ASOMBRADAS DE DIOS
Canal de YouTube 👇
Romanos 11:33
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
Este verso es parte de una doxología, que muestra una profunda admiración y asombro a Dios de su soberanía.
Aquí Pablo enfatiza la vasta e inagotable naturaleza de las cualidades de Dios, que son tan profundas que escapan a nuestra comprensión .
Ahora, las palabras "insondables" (que no se pueden sondear, es decir, medir o comprender) e "inescrutables" (que no se pueden investigar ni conocer a fondo) resaltan que los pensamientos, decisiones y planes de Dios son completamente misteriosos para nosotras.
Tambien el pasaje nos llama a maravillarnos ante la grandeza de Dios, reconociendo que su sabiduría y conocimiento son infinitos y están más allá de nuestra capacidad de entender y que debemos descansar en su soberanía.
Hermanas ¿Cómo están? Le doy gracias a Dios por una oportunidad mas de estar entre ustedes e ingresar a su casa con su mensaje, su palabra.
Hoy les traigo una reflexión sobre el asombro por Dios y es que es más que una simple admiración; es una respuesta profunda que transforma el corazón y la vida. Nos permite ver la grandeza en lo cotidiano y lo grandioso, reconociendo que el mismo Dios que creo el universo también nos ha hecho suyas y nos libera del pecado. Ahora vamos a leer:
Éxodo 15:11 NVI
¿Quién, Señor, se te compara entre los dioses? ¿Quién se te compara en grandeza y santidad? Tú, Hacedor de maravillas, nos impresionas con tus portentos.
Estas preguntas refleja un asombro que se convierte en alabanza, reconociendo la majestad única de Dios.
Pero también hay otro versículo que muestra cómo el asombro es una respuesta natural a la creación de Dios, invitando a contemplar y apreciar sus maravillas y es el:
Salmo 65:8 NTV
Los que viven en los extremos de la tierra quedan asombrados ante tus maravillas. Desde donde sale el sol hasta donde se pone, tú inspiras gritos de alegría.
El asombro por Dios surge al contemplar su grandeza y sus obras, generando gratitud y una perspectiva renovada de la vida.
Este asombro nos lleva a la reverencia, nos llena de alegría y contentamiento, incluso en medio de las dificultades al reconocer sus bendiciones constantes en lugar de nuestras necesidades.
Hermanas la reflexión de hoy nos ayudará a permanecer asombradas de la creación de Dios, de sus justos juicios, cualidades, pensamientos y de sus planes, entre ellos el plan de amor y redención que preparó antes de la fundación del mundo: "nuestra redención"
Tener conciencia de nuestro pasado, una vida sin Jesucristo absurda, sin sentido, o una existencia vacía y sin dirección y sabiendo que nuestra salvación no se consiguió con riquezas mundanas, sino con algo de mucho valor, nos llevará a tener un asombro hacia nuestro Señor y Salvador.
1 Pedro 1:18
Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.
Esta es una verdad en las escrituras que me trae asombro, donde siempre me pregunté:
¿Porqué fui yo a quién él salvo?
¿Qué vio Dios en mi?
¿Merecía esa salvación?
Pero luego me respondo:
Dios me salvó porque así él lo quiso, no hay nada bueno en mi y tampoco merezco nada, sólo fue por gracia y por sus méritos.
¿Acaso no es esto maravilloso?
Amadas nuestro rescate no tiene valor terrenal, no hubo un precio que pudo saldar nuestra redención, la sangre de Jesucristo fue lo más valioso para lograr nuestra salvación y la reconciliación con el Padre, la sangre de Jesús es un valor que no tiene comparación con alguna cosa material corrompida; la sangre de Jesús tiene poder para perdón, justificación y santificación.
Es así, ahora puedo ver la asombrosa obra de Redención en mi vida, Dios fue fiel, lo sigue siendo y nunca quiero dejar de tener ese asombro por haberme rescatado.
¿Te unirías conmigo para estar maravilladas de él y su obra redentora en nosotras?
Ahora al mira atrás podemos ver que fuimos rescatadas de nuestras tinieblas y es una verdad que valoramos y atesoramos.
El lugar donde estábamos, era de muerte con una vida mediocre, sin sentido, de manera que ahora nuestra identidad ya no reposa en nuestros pecados pasados, sino en esa cruz, en esa sangre preciosa que lavó nuestra maldad, fuimos justificadas pasando a ser hijas de Dios y por lo tanto nuevas criaturas.
2 Corintios 5:17
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Pero saben hermanas también hay una realidad, al pasar el tiempo descuidamos este asombro, el pecado que aún mora en nosotras hace su trabajo y perdemos esa capacidad de maravillarnos.
Abro paréntesis aquí para llevarte a leer una advertencia de Dios al respecto y sino, nos ocupamos del pecado, perderemos de vista al Señor, leamos las escrituras donde Dios está hablando con Caín:
Génesis 4:7 NTV
Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte; pero tú debes dominarlo y ser su amo.
Cierro paréntesis.
Amadas, necesitamos recordarnos siempre la palabra de Dios, cada vez que pecamos o fallamos.
No olvidemos que Jesucristo perdonó nuestros pecados pasados, presentes y futuros, en él somos eternamente aceptadas.
El Evangelio de Jesucristo nos insta ir al arrepentimiento cuando le ofendemos con nuestra maldad. ¡No nos escondamos!
Hay un texto que nos anima y aconseja:
Proverbios 28:13
El que encubre sus pecados no prosperará,
mas el que los confiesa y abandona hallará misericordia.
Asi es, Dios es fiel para perdonar nuestros pecados si lo confesamos y nos apartamos de él.
A continuación te voy a llevar a ver a un hombre que supo del verdadero asombro por el perdón, y se trata de David.
El había fallado al Señor, su pecado se considera de un grado grave por haber sido adulterio, asesinato de Urías, y por el abuso de su poder y la traición a Dios y a su pueblo. El acto con Betsabé fue un pecado de la carne, y la conspiración para asesinar a Urías fue un acto de maldad deliberada y rebelión contra Dios.
Pero él lo llevo a un profundo quebranto, David se sentía morir y lo dejo escrito en uno de su salmos en:
Salmo 32:1-5
Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
Y a si fue Dios le perdonó al ir a él con un espíritu contrito y humillado y súplica, que lo dejo escrito en el:
Salmo 51:9
Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
David nos representa así como a él, nuestra vida de muerte pasó a una vida eterna cuando fuimos a la cruz, a Jesucristo para perdón de pecados. ¡Que glorioso!
Pero penosamente también tengo que decir que lo olvidamos, nos pasa continuamente y vamos por la vida pensando que nada tiene sentido, no encontramos totalidad en él, vivimos sin plenitud y así poco a poco vamos perdiendo el asombro del valor que tuvo el pago por nuestra vida eterna.
Este es un peligro constante que nos asecha.
Por ello hay una advertencia en:
Hebreos 2:1
Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
Amadas cuando estamos viviendo el proceso de asombro, la espera es crucial ante lo extraordinario, lo inmensurable o lo inesperado que nos impulsa a cuestionar.
Es importante esperar en el Señor ya que significa hacer una pausa para recibir instrucciones y obedecerlas, esto aviva nuestro corazón y nos lleva a enfocarnos intencionalmente en Dios.
Esperar en él es decidir tener un corazón tranquilo que desea escuchar su voz y ver su intervención.
La espera no es para que los hechos se produzcan como queremos, sino que se haga la voluntad de Dios.
Recordemos lo que el salmista dijo en:
Salmo 130:5
Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado.
Ahora cuando vienen días que somos sorprendidas por situaciones dolorosas, o por consecuencias de nuestra propia maldad, pasamos por tiempos que no podemos explicar, buscamos consejo en otras hermanas piadosas y no pasa nada, no podemos encontrar esperanza o sabiduría.
Es como un estancamiento espiritual, entonces solemos olvidar la maravillosa gracia y vivimos sin expectativas.
Nuestro amor se enfría y el temor nos asalta.
Hermanas debemos tener cuidado porque al perder de vista al Señor y su palabra, también será otra manera de perder el asombro de Su salvación y el poder que tiene él para socorrernos, para salvarnos, aún para levantarnos cuando ya no le estemos mirando.
Tener en nuestra mente y corazón su bendita palabra es importante ya que ella nos hará cobrar ánimo, porque tiene poder para hacerlo en cada circunstancia.
Cada reglón de la biblia habla de nuestro Señor, él está con nosotras, y que bajo su protección estamos seguras.
Isaías 12:2
Confiamos en ti, Dios nuestro, y no tenemos miedo, porque tú eres nuestro salvador, nuestro refugio y nuestra fuerza.
Creamos en cada promesa y así con esa confianza podemos voltear hacia arriba, mirar a Jesucristo esperando con fe y junto a la gracia vendrá la paz. ¿Porque? Porque nadie puede darlo o prestarla:
"La gracia y la paz proviene sólo de Dios"
Filipenses 4:7
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Hermanas no dejemos de ver al Señor, hemos sido rescatadas para vivir una vida plena, con libertad en él, sin temor.
Examinar nuestro corazón cada día será clave, en la comunión con Dios sabremos si hemos perdido la capacidad de asombro por la obra maravillosa de Jesús en nosotras.
El gozo será una señal y si tampoco no lo tenemos por haber sido rescatadas de las tinieblas, pidamos al Señor cómo lo hizo David:
Salmos 51:12
Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente.
Hermanas volvamos al Señor si hemos perdido la capacidad de asombro por lo que él hizo por nosotras, volvamos al Señor; volvamos al primer amor, volvamos a vivir apasionadas para él; porque cuando algo te asombra no lo olvidas, ¡te transforma! regocijémonos por las bondades y maravillas que hace por nosotras.
Aprendamos de los que vieron de cerca al Señor, de sus seguidores, que con asombro vieron las maravillosas obras de Jesús y sanidades como dice en:
Lucas 5:26
Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.
Este pasaje subraya cómo los actos poderosos de Dios inspiran asombro y llevan a la glorificación de él.
El asombro se produjo al experimentar el poder de Dios manifestado a través de Jesús, provocando reconocimiento de Su autoridad.
Lucas 4:36-37
Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos.
Al igual que las multitudes se asombraron ante los milagros de Jesús, quienes experimentan el asombro por Dios encuentran sentido en la vida, lo que fomenta una gratitud que produce gozo y contentamiento, incluso en tiempos difíciles.
Para finalizar debo recordarte que el principio de la sabiduría es el temor del Señor y esto es necesario para no perder el asombro por su majestad y su Redención en nosotras, vivamos con expectativas de lo que hará el Señor en nuestra vida y que Su palabra sea quién nos guíe a mantener nuestro corazón apasionado por él. Cultivemos el asombro con temor Reverencial.
Hebreos 12:28:
Por tanto, ya que hemos de recibir un reino que es inconmovible, seamos agradecidos, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.
Dios es un ser infinito y misterioso, y hay muchas cosas que pueden asombrarnos de él. Principalmente su amor incondicional y eterno.
Su poder y sabiduría, lo que le permite crear y sostener el universo.
Su justicia y misericordia, lo que significa que busca hacer lo que es correcto y bueno para nosotras, incluso cuando no lo merecemos.
Su presencia en nuestras vida, guiándonos y ayudándonos en momentos de necesidad.
Y finalmente su plan de salvación a través de su hijo, lo que muestra su amor y deseo de reconciliarnos con él.
Este asombro por Dios nos llevara siempre a alabarlo:
Isaías 25:1y 4
Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.
Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro. Amén!
Amadas hagamos una oración juntas:
Padre Bueno te alabamos, nos acercamos ante ti por medio de Jesucristo quien nos salvó por gracia, para pedirte perdón porque muchas veces te hemos perdido de vista, hemos perdido el asombro de tu majestad, de tu poder y grandeza, oro para que tú Espíritu noble nos sustente y nos ayude a mantener encendida la llama de la pasión en nuestro corazón para vivir siempre asombradas de ti y tus caminos en el nombre de Jesús, tu hijo amado, amén.
Hasta pronto hermanas Dios mediante, que este mensaje sea de bendición para todas, un abrazo.
EL ASOMBRO POR DIOS, ES LO QUE NOS INSPIRA A VIVIR PARA ÉL EN SANTIDAD, GLORIFICANDOLE A ÉL, POR TODO LO QUE HECHO EN NOSOTRAS, ¡ESTAMOS FELICES!
¡Dios con nosotras!
Comentarios
Publicar un comentario