SOMOS FAVORECIDAS POR AMOR
Proverbios 8:34-35
Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.
Bienaventurado significa dichoso, afortunado, o feliz en un sentido profundo y duradero.
Este es el resultado de prestar atención a la voz de la Sabiduría (Dios), sus enseñanzas y mandatos, con una búsqueda constante, diligente y perseverante y no una búsqueda ocasional, sino un compromiso diario de estar receptivo a la guía de Dios.
Es de suma importancia realmente buscarlo para encontrar la vida, no solo vida física, sino vida plena, una existencia bendecida y obteniendo la buena voluntad, la gracia y las bendiciones de Dios.
La gracia y el favor de Dios no son para los que le ignoran, sino para las que están dispuestas a escuchar, buscar y esperar diariamente la guía de Dios en sus "puertas".
Hermanas como están? las saludo, es una alegría para mí estar de nuevo por aquí, trayendo el mensaje de Dios, mensaje de exhortacion y ánimo para nuestra alma sedienta de él.
Te pido recibas con gratitud su mensaje y dejes que cumpla el propósito para tu vida, si puedes acompáñame hasta el final y si te parece bien puedas compartir esta reflexión, muchas gracias.
El tema que traigo se titula: favorecidas por amor.
¿Cuántas de las que me oyen lo son?
Amadas al ser Iglesia de Jesucristo ocupamos un lugar privilegiado, somos parte de su cuerpo, esto es gracia, un favor inmerecido y agradecemos este maravilloso beneficio para nuestra alma.
Ahora bien el favor y la gracia de Dios son sinónimos.
La palabra gracia en el original griego es Charis que significa: favor divino, regalo inmerecido, don otorgado por pura benevolencia.
La gracia de Dios es un tema central para nosotras como creyentes, donde enfatiza la salvación por fe y el amor incondicional de Dios hacia la humanidad.
La gracia bíblica se define comúnmente como el favor inmerecido que Dios otorga a los hombres (la salvación)
En Efesios 2:8-9, leemos:
"Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Pablo claramente nos dice aquí, que nuestra salvación no es resultado de nuestros propios esfuerzos o méritos, sino un regalo divino.
El favor es la forma en que la gracia de Dios se manifiesta en la vida de una persona.
Se puede hallar gracia y favor ante los ojos de Dios y de los hombres al honrarlo y confiar en él.
El favor de Dios no es solo para beneficio personal, sino que tiene un propósito para glorificarlo a Él e impactar a otras.
Es su deleite de nuestro Señor y Dios hacernos el bien, ya ver el amor del Padre en las Escrituras nos llena de alegría, leemos en:
Jeremías 32:41
Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.
En algunas porciones de la Biblia encontraremos la palabra gracia y en otras, la palabra favor pero ambas son lo mismo.
Las escrituras nos deja grandísimas promesas para encontrar la salida y salvación aún en los momentos oscuros, en medio de luchas y desafíos más difíciles.
Él nos rescata de la trampa del enemigo, de los pecados que cometemos a diario y del hoyo donde caimos, dándonos su perdón, leamos una de sus promesas maravillosas de nuestro Señor:
Salmo 103:2_4
Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias.
Este salmo es un himno de gratitud que nos invita a una alabanza profunda y personal, enfocándonos en la misericordia, el perdón, la compasión de Dios, destacando Su amor inagotable enviando a su Hijo santo a realizar una obra de redención con la humanidad.
Dios nos trata con compasión infinita, no según nuestros pecados y nos perdona a través de Jesucristo.
Ahora, enumero milagrosos actos de su amor según el salmo que leí, como: Sanador, no solo físicas, sino también espirituales, prometiendo restauración completa.
Salvador que nos libera de la muerte eterna y nos da vida, además nos rescata del peligro o la desesperación prefigurado como "el hoyo".
El autor de este salmo que ha experimentado estos beneficios nos exhorta alabar a Dios y no olvidar sus bondades que no lo merecemos pero por gracia y favor divino él nos lo da y para variar, Dios nos distingue y honra con su amor y ternura, dándonos bienestar y alegría.
Hermanas cada día vemos su favor latente en nuestras vidas cuando somos rescatadas de dónde nadie lo puede hacer, solamente él.
Uno de los personajes bíblicos que recibió el favor de Dios es Noé.
En Génesis 6:8 se menciona:
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
En medio de un mundo corrupto y violento, Noé fue considerado justo y encontró el favor de Dios. Como resultado, él le confió la tarea de construir el arca para salvar a su familia y a los animales del diluvio que iba a venir.
Ahora vamos a ver otro valioso ejemplo de como en la vida práctica Dios nos corona de favores y misericordias, se trata de la vida de José.
José tenía sueños de parte de Dios, además tenía un agrado particular de parte de su padre Jacob, tanto así que le regaló una túnica especial, esto despertó celo entre sus hermanos y confabularon un plan malvado, ¡ellos querían matarlo!
Veamos:
Genesis 37:23-24
Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.
Estos hermanos por envidia después de tenerlo en esa cisterna decidieron venderlo a los mercaderes.
Lo que no sabían es que Dios estaba orquestando todo con un propósito que luego sería crucial para ellos, y por que no decir para el pueblo de Israel y aún para la historia, Continuemos:
Genesis 37:28
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.
Este suceso fue recordando hasta el tiempo de los apóstoles, Lucas el evangelista también reconoce que José fue vendido por sus hermanos por celo a temprana edad, pero Dios lo lleno de su gracia y lo acompaño en todo momento:
Hechos 7:9
Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él.
Oh amadas, tengamos cuidado de tener la actitud de estos hermanos, quizás nosotras mismas movidas por nuestros corazón perverso, causemos daño a personas hasta hacerles caer en un hoyo, o en una cisterna.
José padeció por la maldad de sus hermanos aun así él, cayó en gracia y llegó a vivir en casa de Potifar.
Pero estando en la casa de su amo fue echado a la cárcel injustamente.
Hermanas cuando Dios te lleva a un pozo de soledad, a un desierto a una prueba, no vas sola, su favor te acompaña, él conoce que eres polvo, también lo mas profundo de tu corazón junto con tus temores.
Acá también, Dios conocía perfectamente el corazón de José y su favor estaba sobre él en todo momento.
Genesis 39:2
Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.
Los planes del Señor tenían que seguir su rumbo; permitir que José llegue a la cárcel fue parte de sus propósitos, José fue acusado injustamente por la esposa de su amo, solo porque él no cedio a sus caprichos carnales, pero Dios, allí en esa etapa de soledad, le dio gracia y sabiduría y lo vemos en:
Génesis 39:21
Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.
Dios reveló su carácter de Justo en la vida de José y extendió su bondad una vez más, él era inocente y se hizo justicia.
Nuevamente Lucas lo afirma en:
Hechos 7:10
y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
Hermanas José es un tipo de Cristo, él no guarda rencor a sus hermanos por todo el daño que ellos le habían hecho y derrama gracia y favor hacia ellos, José tenía un corazón sano, el dio lo que recibió de Dios y con una respuesta muy conmovedora, anima a sus hermanos y no les condena aún teniendo el poder para hacerlo.
Genesis 45:5
Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
En el caso de José todo dolor que él paso, fue con propósitos y enseñanzas para sus hermanos y aún para las generaciones venideras.
Una de las lecciones es la lección de perdón que José le da a sus hermanos.
Además de muchas lecciones que nos deja la vida de José, lo que resaltamos es el favor de Dios y a causa del dolor el supo obedecer al Dios que su Padre amaba y perdonó a sus hermanos.
Amadas, quizás ahora nos encontremos en un hoyo y de repente alguien nos pueda dar una mano para rescatarnos, pero será solo hasta la superficie terrenal, lugar limitado, será efímera la ayuda, será solo por un poco de tiempo y la diferencia entre la ayuda del hombre y la ayuda de Dios es que la ayuda o favor de Dios es eterna y del hombre es superficial.
Salmos 108:12
Danos socorro contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre.
Otro ejemplo del favor de Dios es María, la madre de Jesús, quien recibió un mensaje del ángel Gabriel en:
Lucas 1:30:
Y el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.
María fue elegida para ser la madre del Salvador, lo que muestra el favor especial que Dios le otorgó.
Estos personajes biblicos que hemos visto son ejemplos de cómo el favor de Dios puede manifestarse en la vida de las personas y cómo ese favor puede tener un impacto significativo en la historia de la salvación.
Romanos 8:32
El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Este verso nos da un argumento lógico de lo más grande a lo más pequeño: si Dios ha hecho el sacrificio supremo, la entrega de Jesús, entonces es seguro que también nos dará las provisiones "menores" necesarias para vivir como sus hijas.
La clave está en la inmensa gracia y amor de Dios, demostrados al no "escatimar" (es decir, no privarse ni ahorrar) en el don más valioso que tenía.
¡Gloria a Dios!
Por lo tanto como creyentes, somos llamadas a vivir en la realidad de esta gracia y lo vemos en:
2 Corintios 12:9
Y me ha dicho: Bástate de mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.
Aquí, Pablo nos enseña que la gracia no solo nos salva, sino que también nos sostiene en nuestras debilidades. En momentos de dificultad, podemos confiar en que el favor de Dios está con nosotros, dándonos la fortaleza necesaria para enfrentar cualquier desafío.
Ahora, ¿Cuál será nuestra respuesta al favor de Dios?
La respuesta adecuada a la gracia y el favor de Dios es vivir en gratitud y obediencia.
Ahora, ¿Cuál será nuestra respuesta al favor de Dios?
La respuesta adecuada a la gracia y el favor de Dios es vivir en gratitud y obediencia.
En Tito 2:11-12
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, debemos vivir sobria, justa y piadosamente en este siglo.
Hermanas la gracia nos transforma y nos llama a una vida que refleje el carácter de Jesucristo.
No obstante el favor y la gracia de Dios son fundamentales para nuestra comprensión del evangelio.
Como amadores de Jesucristo y su gracia, celebramos esta verdad y busquemos vivir vidas que honren el regalo inmerecido que hemos recibido. Que cada día podamos recordar que somos recipientes de su gracia y que esta verdad nos impulse a compartir su amor con los demás.
¿Amén?
¿Amén?
Después de obtener su salvación; nos toca a nosotras vivir para Él, vivir como al Señor le agrada, porque si hemos nacido de nuevo al creer en Jesús, la santidad debe ser el clamor de nuestro corazón.
Hermanas alabemos al Señor por sus favores inmerecidos ya que desde el vientre de nuestra madre hasta el día que nacimos, somos realmente bendecidas, favorecidas en todo, ¡tenemos vida! El milagro mayor de nuestro Señor.
Y para finalizar amadas deseo que leamos:
Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Este verso nos anima a acudir a Dios en los momentos de necesidad, sabiendo que nuestro gran sumo sacerdote (Jesucristo) entiende nuestras debilidades y está listo para ayudarnos con misericordia y gracia en el momento justo. Él es nuestro intercesor.
Él autor de Hebreos nos invita a acercarse a la presencia de Dios sin miedo ni vergüenza.
En lugar de un trono de juicio, encontramos un "trono de gracia", lo que implica que Él está dispuesto a extender favor y misericordia.
Amadas la ayuda de Dios llega en el momento preciso, en el instante en que más se necesita. Es un "socorro oportuno".
Oremos juntas:
Padre te adoramos y te exaltamos, gracias por todos los favores y misericordias que nos ofreces cada día, gracias por tu mensaje que nos ayuda a buscarte en tu trono de la gracia el oportuno socorro, ayúdanos a no olvidar que tenemos un gran sumo sacerdote quien intercede por nosotras cada día, y ser agradecidas por qué por gracia fuimos salvas, ayudanos en nuestras debilidades y que tú gracia nunca nos falte en el nombre de tu hijo amado. Amén.
Hermanas hasta pronto Dios mediante, Dios las rodeé de sus favores y misericordias, un abrazo.
EL FAVOR DE DIOS NO ES UNA EXCEPCIÓN EN NUESTRA VIDA, ES UNA CONSTANTE.
¡Dios con nosotras!
Amén, glorioso Señor, gracias por tu favor y gracia inmerecida. Solo con creer en tí, recibimos todo, y su salvación es eterna🙏🙏
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