Viviendo En Su Presencia
Salmos 140:13
Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.
Claramente vemos aquí que el salmista expresa su confianza en que los hombres honrados, aquellos que se mantienen firmes en su integridad, no solo serán protegidos, sino que también disfrutarán de la presencia de Dios. Esto significa que vivirán en comunión con Dios, experimentando su paz y gozo.
Amadas un cordial saludo, es un privilegio para mí, poder estar de nuevo con ustedes y llegar a sus hogares con el mensaje de Dios, su palabra, para darte a conocer como es vivir en la presencia de Dios a quien le pido hoy me ayude a desarrollarlo, y como dijo Pablo en:
2 Corintios 2:14 LBLA
Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.
Pablo con esta cita nos hace ver la victoria que Dios nos da en Jesús y la responsabilidad que tenemos como creyentes de ser instrumentos para difundir la verdad del evangelio y, lleguen al conocimiento de Dios.
Para nosotras como creyentes, vivir en la presencia de Dios debería darnos un gozo profundo.
Estar en la compañía del Dios del cielo, es un tema que ha sido central en nuestra vida y de todos los creyentes a lo largo de la historia.
En todos nuestros corazones hay un hambre espiritual que solo puede ser satisfecha por la presencia del mismo Dios.
Por su pecado, Adán y Eva perdieron el sentido de Su presencia y desde entonces, la presencia de Dios ya no fue conocida como lo era antes. "Dios Santo y Todopoderoso"
Pero ¿Qué significa vivir bajo la presencia de Dios? Y ¿Cómo podemos experimentarla en nuestra vida diaria?
Son preguntas que lo iré respondiendo a medida que voy avanzando con el mensaje.
Primeramente vamos a ver en el Antiguo testamento a Moisés como alguien que tenía temor a la idea de ir hacia adelante sin la presencia del Señor, por eso él expresa su deseo de conocer a Dios de una manera más íntima y personal.
Éxodo 33:13
Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.
Las palabras claves de esta petición es el deseo del favor divino.
Moisés suplica a Dios que le muestre Su camino, para que así pueda conocerlo y disfrutar más de su presencia junto a su pueblo.
Ahora bien, Dios conocía a Moisés y su temor de no poder vivir sin él y le da una respuesta llena de confianza.
Éxodo 33:14-15
Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
Oh amadas, doble bendición recibe Moisés: su presencia y descanso. Él no podría imaginar dar un paso más sin su presencia, él sabía que le esperaba un camino difícil por el desierto y sin su compañía no podría avanzar.
¿Te imaginas un día vivir sin él?
Amadas estando en la presencia de Dios hallamos descanso.
Ahora, Moisés quería asegurarse que Dios vaya con él y le responde a Dios en:
Éxodo 33:15 y dice así:
Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
Esta porción de la biblia es muy conocida por todas, pero, ¿Te has puesto a meditar la importancia que tienes este verso?
Me asombra la respuesta de Moisés al Señor, él reconocía que la presencia de Dios era esencial para su protección y guía.
Moisés temía que, sin la presencia de Dios, su pueblo fuera vulnerable y fracasara.
Además, Moisés quería asegurarse de que su pueblo y él estarían en su totalidad bajo la presencia de Dios.
Este relato muestra la profunda relación de Moisés con Dios y su deseo de que él se mantuviera presente en la vida del pueblo de Israel. Y así fue.
Mas adelante, después de renovar Dios su pacto con su pueblo después de haberle fallado, Moisés le adoro e insistiendo que viva en medio de ellos, leamos:
Éxodo 34:9
Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad.
Después Dios en su sabiduría le ordeno a Moisés le hiciera un altar, un templo, un tabernáculo para que cumpliera de vivir siempre con ellos y miremos lo que pasó cuando Moisés terminó la obra:
Éxodo 40:34-38
Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba. Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas; pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba. Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.
¿No es maravilloso esto?
Amadas, sabemos que la promesa de Dios a Moisés de su latente presencia, fue sólo para él en ese tiempo, y que para nosotras es un ejemplo a seguir en cuanto la actitud de Moisés y el diálogo profundo con él Señor como la clave para vivir en su presencia.
Además está historia fue una sombra de lo que vendría, una esperanza para el mundo.
Dios en el futuro se haría presente entre nosotras a través de su Hijo y posteriormente la compañía de su Espíritu Santo que permanecería en nuestro corazón y con aquellos que lo recibiesen y creyesen en Jesucristo.
Ahora bien, recorriendo las escrituras me encontré con David declarando la importancia de la presencia de Dios en un salmo diciendo que él está en todas partes y que no hay lugar donde Él no esté, leamos lo que dice en el
Salmo 139:7-10
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Esto nos recuerda que la presencia de Dios no está limitada a un lugar o tiempo específico, vivir bajo la presencia de Dios debe llevarnos a meditar en ella, y desear lo mismo que Moisés considerando el camino que se transita sin él.
Ahora vayamos al nuevo testamento y veamos la presencia de Dios latente a través de la persona de Jesucristo, cuando se aparece por primera vez a dos de sus discípulos poco después de resucitar, una promesa hecha realidad.
Si, en el hijo de Dios se cumplió toda la escritura, nació, murió y resucitó y su presencia fue palpable y ellos van a experimentar lo que sintieron a causa de Su presencia cuando iban de camino a Emaús.
Este relato se encuentra en el evangelio de Lucas y nos cuenta que:
Mientras ellos caminaban solos hacia la aldea de Emaús, tristes sin esperanza porque estaban centrados en la pérdida, en la muerte de su Maestro que les hizo olvidar la promesa que él resucitaría y que estaría con ellos, pero mientras hablaban del acontecimiento algo paso, leamos
Lucas 24:15
Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
Hermanas, los discípulos no lo reconocieron, sus ojos estaban velados. Al parecer la frustración de saber que Jesús no era lo que ellos esperaban, hizo que perdieran el sentido de su presencia, no se dieron cuenta que el Dios del cielo caminaba con ellos y trataron de explicarle a Jesús lo sucedido.
Amadas esto nos ocurre aún en nuestro tiempo, perdemos el asombro de tener a Dios con nosotras siempre a causa de la rutina, el trabajo, pruebas, desafíos, etc y lo perdemos de vista.
En el camino a Emaús, Jesús les explica paso a paso todos los lugares de la Biblia que se hablaba del mesas y de su obra de redención., trato de revelar su presencia a los dos discípulos por medio de las Escrituras.
Aquel debió haber sido el estudio bíblico más extraordinario en toda la historia del mundo.
Los discípulos al terminar su viaje le pidieron a Jesús que se quedara con ellos y él aceptó.
Pero no sé imaginaban lo que les esperaba, leamos:
Lucas 24:30-31
Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
Oh amadas, Jesús fue realmente bueno con ellos, él le quitó las vendas de sus ojos para que sepan que él siempre estaba con ellos.
Entonces los dos se dijeron entre sí:
Ahora entendemos la emoción que sentíamos cuando el nos hablaba, leamos:
Lucas 24:32
Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
Hermanas solo por medio de la cruz y la resurrección de Jesucristo se hace posible que se abra un camino a Su presencia y a la inhabitación del Espíritu Santo dentro de ti para que así hoy puedas experimentar el increíble poder de Su presencia.
¿Alguna vez han sentido que tu corazón arde por dentro cuando vas caminando orando, y al mismo tiempo has sentido que él camina contigo o cuando al escuchar una explicación de la Biblia o la has estado leyendo tú misma?
A veces, cuando estoy leyendo la Biblia o escuchando un sermón, las palabras se vuelven de repente tan significativas para mi vida, que siento que Dios me está hablando directamente. ¡Puedo sentir su presencia!
Esto es lo que saboreamos cada vez que entendemos y escuchamos explicar la Biblia de modo tal que se revela a Jesucristo.
Amadas los discípulos que habían caminado con él, al saber de su presencia entre ellos, se disipó la frustración, la tristeza y fueron a contarles a los demás discípulos.
Pero sabes, también la luz de la presencia de Dios revela los rincones oscuros de nuestro corazón, aquellos pecados que nos gustaría esconder hasta de nosotras mismas. El salmista dice:
Salmo 90:8 PDT
Tú conoces todas nuestras faltas, la luz de tu rostro las revela; ves claramente los pecados que tratamos de esconder.
Cuanto más tiempo pasamos en la presencia de Dios, más brilla la luz y se resalta nuestro pecado.
La causa del increíble poder de la presencia de Dios, se va haciendo más y más consciente en nosotras y hay un sentimiento de sobrecogimiento lleno de gratitud porque
Dios al exponer nuestras maldades lo hace con él propósito de arrepentirnos y al final y a cabo la luz que brilla en nuestra vida es de bendición, así como los dos discípulos que al ver a Jesús, su luz brillo y pudieron realmente sentir su presencia.
Es de mucho beneficio para nuestra alma estar bajo su presencia, refugiadas bajo su control, la tranquilidad que nos da puede calmar la ansiedad y el miedo, generando muchas veces una sensación de paz interior en medio de circunstancias difíciles.
Y así como se manifestó la presencia en Moisés y los discípulos también se puede manifestar hoy en nuestras vidas de diversas maneras, generando un impacto profundo en nuestro bienestar espiritual y emocional.
Su presencia nos aporta paz, fortaleza, dirección, esperanza, y una profunda sensación del control de Dios por nuestra vida llevándonos a su propósito.
La sombra que se ve en el tiempo de Moisés, en realidad se disipó, apareció la Luz y la promesa que Dios le dio a Moisés es una realidad en la persona de Jesús, la promesa hecha realidad en el Pentecostés paso de generación en generación para todos los que creyeran en Jesús otorgando el sello de su presencia a través de la tercera persona de la Trinidad.
Juan 14:16-17
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
Hermanas entonces la presencia de Dios es tener a su Espíritu Santo morando en nosotras y disfrutamos la bendición de fortaleza y ánimo en momentos de debilidad, para superar obstáculos y desafíos. Él es nuestra fuerza.
La presencia de Dios nos ayuda a discernir el camino a seguir y a encontrar un propósito en nuestra vida, a través de la oración y la lectura de la Biblia que son medios poderoso donde podemos sentir su presencia al comunicarnos con Dios y buscar su voluntad.
Él seguirá revelándosenos a medida que estudiemos las Escrituras. Si quieres experimentar la presencia de Jesús, asegúrate de hacer estas dos cosas regularmente.
La presencia de Dios nos protege de las fuerzas del mal y nos cuida en todo momento, brindándonos la seguridad que necesitamos.
Salmo 91:1-4
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.
No obstante cada día podemos experimentar la presencia de Dios en la naturaleza, en la belleza de la creación, en el amor y la bondad de los demás.
Hermanas al incorporar prácticas como la alabanza y la adoración, el silencio, la quietud, y la obediencia, podemos experimentar la presencia poderosa de Dios en nuestra vida diaria.
Salmo 89:15 NTV
Felices son los que oyen el alegre llamado a la adoración, porque caminarán a la luz de tu presencia, Señor.
Recuerda que la presencia de Dios es fuente de gozo y que podemos confiar en Él para guiarnos y dirigirnos en nuestra vida.
No sé trata de quien somos, sino con quién vamos.
Tenemos el inmenso privilegio de vivir en la era del Espíritu. Dios envío su Espíritu para morar en tu corazón, para permitirte vivir fielmente de acuerdo con el Espíritu.
Hermanas para finalizar digo que:
Vivir bajo la presencia poderosa de Dios es un privilegio.
Es un llamado para aquellas que aún no lo pueden experimentar vayan a él, él está esperando para acercarse a ti y ayudarte a vivir bajo el poder de su Espíritu, bajo su presencia, y estar a tu lado día a día.
Nosotras como creyentes estamos agradecidas por haber sido rescatadas de un lugar de tinieblas y nos colocó a un lugar de luz, como dice el salmista en el:
Salmo 56:13 NTV
Pues me rescataste de la muerte; no dejaste que mis pies resbalaran. Así que ahora puedo caminar en tu presencia, oh Dios, en tu luz que da vida.
Me despido hermanas que el Dios de paz sea con ustedes, hasta otra oportunidad si Dios a si lo quiere, un abrazo.
VIVIR BAJO LA PRESENCIA DE DIOS NOS DA PAZ Y SEGURIDAD EN MEDIO DE LOS PROBLEMAS.
¡Dios con nosotras!
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