INSPIRANDO FE
Salmo 56:3-4
En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?
La confianza en Dios es una elección de la voluntad, no solo un sentimiento. "Confiar" implica una fe continua puesta en acción basada en las promesas de Dios.
La fe firme en el Señor, elimina el temor paralizante.
El salmista ha confiado en Dios más que en sus temores hacia el hombre, porque ha entendido que ellos son limitados comparados con el poder de Dios, y cualquier daño que le puedan causar, no es eterno ni definitivo.
Esta claro que el pasaje nos enseña a llevar las ansiedades y amenazas a Dios, sustituyendo el temor por la alabanza, la confianza en sus promesas e inspirar fe a otros.
Amadas hermanas ¿Cómo están?
Es una alegría poder ingresar a su casa a través de este medio, trayéndoles el mensaje de Dios para tu vida, le pido al Señor que pueda ser de tu ayuda y edificación, acompañe hasta el final.
Siempre me han inspirado aquellas personas de fe y coraje que se niegan a dejarse asustar o intimidar.
A través del tiempo he encontrado mujeres de Dios que con su vida me han inspirado fe, por su piedad, su carácter, su pasión por las cosas de Dios y sobre todo por su vida integra, que me han desafiado a poner en práctica las escrituras e imitar su fe.
Aún no he alcanzado el estándar alto que nos pide el Señor, estoy en el proceso mirando siempre el mejor modelo que inspira fe: a Jesús y avanzo hacia la meta.
Hoy quiero llevarlas a las escrituras a ver a aquellos que son de inspiración para nosotras, leamos una historia de tres hombres de Dios: Sadrac, Mesac y Abebnego, amigos del profeta Daniel, ellos estaban exiliados durante el reinado de Nabucodonosor que con valor nos inspiran confianza en Dios.
Este rey había mandado a construir una estatua de oro y donde dio una orden:
Daniel 3:4-6
Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mandase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.
Se ve aquí que hay una orden "a adorar la estatua de oro al sonar diversos instrumentos"
Esto simboliza la presión del mundo secular o pagano para apartar a las personas de la adoración al Dios verdadero.
Pero este decreto prueba la fidelidad de estos tres jóvenes, quienes se niegan a ceder a la presión, demostrando que la lealtad a Dios debe mantenerse aun bajo riesgo de vida.
El pueblo de Babilonia estaban obedeciendo la orden de su rey, los judíos no lo hicieron y algunos caldeos aprovecharon está oportunidad para hablar mal de los judíos yendo ante el Rey para acusarlos
Este rey malvado se enojo y mandó llamar a los amigos de Daniel y les dijo:
Daniel 3:15
Ahora, pues, ¿Estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿Y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
Este versículo resalta el contraste entre la soberbia humana y la fidelidad, preparando el escenario para la milagrosa liberación de los jóvenes del horno de fuego.
Nabucodonosor, en un acto de orgullo y furia, busca obediencia absoluta y utiliza el horno ardiente para intimidarlos.
Pero ellos enfrentaron al rey de esa nación, negándose a adorar ídolos falsos a pesar de la amenaza que ellos tenían por no hacerlo, estaban decididos hacer lo correcto sin importar cuál fuera las consecuencias.
Creían en Dios y en Su poder para vindicarlos y liberarlos si así, Dios lo deseaba. Leamos lo que ellos contestaron:
Daniel 3:17_18
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.
Este pasaje es una declaración de fe suprema que enseña que la obediencia a Dios es más importante que el resultado, la comodidad o la propia vida.
Ellos demuestran una fe inquebrantable, afirmando que Dios puede librarlos, pero incluso si no lo hace, no adorarán la estatua.
Ahora veamos como reacciona el rey leyendo los siguientes versículos:
Daniel 3:19-20
Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado. Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.
Aqui vemos lo que estos jóvenes van experimentar: una prueba severa de fe y obediencia a Dios ante la presión extrema de un rey malvado, orgulloso y opositor.
Entonces, hemos leído que el rostro de Nabucodonosor se "demudó" o desfiguró de la furia. Su orgullo fue herido por la desobediencia de los jóvenes.
Amadas, La orden de calentar el horno "siete veces más de lo acostumbrado" representa un esfuerzo inútil por desafiar el poder de Dios, y paradójicamente, resalta el milagro posterior.
Los hombres del rey los ataron pero, el horno estaba demasiado caliente y cuando los arrojaron al fuego los alcanzó y los mató.
Los jóvenes cayeron atados al horno, a pesar de que el horno se calentó siete veces más de lo normal, las cuerdas que los ataban se quemaron, pero ellos caminaban ilesos junto a una cuarta persona, descrita como "hijo de los dioses".
El rey se sorprende ante lo sucedido porque en el horno ve a cuatro personas y todos ellos desatados paseándose por el horno sin que les pase nada.
Era sumamente maravilloso lo que estaba sucediendo. Inmediatamente el rey llama a los tres a salir del horno, ellos obedecen y todos los que estaban en el lugar se quedaron sorprendidos al ver que el fuego no les había quemado la piel, ni el pelo y para variar no había olor de humo en sus ropas.
El rey Nabucodonosor, asombrado, los liberó y decretó que nadie hablara mal del Dios de ellos.
Los amigos de Daniel, sobrevivieron milagrosamente sin daño alguno, protegidos por una figura divina en el fuego.
Amadas la absoluta confianza y reverencia hacia el Dios de estos hombres judíos, fue un tremendo testimonio e impacto para el rey, comenzando en él un cambio de corazón, glorificando a Dios al ver con sus propios ojos el milagro que hizo el Señor al salvar a estos jóvenes del fuego saliendo ilesos ante los ojos de todos los gobernantes.
Leamos lo que dice el rey:
Daniel 3:28
Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.
Amadas antes de este evento, estos jóvenes se destacaron por su fidelidad al no comer la comida del rey, resultando más saludables y sabios que el resto. Ellos además vivían en integridad.
Dios respalda al hijo que le honra y no se avergüenza de él, la fidelidad, el temor reverente hacia su persona, no lo pasa por alto, él actúa y usa todo para honrar a sus hijos e hijas. Porque después de esto el rey les dio puestos importantes en el gobierno de Babilonia a estos jóvenes.
Ahora, si seguimos leyendo en el capítulo cuatro de Daniel, vamos a ver una transformación del rey después de lo que sucedió, Nabucodonosor glorifica a Dios y cuenta lo que experimentó y como Dios obro en su vida, leamos:
Daniel 4:2
Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo.
Ahora desde el verso 3, hasta el 33 relata el rey su experiencia, cuando puedas te invito a leerlo, ahora te doy un pequeño contexto:
En sueños Dios le mostró a el rey Nabucodonosor como terminaría su reino a causa de su pecado de orgullo y alabanza hacia el mismo.
El sueña con un árbol enorme que es cortado por un ángel, dejando solo el tocón. Daniel interpreta que este árbol representa al propio rey, quien será destronado, expulsado de la sociedad y actuará como una bestia debido a su soberbia.
Un año después, mientras se jactaba de su poder, la profecía se cumple. El rey sufre una enfermedad mental o una forma de locura que lo lleva a vivir en el campo, comer hierba como los bueyes, y tener cabello y uñas largas como plumas de águila y garras de ave.
El rey ignora la advertencia de arrepentirse y es castigado tal como se predijo.
Dios le quitó su reino, hasta que el reconozca la grandeza y el poder de Dios sobre todas las cosas, Nabucodonosor experimenta un juicio divino.
Al pasar siete períodos de tiempo, Dios le devuelve la cordura. Nabucodonosor reconoce humildemente que el Altísimo reina sobre los reinos humanos y tras recuperar la razón, es restaurado a su trono y su grandeza aumenta, emitiendo un decreto para alabar al Dios del cielo.
y fue así cuando Nabucodonosor bendice y alaba a Dios:
Daniel 4:34
Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
¡Amén!
Amadas que importante es inspirar fe a los que nos rodean, una no sabe que impacto tendrá en las vidas de nuestros seres amados.
Los amigos de Daniel inspiraron fe y no tuvieron miedo y Dios los respaldo con su cuidado en el momento de adversidad.
Ahora en el nuevo testamento también vemos a hombres de Dios que desafiaron a líderes y defendieron su fe e incluso fueron encarcelados y maltratados.
Hebreos 11:36-38Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.
Hermanas estas pruebas extremas demuestran que la fe de esta nube de testigos del salón de la fama, no buscaban comodidad terrenal, sino una recompensa eterna.
No obstante la fe no siempre garantiza protección física, sino que capacita para resistir la persecución, viviendo como marginados por un mundo que no merecía su fidelidad.
El texto afirma que "el mundo no era digno" de estas personas. Aunque el mundo los despreció y persiguió, a los ojos de Dios eran valiosos y dignos por su perseverancia.
En última instancia estos "mártires" o creyentes sufrientes que, aun sin ver el cumplimiento inmediato de todas las promesas terrenales, se mantuvieron firmes, siendo ejemplos máximos de perseverancia y confianza en Dios por encima de la vida misma.
Reflexionemos:
¿Y nosotras estamos inspirando a otras con nuestra fe?¿Nuestra obediencia a Dios es de impacto para otras?
¿Nuestro testimonio, puede causar reverencia y temor de Dios?
¿Podemos con nuestro amor a Dios, causar hambre y sed por Él?
¿A quién estamos adorando?
Hermanas Jesús es nuestra mayor fuente de inspiración, nos enseñó con su ejemplo:
Obediencia a lo que decía el Padre, valor para hacer lo correcto, y sobre todo, hacer la voluntad del Padre, como lo dice en:
Juan 5:30
No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
Amafas, Jesús con su vida, muerte y resurrección fue de impacto e inspiración no sólo a un rey, sino a muchas generaciones.
¡Reflejemos a Jesús!
Por que él ya derrotó, venció y conquistó al enemigo: "el pecado"
Nosotras no tenemos nada que conquistar, sólo inspirar.Y si hemos nacido de nuevo y si su Espíritu mora en nosotras no hay excusa para inspirar fe.
Nosotras no tenemos nada que conquistar, sólo inspirar.Y si hemos nacido de nuevo y si su Espíritu mora en nosotras no hay excusa para inspirar fe.
No dejemos que los lideres con espíritu fariseo de este tiempo nos intimiden y llenen nuestros corazones de temor, ni por el enemigo de nuestras almas que nos insta a adorar a ídolos falsos, si no que podamos glorificar a Dios con nuestras buenas obras, como Sadrac, Mesac y Abegnego.
Leamos lo Jesús nos manda en:
Mateo 5:16
INSPIREMOS FE, CON VALOR, OBEDIENCIA E INTEGRIDAD PARA LLEVAR A OTROS A MIRAR A JESÚS.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Entonces debemos ser de bendición e impacto para otras a través de nuestra vida y que a pesar de los problemas, nuestra confianza en Dios no se estanque, sino que se fortalezca.
Seamos de aquellas que inspiran fe, transmitamos confianza, esperanza y convicción en Dios o en principios espirituales a otras, motivándolas a actuar, perseverar o cambiar sus vidas.
Amadas, vivir con integridad como lo hicieron Daniel y sus amigos, alla en Babilonia, es la manera más poderosa de inspirar fe, mostrando una vida transformada por Dios.
Y si alguna historia de fe ha impactado tu vida cuéntala con sencillez y gentileza, sin ser intimidante o presuntuosa.
Para ello es necesario sumergirse en las escrituras para fortalecer nuestra fe poniéndola en práctica mostrando compasión por lo que dudan, y en lugar de juzgarlos acercarlos más a Dios, con amor, comprensión y con buenas acciones más aún cuando el tiempo se acerca como dice en:
Hebreos 10:24-25
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
¡Amén!
Hermanas muchas gracias por acompañarme hoy, me despido con la esperanza de volver con él mensaje de Dios en otra oportunidad, un abrazo.
¡Dios con nosotras!
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