ¿por qué no intentarlo?
Leamos entonces en:
2 Reyes 5:9-14
Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envió un mensajero diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán y tu carne se te restaurará y serás limpio. Y Namán se fue enojado diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios y alzará su mano y tocará el lugar y sanará la lepra. Abana y Farfar, rios de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel?
Si me lavaré en ellos, ¿ no seré también limpio? Y se volvió y se fue enojado. Mas sus criados se acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío si el profeta te mandara alguna gran cosa no lo harías? Cuánto más diciendote lávate y serás limpio. Él entonces descendió y se zambulló siete veces en el Jordán conforme a la palabra del varón de Dios y su carne se volvió como la carne de un niño y quedó limpio.
Sumergirse Naamán siete veces, fue un acto de fe perseverancia y humillación, su carne fue restaurada como la de un niño, Dios no solo sanó su cuerpo también transformó su corazón
Naamán fue llevado a la gracia para ser purificado y liberado por una joven cautiva, él obedeció y como resultado le trajo la sanidad física y espiritual, pero cuando decidió descender no solo al río sino en su corazón y obedecer la palabra del varón de Dios el milagro ocurrió.
La sanidad no vino por la grandeza del río, sino por la obediencia a la palabra de Dios.
Naamán aprende que la sanidad no viene por grandes rituales si no, por obedecer la palabra de Dios por humilde que parezca, leamos
2 Reyes 5:15-16
Y volvió al varón de Dios él y toda su compañía y se puso delante de él y dijo he aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra sino en Israel, te ruego que recibas algún presente de tu siervo, más él dijo: Vive Jehová en cuya presencia estoy que no
lo aceptaré y le instaba que aceptara alguna cosa, pero él no quiso.
Naamán, regresa a Eliseo confesando que el Dios de Israel es el único Dios verdadero y decide adorarlo solo a él, rechazando regalos y reconociendo que Dios los sanó gratuitamente.
Este milagro aún no judío, prefigura la gracia de Dios para todos, no solo para Israel, sino una mirada hacia el futuro. Esta limpieza y purificación será también para los gentiles.
La historia de Naamán nos enseña que el mayor obstáculo para el milagro muchas veces es el orgullo.
Naamán era un hombre importante, valiente y respetado pero la lepra reveló una necesidad que ningún rango podía ocultar
Amadas, la limpieza espiritual es la purificación del corazón del pecado y la impureza moral, un proceso, continúo de santificación, qué restaura la relación con Dios involucrando arrepentimiento la obra del espíritu santo y la búsqueda de pureza interior no solo al exterior, para vivir una vida que honre a Dios.
Ahora, ¿Por qué tenemos que limpiar el corazón?
Tenemos que limpiarlo para sanar heridas internas, eliminar toda clase de pecados como: la ira, la envidia, falta de perdón, etc. Y obtener paz y una relación más profunda con Dios y con los que nos rodean, ya que un corazón sucio acumula amargura y malos deseos, impidiendo tener relaciones sanas.
Además, es necesario este proceso de purificación para vivir con integridad, enfocadas en lo que realmente importa, buscando el reino de Dios con su guía y. Dejando atrás lo que nos pesa.
¿Qué implica la limpieza?
Un proceso profundo y no superficial, una limpieza interna de pensamientos deseos y motivaciones. Para ello debemos hacer un autoexamen diariamente con la ayuda de Dios, para que limpie áreas que no podemos manejar solas. Usando su palabra como filtro, nuestro amado señor Jesucristo está dispuesto a limpiarnos si lo pedimos.
Ahora vamos al nuevo testamento y leamos una historia que cuenta el evangelista
Mateo 8:1-3
Cuándo descendió Jesús del monte le seguían mucha gente y he aquí vino un leproso y se postró ante él diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme Jesús extendió la mano y le tocó diciendo: Quiero se limpio y al instante su lepra desapareció
Jesús bajando después de predicar el sermón del monte, se le presenta un leproso que no sólo busca sanidad físico, sino limpieza y una reincorporación social y religiosa, ya que la lepra causaba exclusión total.
Según la ley estaba prohibido tocar a un leproso por ser contagiosa la enfermedad sin embargo, Jesús al tocarlo demuestra que su pureza y poder son superiores invirtiendo en contagio.
El pedido que le hace el leproso, muestra confianza absoluta en el poder de Jesús y su sumisión a su voluntad.
Jesús le da una respuesta inmediata y su disposición para sanar a los marginados y hizo autoridad sobre la enfermedad. él limpia a leproso en lugar de contaminación destacando su compasión hacia los excluidos.
Jesús, no teme acercarse al mal, al contrario él limpia, restaura física y espiritualmente a quienes se acercan con fe.
Amadas, la limpieza espiritual bíblica elimina la contaminación moral y las malas intenciones que provienen del corazón como: fornicación, asesinatos, hurtos y dejar que el Espíritu Santo pueda regenerar y convertirse en santo o consagrado un proceso diario devolverse más puro y parecido a Jesucristo
No obstante la biblia, da una advertencia sobre el peligro de una limpieza espiritual a medias, donde Jesús describe mediante una parábola, el peligro de una limpieza externa sin una limpieza interna.
Mateo 12:43-44
Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo y no lo haya entonces dice: volveré a mi casa donde salí y cuando llega la haya desocupada, barrida y adornada.
Jesús advierte que expulsar el mal o el espíritu mundo de una persona, no es suficiente. Si el corazón desfigurado aquí como casa queda vacío y no se llena con la presencia de Dios, el mal regresa con más fuerza empeorando su estado original.
El espíritu malo encuentra su antigua casa limpia y ordenada, pero desocupada simboliza una limpieza moral o reforma externa, pero sin la presencia del Espíritu Santo.
No basta con abandonar el pecado, el corazón debe ser llenado con la presencia de Dios para evitar recaídas espirituales.
Cuando hay un arrepentimiento superficial, los deseos carnales aún dominan el corazón y aunque haya limpiado su corazón y adornado está vacío como dice la escritura.
Muchos escuchan el evangelio y hacen cambios drásticos en sus vidas, algunos deja de fumar de beber, etc, hacen cambios enormes en sus vidas y procuran adornarlas.
Muchos se unen a las iglesias, dedican más tiempos a su familia, se apartan de ciertos pecados que saben que los pueden destruir.
Continuó leyendo:
Mateo 12:45
Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él y entrados, moran ahí y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.
Jesús nos enseña por medio de las parábolas principios espirituales y un principio espiritual que Jesús nos enseña aquí, es la realidad de la existencia de satanás y su obrar en controlar y poseer las vidas de los seres humanos.
Satanás el príncipe de los demonios es un ser real. El tienta, acusa, él anda como un león rugiente a quien devorar.
Los creyentes pueden ser atacados por demonios. Los no creyentes pueden ser poseídos por ellos.
Jesús nos habla acerca de un peligro real, esto no es algo imaginario, esto no es un cuento de hadas, esto no es fantasía.
Recordemos que todas nosotras venimos a este mundo con una naturaleza corrupta, somos esclavos de satanás, ⁷así lo describe la biblia en:
Efesios 2: 2-3
En los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre los cuales también todos nosotros vinimos en otro tiempo en los deseo de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos y éramos por naturaleza hijos de ira lo mismo que los demás.
Ahora si todo lo que hay en tu vida es una limpieza a medias, si luego de escuchar el mensaje del evangelio, no ha habido una profunda radical y total conversión en tu vida.
Jesús advierte que será peor, te preguntarás:
¿Por qué peor?
Porque toda aquella reforma, todos aquellos cambios, toda aquella conducta corregida no fue producto de la obra de santificación, no fue hecha en el poder del Espíritu Santo, son como la casa vacía de la parábola a la cual regresan los espíritus del mal.
Esa casa sigue permaneciendo al mal, entregándose a pecados mayores que los anteriores haciéndose insensibles al mensaje del evangelio.
Jesús aplica esta parábola a una mala generación, refiriéndose a los líderes religiosos judíos de su tiempo, que tras rechazar a Jesús se queda vacía espiritualmente, volviéndose más receptiva a una corrupción aún mayor, ilustrando el peligro de una fe superficial o una conversión incompleta.
Recuerden que Jesús criticó siempre a los fariseos por ser limpios por fuera pero sucios por dentro enfatizando que la verdadera limpieza debe ser interna del corazón, no solo de rituales externos.
Mateo 23:25-26
Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Fariseo ciego, limpia lo de dentro del vaso del plato para que también lo de fuera sea limpio.
Amada ¿Cuál es tu estado espiritual hoy?
En una oportunidad Jesús lava los pies a sus discípulos, ilustrando dos tipos de limpieza espiritual: la justificación definitiva y la limpieza diaria de los pecados y lo vemos en:
Juan 13:10
Jesús le dijo: el que está lavado no necesita sino lavarse a los pies. Pues está todo limpio y vosotros limpios estáis, aunque no todos.
Jesús enseña sobre su poder purificador permanente y la necesidad de una humilde limpieza continua, ejemplificada en el lavamiento de pies qué es a diario para mantener la comunión.
Jesús nos vuelve a decir que nosotras ya hemos sido limpias por su palabra en:
Juan 15:3
Ya vosotros estáis limpios por la palabra que he hablado.
Aquí Jesús señala que la enseñanza y el mensaje que dá, nos ha purificado para mantenernos unidos a él cómo la vi para dar fruto, a pesar de que aún necesitamos ser podadas: una limpieza espiritual para dar fruto abundante, porque la limpieza no es un estado final, si no un proceso.
Debemos permanecer en Jesús y en su palabra para seguir siendo limpio y fructíferas.
Separadas de él no podemos hacer nada.
Hermanas la palabra de Jesús no es solo un mensaje, sino la verdad que nos purifica, aunque ya estamos limpias por la palabra, debemos seguir escuchándola y obedeciéndola para permanecer puras y fructíferas como un sarmiento que necesita estar unida a la vid para vivir.
Hermanas su palabra tiene un poder purificador y debemos permanecer en esa pureza a través de la fe y la obediencia a su mensaje.
Para finalizar te animo a reflexionar como David junto con la intervención de Dios, para una limpieza espiritual real con este pasaje en:
Salmo 51:10
Crea en mí, oh Dios corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí.
¡Amen!
Amadas gracias por acompañarme hoy, me despido hasta nuestro próximo encuentro Dios mediante.
UNA LIMPIEZA ESPIRITUAL INTERNA REQUIERE LA INTERVENCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO Y DEL PODER DE LA PALABRA DE DIOS, A TRAVÉS DE LA COMUNIÓN CON ÉL.
¡Dios con nosotras!
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