La Mujer Samaritana

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Rina:
Hermanas Dios la bendiga, bienvenidas a una nueva cita, damos gracias a Dios por otra oportunidad más que nos da de poder estar con ustedes.
Hoy me encuentro acompañada de nuestra hermana Gisela, quien por razones personales no pudo estar en nuestra charla anterior, la invito a saludar.
Gisela: Saludos para todas...
Rina:
Gracias hermana, por acompañarme.
En el video anterior hemos visto sobre la salvación de Zaqueo, donde esta historia nos ayudó a ver cómo Jesús realmente llega a nuestra vida y nos da salvación gratuitamente y vida eterna a su lado.
Entendimos también que para el señor le fue necesario ir a buscar un hombre que estaba perdido en su religión, en su cultura, en sus costumbres y en su oficio.
A si mismo dejó una verdad: que él llega primero a nuestra vida y cumple así el propósito por el cuál vino a esta tierra: 
"A salvar a todos lo que se están perdidos" entre ellos tú y yo.
Con Gisela hemos visto necesario traerles un tema, dónde veremos cómo está nuestra sed espiritual, examinaremos a la luz de la palabra de Dios nuestra sed de conocer más de Dios y su compasión, para crecer en ello.
Esperando que al terminar el tema podamos encontrar la fuente de agua viva, que calmará a nuestra alma sedienta de Dios.
Oro para que el Santo Espíritu de Dios tome el control de esta reunión y sea de bendición para todas ustedes. 
Dicen las escrituras, que Israel se había olvidado de buscar a Dios para calmar su sed, ellos habian abandonado la "fuente de agua viva", se habían revelado, leamos:
En Jeremías 2:13
"Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua".

Jeremías explica el pecado de rebeldía y autosuficiencia del pueblo de Dios.
Ellos abandonaron a la fuente de agua viva.
El único que podía darles vida espiritual y sustento verdadero y constante. 
El pueblo en lugar de buscar a Dios, se volcó a sistemas humanos, ídolos o filosofías del mundo que eran ineficientes y corruptos. 
Las "cisternas rotas" representan una vida espiritual vacía y engañosa, que no puede retener ni dar agua de vida, resultando en una existencia espiritual sin sustento. 
Hermanas, "Dios la fuente de agua fresca, una fuente que no se agota, ni se seca" es un símbolo de Su gracia y bendición eterna. 

Gisela: 
El pueblo de Israel fue seducido por las promesas falsas de los ídolos y los sistemas paganos, que ofrecían una satisfacción aparente pero que no podían proveer lo que sus almas anhelaban. 
Cómo sabemos el agua es un bien preciado y vital en la vida y el contraste que hace Jeremías es claro.
Dios es la fuente de agua de vida y que cualquier otra fuente de satisfacción es insuficiente y rota.
Ahora ¿Cambiarías una fuente de agua viva por un pozo seco y agrietado?. 
¿Y cómo descubrimos nosotras que tenemos sed espiritual?
Juntas lo vamos a descubrir.
¿Te unirías con nosotras para buscar esa agua que es su palabra y una vez más, quedar satisfechas?
Entonces veremos juntas a una mujer que tenía necesidad de esa agua, una necesidad de un Salvador.
Hablaremos de la mujer Samaritana, su historia lo hallamos en Juan 4:1-30

Rina:
La mujer samaritana es un símbolo de quienes buscan llenar un vacío espiritual en lugares equivocados, pero al final encuentran a Jesús como el único capaz de satisfacer su sed de amor y propósito.
¡Acompáñame a leer la historia!
Juan 4:1-5 
Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea. 
Y le era necesario pasar por Samaria. Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.
Vemos aquí que Jesús decidió salir de su área de mayor influencia y regresar a Galilea, donde él creció y tenían menos poder y presencia. 
Estaba en Judea y ya había agitación allí por su fama y además él no quería entrar todavía en un enfrentamiento abierto con los fariseos y los líderes judíos.
Antes de continuar sepamos algo sobre los samaritanos y judíos. 
Ellos tenían una profunda enemistad, principalmente porque los samaritanos tenían una fe mezclada, producto de la mezcla étnica con colonos extranjeros después de que los asirios conquistaran Israel. 
En los tiempos de Jesús Israel estaba dividida en tres regiones: Judea en el sur, Galilea en el Norte y Samaria que ocupaba la zona central en medio de las dos. Estas divisiones reflejaban las grandes diferencias culturales y religiosas que había entre judíos, samaritanos y galileos.
Cuando los judíos regresaron del cautiverio en Babilonia y comenzaron la reconstrucción del templo y la ciudad, los habitantes de Samaria se opusieron a esta obra y fueron sus principales opositores.
Con el tiempo ellos mismos construyeron su propio templo en Gerizim, y disponían también de ejemplares del Pentateuco, aceptando lo revelado por Moisés, pero rechazando todos los demás escritos del Antiguo Testamento.

Gisela:
Debido a esta tensión en sus relaciones, cuando un judío quería viajar de Judea a Galilea, ellos transitaban el camino más largo para evitar pasar por Samaria y no tener problemas y situaciones desagradables.
Habiendo dicho esto, seguimos viendo, que en su viaje de Judea a Galilea, Jesús consideró que le era necesario pasar por Samaria.
Juan 4:4-5 
Y le era necesario pasar por Samaria. Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.

¿Cuál era la razón para ello? ¿Por qué no podía cruzar el Jordán y caminar como hacían otros muchos judíos? ¿Por qué era necesario atravesar Samaria?
Recordemos que Jesús vino a reconciliarnos con el Padre y también a terminar la enemistad entre hermanos.
Amadas la necesidad expresada aquí estaba relacionada con su misión divina en Samaria, y particularmente con una mujer samaritana que lo necesitaba.
Ella necesitaba un encuentro con Jesús, y él lo sabía.
Que hermoso es saber esto, Dios conoce nuestras necesidades, y por eso le fue necesario pasar por Sicar que pertenece a Samaria dónde ella vivía.
Jesús, siendo judío, llega a la ciudad de Sicar, en Samaria, y se detiene junto al pozo de Jacob. 

Rina:
¡Llegó el momento del encuentro transformador!
Jesús rompe con las normas sociales y culturales de su tiempo al hablar con una mujer samaritana, mostrándole una gracia sin precedentes.
Juan 4:6-7
Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta.
Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

A pesar de que era inapropiado para un rabino judío iniciar una conversación pública con una mujer, y especialmente con una samaritana, Jesús rompe estas barreras culturales y religiosas. 
Ella estuvo casada con cinco maridos y con el que estaba no era su marido por eso solía ir a sacar agua en la hora sexta (al medio día) porque no quería ser vista por las demás mujeres, ya que ellas solían ir de mañana, ella escondía una vida de poca reputación.
Esta mujer no se imaginaba que estaba a punto de ser redimida y recibiría la misericordia y el amor incondicional de Dios, iba a ser primicia de salvación de una de las ciudades que se habían apartado de Dios a otros dioses ellos no reconocían a Jesús como el Mesías.
Él la ve en su necesidad, conociendo su pasado, pero sin juzgarla, e inicia una conversación que la lleva a la verdad y en medio de tanto calor y cansancio lo primero que Él, le pide a ella es agua.
Hermanas, Jesús le hace consiente a ella de la necesidad que tiene de agua a causa de su cansancio, y que por eso fue al pozo.
Él le hace pensar en el agua ya que el agua representa la Palabra, le hace sensible a su necesidad ya que ella misma necesitaba agua y ser saciada.
Pero ella, al ver la actitud del Señor se sorprende que un Judío le pida agua, por la enemistad que tenían entre ambas ciudades y además no era costumbre que un hombre religioso o maestro hable con mujeres, ya que en ese tiempo las mujeres carecían de valor.
Jesús responde a sus inquietudes y le dice:
Juan 4:10 
Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Gisela:
Aquí, el "don de Dios" se refiere a la salvación y la vida eterna que Jesús ofrece. 
Él ofrece una satisfacción espiritual profunda que las cosas del mundo no pueden dar. 
El "agua viva" simboliza la plenitud y el refrigerio que el Espíritu Santo trae a quienes aceptan a Jesús como su Salvador. 
Jesús empieza a llevar a esta mujer a entender la grandeza del amor de Dios por ella, pues ella no conocía el don de Dios.

En ese momento, ella no captó, no entendió cómo ahora nosotras entendemos el plan total del Señor que nos salvó de pura gracia.
Ella no sabía que, con él que estaba conversando era el regalo de Dios para ella para ser salva. 
Ella no reconoció la grandeza de esa declaración de Jesús, en palabras sencillas sería:
¡Oh mujer si supieras lo bueno que es Dios, si supieras que te ama gratuitamente!
La mujer pasa por alto lo que le dijo Jesús, ella estaba pensando en el agua del pozo, lo que sacia, lo material y Jesús en lo espiritual.
Jesús le quiere hacer entender que toda necesidad para saciar el cuerpo es temporal y que volverá a tener sed pero lo que viene de Dios es eterno.

Ella continúa no entendiendo le dice que el pozo era hondo para que Jesús sacará esa preciada agua viva y le quita importancia a Jesús, ella estaba mirando con ojos terrenales, pero Jesús le hace una declaración contundente en:
Juan 4:13_14 
Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Rina:
Sepamos esto amadas, Jesús mismo tiene que darnos esa agua (La Palabra) para que sea duradera a nuestra necesidad y por qué es la que verdaderamente nos satisface.
Entonces esta mujer después de haber escuchado esa declaración tan contundente de nuestro Señor, le expresa a él su necesidad física:
Juan 4:15 
La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

Amadas lo que ella hasta ese momento no sabía que Jesús conocía sus necesidades, porque ella además de su sed material(el agua) también estaba buscando ser saciada, en poder ser amada, valorada y pensó que en los hombres, ella saciaría esa necesidad.

Muchas veces nos pasa eso también, tratamos de sustituir el amor del Padre en personas pero, nadie podrá hacerlo porque solo el amor del Padre es perfecto.

Ella tenía una sed profunda de algo que las aguas físicas del pozo no podían saciar. Jesús le ofrece "agua viva", una metáfora del conocimiento de Dios y una relación que sacia la sed espiritual, dando una satisfacción duradera. 
Jesús al ver la respuesta de ella él, va al punto, y se enfoca en la necesidad de ella, de ser saciada, aceptada y amada.
Entonces él de repente la detiene inesperadamente para declararle lo que ella escondía, y le dijo: "llama a tu marido"
Jesús tocó algo muy penoso y oculto de ella, pero era necesario confesar su pecado para ser redimida y poder ser saciada.
Y fue así, ella confeso y lo vemos en:
Juan 4:17 
Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido.

Gisela:
Ella se sorprende de las declaraciones de Jesús y se da cuenta que Jesús era un profeta, Pero ella de pronto cambia de conversación y le habla de religión y de las diferencias de ideologías de los dos pueblos.
Juan 4:19-20 
Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

Nuestro Señor va de acuerdo cómo ella iba se toma el tiempo y le explica la manera y la forma de adoración, le aclara qué no se trata del lugar, sino adorar de todo corazón y donde estés, no se necesita un lugar físico.

Jesús en ningún momento reprendió a la mujer, no la considero pecadora no la desecho como parte de su pueblo, sino que la considera como descendiente de Jacob, Él sabia que ella desciende de una de las tribus de Israel, Jesús la aceptó y estaba dispuesto a amarla.
Aunque los Samaritanos se apartaron del Señor, Jesús le aclara que es de Judá de quién viene la salvación. 
Juan 4:22 
Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

Y así en el siglo XXI vemos que el pueblo Judío logró preservar las escrituras se le dio el honor de escribirlas para conocerlas y protegerlas con el pasar del tiempo, al conocerlas encontramos salvación y eso es motivo para que desde lo más profundo del corazón brote adoración.
Amadas, Jesús le estaba hablando de redención, veamos cómo ella responde:
Juan 4:25 
Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.
Ella tenía el conocimiento de ello; y es allí cuando Jesús le confiesa que Él era el Cristo, entonces maravillada ella por lo que escuchó, salió de prisa a la ciudad a contar todo lo que Jesús le había dicho.

Después de su encuentro, la mujer deja su cántaro y corre a la ciudad para contar lo que ha vivido. Paso de la vergüenza a la esperanza.
Su experiencia muestra cómo la aceptación y el perdón de Dios pueden transformar una vida marcada por el rechazo y el pecado, convirtiéndola en una evangelista para otros.

Oh amadas ¿Cuántas de nosotras actuamos así cuando tenemos un verdadero encuentro con Jesús?
Anhelamos que todos sepan la obra maravillosa en nuestro corazón y empezamos a ser saciadas de Su agua, que es Su palabra y allí en la Palabra nos encontramos con el Padre, ese Padre amoroso y sus promesas de redención, reconciliación y amor.
¡Nos sentimos verdaderamente amadas y saciadas por él!

Hermanas por ello, es necesario testificar nuestra salvación a todos lo que están a nuestro alrededor.

Jesús en ese momento abre la redención para este pueblo Samaritano.
Ella fue la vocera de lo que Jesús le había hecho entender, salió a sembrar la palabra que fluye vida eterna.

Rina:
La mujer instó a los Samaritanos y llamó la atención a través de su testimonio, Jesús fue su testimonio y fue suficiente para que los demás quisieran escuchar a Jesús.
Veamos el resultado por la cual Jesús deseo pasar por Samaria:
Juan 4:40-42 
Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Y creyeron muchos más por la palabra de él, y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.
¡Amén!

En resumen, el encuentro de Jesús y la mujer samaritana, revela la disposición de Dios para ofrecer gracia y "agua viva" a todos, incluso a los marginados. Su vida transformada se convirtió en testimonio, inspirando la conversión de muchos samaritanos y mostrando que la esperanza y el perdón se encuentran en Cristo. 
Su historia asegura que Dios cuida de las mujeres y de todos, independientemente de su origen o pecados, y que no nos abandona en nuestras luchas. 

También nos enseña que la verdadera realización se encuentra solo en una relación con Dios y en recibir el don de la vida eterna a través de Jesucristo.

Y el mensaje de Jeremías es un llamado urgente al arrepentimiento, a reconocer el error de buscar la saciedad espiritual en fuentes equivocadas y volver a la única fuente verdadera de vida. 
Jesús es la satisfacción a tu sed, si lo anhelas Jesús irá a ti y la calmará.

Dios nos invita a venir a Él y encontrar descanso y satisfacción a través de su hijo.
En Él encontramos la plenitud y la satisfacción completa, y cualquier otra fuente de satisfacción es insuficiente. 
Mis amadas hemos visto un encuentro maravilloso, con la mujer Samaritana ella creyó en la palabra de Jesús y nunca mas tuvo sed.
¿Si hay alguien que aún no ha experimentado está satisfacción y tiene sed del agua viva?
 Te hemos acabado de leer una inspiradora historia que nos muestra que Jesús es la fuente de agua viva y es el único que puede saciar nuestra sed espiritual ya que es nuestra satisfacción como dice el salmista en
Salmos 63:1-2, 
"Dios, tú eres mi Dios, a ti te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay agua". 

Pero si aún Jesucristo no es la fuente de agua viva en tu vida él te da una invitación hoy, busquemos:
Juan 7:37-38
"Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva".

Hermanas que nuestra alma siempre anhele ser saciada por su palabra, Jesús tiene provisión, Su palabra jamás escasea.
Que podamos encontrar nuestra satisfacción en Jesucristo y saciar nuestra sed en Él.
Nos despedimos anhelando que su mensaje sea de mucha bendición y además poder vernos en otro encuentro, Dios bendiga su palabra y cumpla el propósito para la cual es enviada. 
Hermanas un abrazo, nos despedimos esperando que sean bendecidas con la enseñanza, hasta nuestra próxima cita.

Rina y Gisela:
¡Dios con nosotras!

Comentarios

  1. Amén 🙏😇😇 que el Señor sea siempre esa agua que sacie todo nuestro ser y nos siga transformando para su gloria...

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