La Salvación
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Evelin:
Hermanas Dios las bendiga mi nombre es
Evelyn Diaz.
Y estamos felices de encontrarnos una vez más, las saludamos con el entrañable amor de Jesucristo, en el vídeo anterior tuvimos la oportunidad de estar juntas y contar un poco de nuestro testimonio.
Quiero contarles que somos un equipo de mujeres, que ayudamos con nuestros mensajes a otras mujeres a crecer en su fe, en su carácter y aumente su conocimiento para llegar a la imágen y semejanza de nuestro Señor Jesucristo.
Hoy damos gracias a Dios por otra oportunidad que nos da, para llegar a ustedes a través de este medio, le pedimos a su Espíritu Santo tome control de esta charla de principio a fin y que este mensaje pueda ser de edificación e inspiración a buscar a Jesús.
Sin más preámbulos vamos a ir al tema de esta charla dónde hablaremos sobre la salvación.
Para empezar tomaremos de las escrituras una cita base de nuestro tema que lo encontramos en:
Juan 3:17
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Este versículo resalta el amor inmenso de Dios por la humanidad y su deseo de que todos se salven para que no sean condenados.
Ademas revela el amor de Dios, para ofrecer una oportunidad de salvación a través de la fe en Jesucristo.
El deseo profundo de Dios es salvar por medio de su Hijo a todo aquel que cree.
Dios antes de la fundación del mundo planeo entregar a su hijo a morir en una cruz para salvarnos del pecado, para justificarnos ante Dios por nuestra culpabilidad, pagando un alto precio por nosotras con su sangre preciosa.
A continuación les voy a dar el concepto de Salvación:
La salvación es la liberación espiritual y eterna del castigo por el pecado que Dios ofrece por gracia mediante la fe en Jesucristo.
La salvación no se basa en la obediencia a las leyes o buenas obras.
Es un regalo inmerecido que nos reconcilia con Dios y nos da vida eterna.
Y las escrituras nos dan su respaldo en:
Efesios 2:8-9
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Para obtener la salvación debemos pedir perdón de nuestros pecados, apartarnos de ellos y creer en Jesús que murió por nosotras y resucitó de entre los muertos.
Ahora invito a mi hermana Rina a continuar:
Rina:
Continuamos, las escrituras nos revela entonces, que la salvación es gracias a la obediencia de Jesús, y no es por mérito nuestro, ni porque haya bueno en nosotras.
La salvación es la oportunidad de conocer a Dios personalmente y de tener una relación con él. Es la oportunidad de dejar atrás los pecados y de empezar una nueva vida en Cristo, pasando de muerte a vida.
!Si!, porque nacimos muertas espiritualmente, por la herencia pecaminosa de nuestros primeros padres y eso nos llevó a ese estado.
Pero hay algo más que debemos saber:
La salvación que obtenemos a través de Jesús nos salva de la “ira”; esto es, del juicio de Dios al pecado, como dice en:
Romanos 5:9
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
Por ello vino Jesús a esta tierra para que por medio de él, la humanidad pueda tener la oportunidad de ser rescatada de la condenación del juicio final y obtener la vida eterna, mas no para juzgar ni a condenar.
Al obtener la salvación empezará una transformación en nuestra vida, un antes y un después donde Dios restaura nuestra relación con él y lo vemos en:
2 Corintios 5:17-18
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. [18] Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación.
Hermanas la salvación de Jesucristo nos da vida eterna y entrada al Reino de Dios y lo dice en:
Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Ahora le doy lugar a mi hermana Amayra para que continúe con el tema:
Amayra:
¡Hermanas gracia y paz!
El pecado nos ha separado de Dios, y como estamos viendo la consecuencia de este, es la muerte; pero la salvación del Señor que nos ha regalado, es segura, y debemos apreciarla y valorarla, las escrituras nos dice en:
Juan 10:27-29
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Por otro lado ninguna de nosotras somos bastante buenas para entrar al cielo, Jesús vino a nuestro encuentro y lo hemos invitamos a ser parte de nuestra vida, sabemos que pasaremos la eternidad con él, en el paraíso. No por las cosas buenas que nosotras hayamos hecho, sino por lo que Jesús ha hecho por nosotras. Tampoco es por las emociones que podamos sentir, sino por lo que las escrituras dejan establecidas que en él tendremos salvación, leeré
Hechos 4:12
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Hermanas, al venir Jesús a la tierra, hizo posible que nuestras vidas fueran redimidas y transformadas, orientándonos al camino correcto.
Nuestro Señor proporciona el único camino a la salvación y lo veremos esto en una historia relatada en las escrituras, cuando él llega a la ciudad de Jericó.
Allí veremos a un hombre grande en fe, aunque con pequeña estatura, que no le fue de impedimento para conocer a Jesús de cerca y recibir la salvación.
Hermana Rina ¿Si puedes proseguir con la historia por favor?
Rina:
Está historia la encontramos en el libro de Lucas 19 y quiero empezar dándote el significado de Zaqueo y es: puro, inocente y justo, este nombre tienen relación con la justicia, pero no lo estaba practicando.
La Biblia dice que era jefe de recaudador de impuestos, él tenía gente bajo sus órdenes.
Ser recaudador de impuestos en esos tiempos, era estar al servicio de Roma, ellos controlaban el templo, este imperio tenía el dominio de Israel.
Cómo sabemos los recaudadores eran los de alto prestigio y responsabilidad pero abusaban de su poder, eran odiados por los Judíos, ya que cobraban más de lo que la ley les exigía a beneficio del invasor, y al estar amparados por ella las personas no tenían defensa.
Por otra parte, recolectaban impuestos para dárselo a los Romanos, llevándose una gran comisión para sí mismos y así se volvían ricos injustamente.
Con todo así, Zaqueo estaba tratando de ver a Jesús, él escuchó que él pasaba por Jericó, su ciudad.
Zaqueo en su desesperación de verlo y que la multitud era su limitación, hace todo lo posible, leamos:
Lucas 19:1-4
Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.
Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
Zaqueo quizás ya no era tan joven pero aún así fue capaz de correr y trepar un árbol, ¡se esfuerza!
Para actuar de esta manera tuvo que darse cuenta de su necesidad; a pesar de todo su dinero, éxito, vida familiar y su religión, todavía había algo que faltaba.
Evelyn:
Si, Zaqueo había escuchado hablar de Jesús y sus obras maravillosas y anhela conocerlo, quiere ser transformado.
Hermanas sepamos que siempre hay un remanente que anhelan esto, que buscan y se esfuerzan para conocerle, entre ellos tu y yo.
Zaqueo quería conocer a Jesús y se contenta con verlo desde lejos, desde la altura del árbol sicómoro, la actitud de su corazón le agrado a Jesús.
Para Dios no hay limitaciones ni tampoco podemos escondernos de su mirada.
Nuestro Señor siempre da el primer paso hacia nuestro encuentro y actúa, como lo hizo en Jericó, Jesús sabía que allí había alguien que deseaba conocerle. Lo que Zaqueo no sabía, es que Jesús lo conocía, incluso por su nombre, Jesús lo amaba y fue hacia él.
Rina:
A si es, leamos lo que dice las escrituras de Zaqueo en:
Lucas 19:5
Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.
Si nos damos cuenta aquí, vemos que:
Jesús, se autoinvito, nosotras sabemos que Jesús es diplomático, respetuoso a la libertad de elección de cada quien como dice en:
Apocalipsis 3:20
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Pero en esta ocasión Jesús da la iniciativa, nuestro Señor sabía la necesidad de Zaqueo y era necesario e inmediatamente ir hacia él, Jesús tenía la resolución de ir hacia Zaqueo y con él llevando salvación.
Nuestro Señor conoce cuándo nuestra corazón anhela conocerlo, a él no le podemos esconder nada.
Me imagino a Zaqueo asombrado por la invitación de Jesús, miremos como el responde:
Lucas 19:6
Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.
Hermosa respuesta de Zaqueo era un encuentro espectacular y especial para el, Dios empezaría una obra en el corazón de Zaqueo el rico, pero pobre en Dios.
Amayra:
Hermanas, la gente en la situación de Zaqueo, tienen mucho dinero y bienes obtenidos pero les falta algo, están atrapados por el sistema del mundo y se sienten odiados, por eso Zaqueo al escuchar de la invitación de Jesús, siente gozo, ve que era elegido entre la multitud y lo mejor aún, se sintió amado por nuestro Señor: ¡El quería ir a su casa, que hermoso!
Por otro lado vemos la actitud de Zaqueo, el se humilló y obedeció al llamado, no lo pospuso sino que se apresuró a bajar y muy contento, recibió a Jesús.
Ahora en: Lucas 19:7
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.
Como siempre suele suceder cuando Dios empieza una transformación en una persona, hay murmuradores y quienes critican.
En este caso a Jesús no le importó la respuesta negativa de la multitud, estaba acostumbrado ya había experimentado estás críticas de los fariseos en una oportunidad que nos dice en:
Mateo 9:11
Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
No obstante es casi seguro que la casa de Zaqueo era un hogar religioso. Sus padres llamaban a Zaqueo "el justo", pero ahora la gente religiosa lo veía como un pecador.
Rina:
Hermanas, cuando nos volvemos al Señor nace un deseo grande en nuestro corazón de perdonar las ofensas y reparar el daño por el pecado, esta actitud es fruto digno de arrepentimiento, una señal que implica restitución, sino miremos la reacción de Zaqueo ante la gente que estaba en su casa.
Lucas 19:8
Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.
Zaqueo fue más allá de la restitución, él no quiere devolver solo lo que estafó o defraudó, sino más, quiere entregarlo todo, este es un gran ejemplo del verdadero arrepentimiento.
En ese tiempo había una ley de restitución de los daños ocasionados y Zaqueo como religioso lo quería cumplir.
Levítico 6:4
Entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló.
Ahora, el pago de una deuda solo lo podemos hacer al prójimo, nosotras no le podemos pagar nada a Dios por nuestras ofensas. ¡No podríamos!
La buena noticia es que, Jesús ya pagó la deuda entre nosotras y el Padre, él fue nuestro pago de la deuda por nuestro pecado: con su vida, con su sangre, por amor.
En nuestra historia vemos claramente que Jesús amó a Zaqueo.
El resultado de la transformación total de la vida de Zaqueo, fue dar de lo mucho que le dio Dios.
Su actitud hacia sus posesiones cambió por completo.
¡Jesús llegó a su casa y junto con él, la salvación! Que significó para Zaqueo libertad; una relación con Jesús que perdura para siempre, leamos:
Lucas 19:9-10
Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Finalmente la transformación en Zaqueo y en su casa benefició a los pobres y trajo justicia a aquellos que habían sido defraudados.
Al obtener salvación lo primero que se deja ver son los frutos, en el caso de Zaqueo fue la restitución.
La base del arrepentimiento es mostrar las obras después de ser salvas por la fe en Jesús.
Amayra:
Ahora después de conocer mas sobre la salvación que regala Jesús, aún hay mucha gente, que piensa que por causa de su pecado y sus imperfecciones, Dios les dará la espalda.
Pero no es asi, Dios ama a la gente imperfecta y, en vez de darle la espalda, se vuelve hacia a ellos.
Pero déjame decirte que en la Biblia, el rechazo a la salvación ofrecida por Jesucristo tiene consecuencias espirituales graves y eternas y es la separación de Dios: El pecado, que es la causa del rechazo a la salvación, este crea una barrera que impide la comunión con Dios y la relación personal con Él.
Otra consecuencia es la condenación eterna:
La Biblia enseña que aquellos que rechazan a Jesús enfrentarán la eternidad separados de Dios en un lugar de sufrimiento conocido como el infierno.
Hermanas sin la salvación, la vida puede sentirse vacía, sin propósito, llena de culpa y ansiedad, no hay oportunidad de recibir bendiciones y la gracia de Dios.
Solo la fe en Jesucristo trae gozo, paz y esperanza, mientras que el rechazo de la salvación puede llevar a la desesperanza y al vacío espiritual.
Y algo sumamente importante es que
La Biblia también enfatiza que Dios ofrece gratuitamente la salvación a través de Jesucristo, y que el arrepentimiento y la fe son la manera de recibirla.
La decisión de aceptar o rechazar esta salvación es personal, pero las consecuencias del rechazo son eternas, leeré lo que dice:
Romanos 6:23
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Evelyn:
Amén, solo Jesús puede romper esa barrera, esas cadenas del pecado y hacerte libre para vivir con él; siempre y cuando aprecies el regalo de Salvación y te ocupes de ella.
Nos ocupamos de la salvación por qué ninguna de nosotras somos perfectas, y seguiremos pecando, pero la parte importante es que en nosotras habrá el deseo de arrepentimiento de nuestros pecados y haremos el mejor esfuerzo para corregirlo, confensándolo al Señor y él nos ayudará, leamos lo que dice en:
Filipenses 2:13
Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Recuerda además que la salvación es un proceso continuo, cada día nos ocuparemos de cuidarla.
Ya que no es un evento único, sino un proceso que involucra el arrepentimiento diario de nuestro pecado, con la esperanza de una vida eterna con Dios.
Rina:
Amén, Si aquí hay gente que aún no creen en Jesús y rechazan su salvación, amiga que nos estás viendo u oyendo, sea lo que sea que hayas hecho en tu vida, y sea cuál sea tu imperfección, Jesús te ama y quiere tener una relación contigo. Pero necesita una respuesta a su llamado.
¿Cómo responderás, al llamado de Jesús? ¿Te darás prisa como lo hizo Zaqueo o te detendrás a pensar, si es el tiempo o la edad correcta?
¿Anhelas la salvación que ofrece Jesús hoy?
Este es el día de salvación, mira lo que dice en:
2 Corintios 6:2
Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.
Hermanas para finalizar no olvidemos que a través de Jesús vamos al Padre, él es el camino.
Él recorre con su mirada a los corazones que anhelan salvación y los atrae hacia él.
Dios desea que aceptemos su gracia y lo vemos en:
1 Timoteo 2:4-5
El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
Amada amiga tu, que aún no tienes la salvación, te invito a darte prisa e ir hacia él que te está esperando.
Que este mensaje las ayude a atravesar todo obstáculo para aceptar el apreciado regalo de Jesús, su salvación y continuar conociendolo mas como Zaqueo lo hizo. ¿Amén?
Amadas, hasta aquí por hoy, nos despedimos de ustedes agradecidas por escucharnos y vernos, es mi oración poder encontrarnos en otra oportunidad e ir conociendo más de Jesucristo, un abrazo.
!Dios con nosotras!
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