La Humillación De Jesucristo: Su nacimiento su forma más pura de amar
Amadas bienvenidas a una nueva cita, las saludo fraternalmente y deseo que me puedas acompañar hasta el final del mensaje.
Reciban saludos de nuestras hermanas Gisela, Evelin y Amayra, ellas no pueden estar hoy por motivos personales así que no quería dejar de estar presente hoy aprovechando este día de celebración "el nacimiento de nuestro Redentor, Salvador" vamos a ver juntas su devoción y su mayor amor expresado al venir a esta tierra, dejando su gloria a cambio de la humillación.
Le pido a Dios como siempre me ayude a desarrollar el tema, sin su asistencia no podría ser posible esta charla.
Hoy quiero llevar tu corazón a ver el lado humano de nuestro Señor Jesucristo, quien dejó su trono, para venir a su creación y estar entre nosotros y tener el cuerpo de su humillación.
Él puso su tienda o "tabernáculo" (como en el Antiguo Testamento) en medio de la humanidad, haciendo a Dios accesible.
La venida de Jesucristo fue tan real que desvaneció todas las dudas y fue tan gloriosa que borró todas las sombras con su luz.
Al recorrer las escrituras en el antiguo testamento vemos a Jesús como una sombra y al venir a la tierra se disipó y fue la Luz absoluta, en él se cumplen todas las profecías.
Y podemos decir entonces que: el espíritu de la profecía es Jesús.
Y antes de ir de lleno al mensaje central, quisiera recordarte una profecía importante, gloriosa y excelsa sobre la venida del MESÍAS, hace más de 700 años antes de Su nacimiento.
Según los estudiosos estás profecías cumplidas son más de 300.
Por el tiempo solo veré las profecía de Isaías.
En el tiempo de Isaías, hubo un momento donde Siria y la casa de Israel se unieron para atacar a Judá.
Esto sucedió cuando el rey Acaz tenía el reinado, él recibe una señal para el pueblo que necesitaba de un Salvador.
Dios envía a Isaías para asegurarle a Acaz que puede confiar en Él, e incluso le ofrece la posibilidad de pedirle cualquier señal que desee
Dios le pide a Acaz que pida una señal en las alturas o en las profundidades para confirmar su promesa de protección demostrándole que en realidad va a aplastar a sus enemigos.
Pero, el rey no quiso incomodar a Dios, rechazando su pedido y lo vemos en:
Isaías 7:12
Y respondió Acaz: No pediré, y no tentaré a Jehová.
Acaz, tras la invasión de Israel y Siria, se negó a pedir una señal a Dios a través del profeta Isaías, porque no quería tener una prueba de la ayuda divina que lo obligará a creer.
Acaz demostró una profunda desobediencia, ya que rechazó la ayuda divina y optó por la ayuda de un poder pagano. Esta decisión tendría consecuencias negativas para su reino y su fe.
Por consiguiente la señal para Acaz es para darle redención, esperanza y sobre todo, un Dios que permanece siempre con ellos, está señal lo vemos en Isaías 7:14
Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
La profecía se cumplió completamente con el nacimiento de Jesús, una señal mesiánica de que la línea de David continuaría y que un futuro gobernante sería literalmente "Dios con nosotros, dónde Jesús no nacerá hasta dentro de 700 años.
Hermanas desde Génesis dónde hubo la ruptura de la comunión con el Padre por el pecado, había una necesidad de un Salvador para alumbrar las tinieblas con Su luz.
¡Jesús tendría que venir!
Isaías dijo que no habría siempre oscuridad para los que estaban en angustia con la llegada de Jesús y escribió lo siguiente:
Isaías 9:2
El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
Israel vivía en oscuridad, angustia, tinieblas estaban derrotados como en madián por ejemplo, pero como estamos recordando las profecías del nacimiento de Jesús animemos a nuestra alma, porque se trata de un Hijo que traería Redención, dominio, la extensión de su reino no tendría límite, se establecería la paz, sería grande y poderoso.
En él se manifestaría el corazón y la gloria del Padre, como lo vemos en:
Isaías 9:6-7
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndose y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
Amadas Jesús sería Justo en todo, en él reposó El Espíritu de Dios Su Padre, Jesús, hablaba con sabiduría lo que el Padre le daba de hablar, Juzga con justo juicio.
No obstante lo que se escribió en el Antiguo Testamento, solo fue una antesala, solo fueron anuncios de lo que vendría después.
Alguien dijo una vez:
«Las Escrituras son el pesebre donde yace Jesús».
Sin embargo, al ver Dios la aflicción de su pueblo, que estaban sometidos una y otra vez bajo el yugo de la esclavitud de sus enemigos y por sus propios pecados; estas profecías tenían que darse cumplimiento.
Los discípulos vieron la gloria de Jesús, una gloria que reflejaba su naturaleza divina y su poder, como el único Hijo de Dios.
Jesús no solo vino como Dios, sino que trajo consigo una plenitud de favor inmerecido y fidelidad junto con la verdad, revelando el carácter de Dios.
Juan 1:14
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
El discípulo amado nos deja ver el momento en que Dios se hizo tangible en Jesús, ofreciendo a la humanidad una revelación completa de su amor, poder y verdad en una persona, su encarnación, que siendo Dios, se humilló a sí mismo al tomar la forma humana.
Nosotros hacemos todo lo posible para esquivarnos de la humillación, porque es una experiencia emocional desagradable y muchas veces produce en nosotros un sentido de vergüenza.
Pero retrocedamos el tiempo hasta más o menos dos mil años por un momento y vayamos donde todo empezó: "La humillación de Jesús en su nacimiento"
Leamos lo que nos dice el evangelista:
Lucas 2:7
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre porque no había lugar para ellos en ele mesón.
Este versículo es central en la narración de la Navidad, destacando la pobreza y humildad de Jesús, el Salvador, y cómo fue rechazado en su llegada, necesitando un lugar improvisado (un establo) para su primer aliento en la Tierra.
Lucas nos describe los detalles del nacimiento diciendo primeramente que:
María dio a luz a su primer hijo, lo envuelve en pañales, una práctica común, pero que resalta la fragilidad y humanidad de Jesús.
El creador se hizo criatura se tuvo que limitar a condiciones humanas, dejó su Deidad para hacerse bebé con todas sus necesidades.
Ahora, ¿hacía falta decir que Maria lo envuelve en pañales? Lucas dice que sí para ver la vulnerabilidad de Jesús.
Las escrituras dice que María lo acuesta en un pesebre, que estaba dentro del establo que era un comedero para bestias, iluminado quizás por lámparas de aceite y el pesebre no era la cuna de madera decorada que imaginamos hoy.
Ellos llegaron a Belén y no encontraron lugar pero estaban allí para cumplir con la ley del censo, y su llegada fue en circunstancias que contrastan con el lujo.
Lucas muestra que el Rey prometido vino en la mayor humildad, sin encontrar un lugar digno en el mundo que había venido a salvar.
Nuestro Dios y Rey no nació en un palacio rodeado de lujos. Nació en un pesebre, en un pueblo pequeño, mostrando su humildad y su deseo de alcanzar a todo tipo de personas.
¿Acaso Dios se olvidó de que su Hijo Santo naciera en un lugar modesto?
¿No se percató de este detalle?
No, Dios jamás improvisa, él tiene el control.
Sabes no había un lugar en el mesón pero si había lugar donde estaba ya planificado antes de la fundación del mundo inclusive el lugar donde nacería el salvador, si en un pesebre en Belén.
El pesebre se supone que no estaba en lugar apropiado para un alumbramiento ya que era un sitio donde habitaban animales, con mal olor y todo lo que se encuentra en un espacio así.
Seguramente para José no fue fácil conducir hacia Belén escapando del Rey Herodes y para variar él no sabía que no encontraría lugar, Dios no le contó todo el plan redentor a José, él tenía que aplicar la fe. Es así que hay veces que Dios nos deja transitar e improvisar para crecer en fe.
José y María sabían la fecha para el nacimiento pero las circunstancias no lo sabía, buscaban quizás el mejor lugar el Hijo de Dios, pero él ya había determinado el lugar tan vergonzoso con mal olor, pero lleno de humildad.
Leamos lo que dice Pablo al respecto:
2 Corintios 8:9
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
Hermanas Jesús siendo rico se humilló haciéndose pobre para enriquecernos, fue una decisión no fue una casualidad.
Él eligió nacer en un pesebre y no en el mesón lleno de comodidades.
Para revelar el carácter de Dios, que se identifica con los más humildes y necesitados.
Seguidamente veamos: "La Humillación de Jesús en Su Vida" leamos:
Filipenses 2:5-7
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.
¿Cómo fue el sentir de Jesucristo?
Su sentir, se caracteriza por la humildad profunda, el amor sacrificial, la obediencia total (incluso hasta la muerte en la cruz), la compasión por los necesitados, y la búsqueda de los intereses de los demás por encima de los propios, reflejando su identidad como Dios encarnado.
Jesús, a pesar de su divinidad, no consideró su igualdad con Dios como algo a lo que debía aferrarse o usar para su beneficio egoísta.
No se aprovechó de ella, sino que voluntariamente se despojó.
¿De que se despojo el Señor?
La palabra despojo describe la humillación del Señor Jesús al tomar sobre sí la naturaleza humana, en vez de cogerse de los privilegios de la deidad, en su gracia infinita y su amor para con nosotros.
De forma voluntaria, Jesús se "vació" de su gloria divina, tomó la naturaleza de un siervo y se hizo humano, viviendo una vida de dependencia, aprendizaje y servicio.
Pero Jesús no se vació así mismo de su deidad.
No dejó de ser lo que era esencial y eterno. Él fue 100% Dios y 100% hombre.
Jesús no deja de ser Dios sino toma forma de siervo.
Un siervo es un esclavo que renuncia, no a los atributos, sino al uso voluntario que se somete a la voluntad de su dueño. Eso no lo hizo sin afectar ninguno de sus atributos ni afectar su naturaleza divina.
Eso quiere decir que todos los que vieron a Jesús le reconocieron como hombre como lo dice en:
Romanos 8:3
Hermanas Jesucristo dejó su estatus de Dios para nacer como hombre, aceptando debilidades humanas.
Él ha existido desde antes de la fundación del mundo poseyendo todos los atributos de la deidad.
No necesitaba aferrarse a aquello que le pertenecía. El poseía todos los atributos de deidad durante su tiempo de humillación.
Ahora en :Filipenses 2:8
Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Esto nos muestra cómo Jesús se sometió a la voluntad de su Padre, incluso hasta la muerte, para ofrecernos salvación.
Este es un verso clave porque nos dice que:
Su muerte no fue el final, sino el medio para nuestra salvación.
Jesús vivió una vida de servicio y sacrificio.
Un ejemplo claro de humildad es cuando lavó los pies de Sus discípulos narrada en Juan 13:1-17
Cuando puedas te invito a leerlo.
Donde nos enseña que:
Jesús deja de lado el egoísmo y la auto-importancia para interesarte por los demás.
Él es el modelo perfecto de humildad, al renunciar a su estatus divino para servirnos.
Amadas, a continuación veremos: "la humillación en Su Muerte"
Jesús fue rechazado, maltratado y finalmente crucificado como un criminal.
Sufrió traición, abandono, juicio injusto y la pena de muerte más humillante, la cruz, cargando el castigo por los pecados del mundo.
Esto nos muestra cómo Jesús se identificó con la humanidad sufriente y se sometió a la humillación y el sufrimiento y lo vemos en:
Isaías 53:3
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Jesucristo tomó sobre sí nuestros pecados y sufrió la muerte que merecíamos. Leamos:
1 Pedro 2:24
Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
Ahora quiero que piensen un momento conmigo sobre la gran humillación que Jesús tuvo que sufrir por nosotros.
Él fue humillado mil veces antes de que clavaron sus manos a la cruz. Teniendo cuerpo humano como nosotros, la humillación no era menos desagradable para él. Crucificaron su buen nombre. Crucificaron su reputación.
La humillación de Cristo es su descenso voluntario a la miseria y el sufrimiento humano para cumplir el plan de salvación, permitiendo que los creyentes, que eran indignos, fueran perdonados y enaltecidos.
En esa época de humillación Jesús sufrió angustia y sufrimiento.
En Getsemaní, experimentó profunda tristeza y angustia, y en la cruz, un momento culminante de abandono.
Amadas su humillación fue seguida por la exaltación, siendo glorificado y recibiendo un nombre sobre todo nombre, logrando la victoria sobre el pecado y la muerte para la humanidad.
Volvamos a:
Filipenses 2:9-11
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre."
Esto nos muestra cómo la humillación de Jesucristo fue seguida de su exaltación y glorificación.
Todos un día dirán que Jesús es el Señor, sean o no parte de su reino.
Hermanas, en resumen la humillación de Jesucristo es una doctrina cristiana que describe el abandono voluntario de su gloria divina para asumir la naturaleza humana, experimentando sufrimiento, rechazo, pobreza, y una muerte vergonzosa en la cruz para redimir a la humanidad, un proceso que abarca su encarnación, vida de siervo, muerte y sepultura, antes de su exaltación.
En última instancia, la humillación de Jesucristo es un recordatorio poderoso de su amor incondicional y su disposición a sacrificarse por nosotros, es la razón fundamental para que tú y yo pudiéramos ser parte de su reino.
Pero hay una realidad, el hombre rechaza el reino de Dios y la huye de la luz, leamos:
Juan 3:19-20
Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
Sabemos que la luz confronta y condena el pecado y las personas prefieren la maldad y la oscuridad a la verdad y la luz de Dios, ya que sus obras son malas y temen que sus pecados sean expuestos, mientras que quienes hacen lo bueno aman la luz para que sus obras se manifiesten en Dios, como lo describe la Biblia en:
Juan 3:21
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
Por eso te invito hoy que aceptes la luz que es Jesucristo y entiendas que:
Él vino a esta tierra por amor para salvarnos ya que nosotros no podíamos hacerlo nosotros mismos.
Y si le das la espalda a la oscuridad del pecado, entonces verás la luz de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo.
Ahora, Jesús al conectarse con el universo tuvo un propósito general y explícito, producir un hecho extraordinario, la posibilidad de reconciliar a su creación con su creador a través de una obra de redención.
Por tal motivo lo celebramos porque es una fecha muy significativa ya que marcó un antes y un después para la humanidad.
Mas allá si fue en diciembre u otro mes del año, lo que importa es que Jesús siendo Dios, dejó el cielo para irrumpir en su creación y traer salvación.
En la actualidad el mundo cuando celebra el nacimiento de Jesús, ha perdido totalmente el verdadero significado de ese día, hay muchas luces, muchos regalos, algarabía y alegría pasajera, están enfocados en ellos mismos pensando en los regalos, no sabiendo que el regalo ya ha venido.
El sistema se ha encargado de esclavizar a las personas a sus deseos, estos son días que el enemigo de nuestra alma gana terreno: "el consumismo en su mayor esplendor"
La gente está viviendo en total desenfreno y sin integridad.
Pasando así por alto el verdadero significado de un Niño que nació para morir por sus pecados.
Se han olvidado que el nacimiento de Jesús, se trata de la identidad de Aquel que se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de sabiduría.
Por tal motivo en esta celebración mostremos al mundo, que la buena noticia es para todos y que en todo el tiempo está disponible para los que quieran ser parte de su reino.
Dios es nuestro Dador, él nos dio, nos envió a su Hijo para salvarnos, nosotras no tenemos nada bueno para dar, cada regalo que tenemos viene de Dios y nuestro mejor regalo es Jesús.
No despreciemos a Jesús, él vive es "Emanuel: Dios con nosotros".
Seamos agradecidos a Jesús por tomar forma de hombre y aceptar ser humillado para darnos salvación.
¡Gracias a Dios por su Don inefable!
Amadas:
Dios es Santo lleno de gracia y verdad, él se encarnó en la persona de Jesucristo para brindarnos salvación y esperanza como muestra de su amor.
Dios se hizo pequeño para que nosotros pudiéramos conocer su grandeza.
Él es nuestro Salvador, Consejero, Príncipe de Paz, Intercesor, Abogado, Pastor, Gran sumo sacerdote, el camino y la puerta para ir a casa.
Feliz Navidad para todas ustedes y sus familias, que tengan una maravillosa noche buena y démosle un lugar preferencial y único en nuestra mesa, porque Jesús es la razón de la celebración, sin él no hay Navidad.
Celebremos su venida y su victoria.
Hasta nuestro próximo encuentro, Dios mediante, que la luz de Jesucristo alumbre sus vidas siempre, un fuerte abrazo, Dios las bendiga!
Comentarios
Publicar un comentario