Cuidado, No Te olvides De Dios
Deuteronomio 6:12
Cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Esta porción de las escrituras es una advertencia para que el pueblo de Israel y por extensión, para los creyentes, su iglesia y es de no se olvidarse de Dios, especialmente en tiempos de prosperidad.
Ademas Dios advierte que la abundancia material puede llevar a los creyentes a olvidar al Señor y sus mandamientos, por lo que se les insta a cuidarse de este peligro y a no caer en la autosuficiencia o en el olvido de su pasado como esclavos y de la liberación que Dios les dio.
Hermanas ¿Cómo están? Dios las bendiga, nuevamente juntas en otro encuentro, ruego a Dios que su Espíritu Santo abra tu corazón para que puedas recibir su palabra, su mensaje.
Y que sea para nosotras un desafío para llevarlo a la práctica, amada te pido me acompañes hasta el final de este mensaje, muchas gracias.
En estás semanas hemos venimos hablando sobre la salvación de los creyentes, que requiere de un verdadero encuentro y un verdadero arrepentimiento
Y hoy vengo a decirte que es necesario no olvidar lo que Dios hizo por nosotras y del regalo que nos dio: a su Hijo, un don inmerecido, nuestro tesoro; solo por gracia, que debemos cuidar y valorar.
No obstante Dios nos ama y desea que continuemos en esta nueva vida, santificándonos cada día, creciendo en madurez dando frutos, siendo obedientes a su palabra por ello hoy Dios nos da unas advertencias, de tener cuidado de olvidarnos de él en el proceso, cuando atravesemos problemas, dificultades o aún cuando estemos en tiempos de calma.
Además no olvidarnos de dónde él nos ha sacado, de esas densas tinieblas del pecado y esclavitud como lo describe el verso del inicio.
Cuidar de no olvidarnos de Dios es fundamental en nuestra vida espiritual. La Biblia nos recuerda en múltiples ocasiones la importancia de mantenernos enfocadas en nuestra fe y en la relación amorosa e intima con nuestro Creador, este es un llamado para todas.
Por tal motivo las escrituras nos deja ver unas advertencias a la obediencia en este capítulo 6 de Deuteronomio.
Deuteronomio 6:14
No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos.
Hermanas hay un peligro constante de abandonar a Dios por causa de la idolatría que nos rodea y de los ídolos propios, porque nuestro corazón es una máquina de hacer ídolos y Dios lo sabe.
El pecado de idolatría es el que más aborrece nuestro Señor y la advertencia lo deja ver en:
Éxodo 20:3-5
No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte y celoso.
Dios es un "Dios celoso", lo que significa que él no tolerará que el corazón de las personas se entregue a otros dioses, él no lo acepta.
La idolatría es la adoración excesiva de personas, objetos o ideas en lugar de a Dios, o el amor desmedido por algo o alguien, una actividad, una celebridad o a un equipo deportivo.
La idolatría puede estar oculto en el corazón, en donde una persona puede colocar sus ídolos delante de su rostro, como el orgullo, la avaricia, el miedo o la codicia, lo que le hace caer en iniquidad.
Este pecado se manifiesta principalmente en la adoración de ídolos, imágenes, o en darle culto a cosas como el dinero, el poder, la raza o el placer como si fueran divinidades, además se manifiesta en el deseo de control, incluyendo aquellos del corazón.
Ahora el pueblo de Israel en varias ocasiones se volvió idólatra por construir templos para sus propios dioses, recordemos en el Éxodo, liderado en la práctica por Aarón, él creó y adoró un becerro de oro mientras Moisés estaba en el monte Sinaí.
En la Biblia, muchos se apartaron de Dios por idolatría, como ejemplo destacado incluye al rey Salomón por casarse con mujeres extranjeras que lo hicieron adorar a otros dioses, leamos:
1 Reyes 11:4-8
Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David. Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón. Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.
Las esposas y concubinas de otras naciones paganas tenían inclinación a adorar a otros dioses, estas mujeres estaban prohibidas para el rey, pero a pesar de las repetidas advertencias de Dios, Salomón se desvió de la obediencia al adorar dioses provocando su ira, leamos
1 Reyes 11:9-13
Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Jehová.
Amadas, Salomón a pesar de su sabiduría inicial y su construcción del Templo a Dios, se dejó llevar por sus muchas mujeres, que lo convencieron de adorar a sus dioses, desviándose así del camino del Señor al final de su vida.
Como resultado de estas acciones lo llevó a la desobediencia y como consecuencia final a un fracaso espiritual, rompiendo Dios su reino en el tiempo de Roboam su hijo.
1 Reyes 11:11-13
Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo. Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David tu padre; lo romperé de la mano de tu hijo. Pero no romperé todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo, por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido.
Fue entonces que después de su desobediencia al morir Salomón, el reino de Israel se divide en dos reinos:
El reino del norte, que incluía diez de las doce tribus liderado por Jeroboam, el siervo de Salomón y el reino del sur, que estaba compuesto por las tribus de Judá y Benjamín, liderado por Roboam el hijo de Salomón, por órdenes de Dios.
Este ejemplo es una advertencia y una evidencia que debemos tener en cuenta:
La idolatría de Salomón nos enseña la importancia de la obediencia constante a Dios, la prioridad de la fe sobre las posesiones mundanas y la humildad ante las tentaciones del poder y la riqueza.
La caída de Salomón, a pesar de su sabiduría, demuestra que el éxito espiritual no se basa en logros pasados sino en una fidelidad continua, recordando que solo Jesucristo es la verdadera Sabiduría de Dios y no un tipo imperfecto como Salomón.
La obediencia es fundamental: El reino de Salomón se derrumbó porque su corazón se apartó del Señor y desobedeció los mandamientos de Dios, especialmente al permitir que su idolatría fuera influenciada por sus muchas esposas extranjeras.
Aunque Salomón era famoso por su sabiduría, su falla demuestra que era una sabiduría humana e imperfecta. La verdadera sabiduría proviene de Dios mismo, quien puede hacer a las personas verdaderamente sabias, y no de la sabiduría terrenal o los logros.
Leamos lo que dice Santiago sobre la sabiduría:
Santiago 3:15-17
Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Ahora la riqueza y el poder pueden ser tentaciones: La caída de Salomón sirve como advertencia de que la riqueza y el poder pueden desviar fácilmente el corazón de la fe, llevando a la desobediencia y la idolatría.
Amadas el fracaso de Salomón resalta la necesidad de permanecer fieles a Dios y sus mandamientos para una vida de plenitud.
El fracaso de Salomón, como ejemplo negativo, enseña a la iglesia sobre los peligros del pecado y las tentaciones, motivando a examinar los propios corazones para evitar caer en las mismas trampas.
Hermanas quienes se sientan seguras en su fe o en su posición deben ser cautelosas, ya que nadie está exento de caer en la tentación y el descuido. Es un llamado a la humildad y la perseverancia, para no caer por la autosuficiencia, como dice Pablo en:
1 Corintios 10:12
Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.
¿Amén?
Ahora ¿Por qué el corazón se inclina apartarse del Dios vivo?
Principalmente debido a un corazón malo de incredulidad y al engaño del pecado, que lo endurecen y alejan del camino correcto.
Esto puede ocurrir cuando se desconfía de Dios, se ignoran Sus mandamientos o se vive de forma que se aleja de la comunión con él.
Esto me da pie para darte otra advertencia de apartarse de Dios y es el peligro de dudar de Dios en las dificultades o de tentar a Dios, como dice en: Deuteronomio 6:16
No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
¿Recuerdan que paso en Masah?
La tentación en Masah, según la Biblia, fue la provocación a Dios por parte del pueblo de Israel al dudar de su presencia y capacidad para proveer, específicamente al no tener agua en el desierto. Los israelitas, en su desesperación, cuestionaron a Moisés y a Dios, exigiendo una prueba de su existencia y poder en medio de su sufrimiento, lo que resultó en el nombre de Masá ("tentación" o "prueba") para ese lugar debido a la actitud del pueblo. Leamos:
Éxodo 17:6-7
He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues, Jehová entre nosotros, o no?
La pregunta de que si estaba Dios con ellos o no? no era una simple consulta, sino un acto de poner a prueba a Dios (una tentación), quien ya había demostrado su poder al sacarlos de Egipto, ese fue el pecado grave de parte de ellos.
Si nos vamos al nuevo testamento también encontramos a un personaje que dudó de Dios y es el apóstol Tomás, quien dudó específicamente sobre la resurrección de Jesucristo.
Ahora ¿Quién fue Tomás?
El era también conocido como "Tomás el incrédulo" o "Dídimo" que significa "mellizo".
Juan 20:25
Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
Tomás a pesar de haber visto a Jesús y sus milagros, se negó a creer en la resurrección de Jesucristo a menos que pudiera ver y tocar personalmente sus heridas. Posteriormente, Jesús se le apareció y le dijo:
Juan 20:27
Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Oh amadas, me imagino a Tomás avergonzado de su incredulidad, en ese momento su duda se transformó en una exclamación de exaltación, y que luego se convirtió en la exclamación mas grande de fe, leamos:
Juan 20:28
Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!
Aquí destaca la escritura la conversión del apóstol, quien pasó de la incredulidad a la fe total, y también es un punto clave para reflexionar sobre la fe sin necesidad de evidencia física, ya que Jesús bendice a quienes creen sin ver, como dice en:
Juan 20:29
Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
Con esto, Jesús no reprende a Tomás, sino que establece una bienaventuranza más elevada para quienes han de creerle a través del testimonio de otros, sin necesidad de una experiencia personal directa.
Ahora bien, Jesús promete una mayor recompensa para aquellas y aquellos que viven por fe, aunque no hayan tenido experiencias sobrenaturales. La recompensa plena se manifestará cuando Jesús regrese.
¡Amén, Gloria a Dios!
Hermanas la enseñanza clave es que en momentos de duda, recordemos estas historia bíblicas.
Dios responde a las dudas con gracia, no con condenación.
La duda no es una enfermedad, así que no permitas que te haga sentir que debes alejarte de Dios o de otros cristianos. Al contrario, la duda puede ser una poderosa herramienta para profundizar tu fe. Incluso puede ser un don divino para derribar falsas creencias y ayudarte a experimentar una relación más cercana con él.
Es fundamental que como creyentes aferrarnos a la fidelidad de Dios y a Su palabra con un corazón agradecido como dice en:
Salmo 103:2
Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
La gratitud es una herramienta poderosa para mantenernos cerca de Dios.
Al reconocer y agradecer por sus bendiciones, cultivamos un corazón que no olvida.
Y para finalizar no me quiero olvidar de decirte que tener una vida de oración constante es una forma directa de mantener nuestra conexión con Dios.
Al hablar con él diariamente, fortalecemos nuestra relación y evitamos el olvido por que Dios nunca se olvida de nosotras, te dejo este verso:
Isaías 49:15
¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
Oremos juntas:
Padre te alabamos y te damos gracias por tu mensaje, tus advertencia escritas aquí, te pedimos perdón porque muchas veces hemos corrido tras ídolos y hemos sido adúlteras, perdonamos nuestro pecado que ha ofendido tu santo nombre, perdonamos también por la duda, porque también te hemos tentado, te pedimos en el nombre de Jesús que limpies nuestro corazón de las maldades que anida, derrumba todo ídolo que haya tomado tu lugar, Padre ayúdanos a ser fieles en todo y no dudar ni un solo momento de ti, ayúdanos a nunca pero nunca olvidarnos de ti, y siempre ser obedientes a tu palabra, en el nombre de Jesús amén.
OLVIDARNOS DE DIOS HARÁ QUE LO PERDAMOS DE VISTA, DESPROVISTAS DE ÉL CORREMOS EL RIESGO DE ARRUINAR NUESTRA VIDA.
¡Dios con nosotras!
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