El Padre Más Pródigo





Salmo 86:15 NTV
Pero tú, oh Señor, eres Dios de compasión y misericordia, lento para enojarte y lleno de amor inagotable y fidelidad.

Este salmo describe el tierno e inagotable carácter de Dios frente a nuestras debilidades y fracasos. En medio de un momento de angustia, Dios no responde con ira, sino con un amor incondicional.

Los atributos principales mencionados en este versículo son: Compasivo y Clemente, mostrando una profunda empatía por nuestro sufrimiento y nos ofrece su favor inmerecido, incluso cuando le fallamos.
Otro atributo es que Dios es lento para la ira, destacando su infinita paciencia. Ya que él no se irrita rápidamente ni busca castigarnos, sino que nos da tiempo para arrepentirnos de nuestro pecado y cambiar.

Por último Dios es grande en amor y fidelidad, su amor inagotable se expresa cuando cumple sus promesas porque, él es completamente leal y confiable.

La Biblia describe el amor de Dios hacia nosotros como un afecto incondicional, eterno y sacrificial. 
A través de sus escrituras, se revela como un refugio seguro, un Padre que perdona, restaura y no depende de nuestras obras, sino de su infinita misericordia.

Hermanas bienvenidas, a un nuevo programa, gracias a Dios por permitirme traer su mensaje para ustedes sus amadas.
Hoy Dios en su palabra nos va a mostrar su amor infinito hacia sus hijas e hijos, ese amor de Padre,  misericordioso, compasivo y perdonador.

Amadas el amor de Dios por nosotras es muy grande. Él nos acompaña en todo momento, no nos abandona en los momentos de dificultad o en medio del dolor. Todo lo contrario, Dios permanece a nuestro lado, nos extiende su mano amorosa cuando caemos, nos ayuda, nos consuela y restaura.
A esto lo llamo un Padre pródigo, un Padre que lo da todo por sus hijos e hijas y lo veremos en una parábola escrita en el evangelio de Lucas 15.
Allí hay una historia que nos muestra el perdón restaurador de un padre, que representa a Dios.

Este tenía dos hijos, el menor de los dos, quiso separarse de su padre para vivir su propia vida, dónde pidió su herencia y lo mal gasto y cuando ya no tenía nada para comer el, tocó fondo y se determinó a ir a su padre, en busca de perdón por haberle fallado, el dio un primer paso, uno determinante.
Lucas 15:18-19
Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

Este hijo con esa actitud rompe el orgullo del corazón y toma una decisión determinante a venir a volver a su casa, dónde no debió salir jamás.
No solo pensó en regresar, sino que "se levantó y fue", dando un paso al frente para cambiar su situación.
Al decir "he pecado", asume la responsabilidad de sus malas decisiones sin poner excusas ni culpar a otros y se humilla porque se da cuenta que era indigno y pide ser tratado como un simple trabajador o jornalero.

La historia continúa así:
Lucas 15:20
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
Que confortante es ver esta escena, la actitud del padre en acción que se basa en misericordia y el amor que tiene por su hijo que va a confesarle sus faltas.
Así actúa nuestro Padre con los que van hacia él, por perdón.
En él hay perdón en abundancia por ello puse el título del mensaje de hoy como: "El Padre más pródigo", y es por la siguiente razón:
El adjetivo pródigo según el diccionario, tiene dos significados, uno es negativo y el otro positivo.
~ Negativo se refiere a alguien que gasta su dinero o fortuna de forma insensata y excesiva, un derrochador que en esta historia representa el hijo.

~ Positivo. Porque da lo suyo con gran desprendimiento y sin reservas, es generoso como el Padre, que es el centro del mensaje.

Ahora la gran pregunta es 
¿Por qué corrió el padre? ¿Qué lo motivó a esa acción? 
El verso 20 dice que vio venir a su hijo desde lejos. 
¿Por qué que?
Porque el hijo había tomado la decisión de volver a casa, como lo vemos en el verso 18.
¿Y por qué se había ido ese hijo? 
Al parecer por rebeldía (aunque no se sabe la causa exacta, leamos lo que dice:
Lucas 15:12-13 
El menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

Cuando dice Lucas que el hijo vivió perdidamente, esto tiene implícito ser contumaz, rebelde, no obedecer la voz de los padres, glotón y borracho.

No obstante "viviendo perdidamente” en otras versiones dicen: 
Vida desenfrenada, vida disipada, de mala manera, o viviendo libertinamente.

Hermanas la rebeldía era una ofensa gravísima para la cultura judía del primer siglo, leamos está ley escrita en:
Deuteronomio 21:18-21 
Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá. 
¡Que fuerte!

Ahora volviendo al verso 20 de Lucas 15 dice que: el padre fue movido a misericordia: se refiere a que se compadeció por el hijo sufriente, al punto que sus entrañas se estremecieron; y no solo es un sentimiento, fue movido a actuar, él corrió  y se echó sobre su cuello, y aquí lo más sorprendente, el padre corre hacia su hijo.
Tomemos un ejemplo práctico para entenderlo más claramente: 
Un niño, al ver a su papá llegar a casa después de un largo día de trabajo, corre desesperado gritando “mi papá!, mí papá!” y se lanza a su cuello y lo aprieta fuerte mientras ríe y lo besa, y hace toda una fiesta personal por la alegría de ver nuevamente a su papá, ¿han visto esa escena?

Ahora imagina esa misma escena pero a la inversa, el padre corriendo hacia su hijo gritando “mi hijo!, mi hijo!” y lanzándose sobre él, como dice el texto, literalmente “se echó” sobre el cuello de su hijo.

Con esto, se muestra que el amor restaurador proviene primero del padre, una imagen de Dios nuestro Padre, no de nuestra iniciativa o de nuestros méritos.

Hermanas el padre al echarse sobre su cuello implica: 
_Vulnerabilidad porque el padre se expone emocionalmente.
_Restauración, porque él borra la distancia del pecado.
_Afecto desbordado: por qué no es un abrazo seco, sino un abrazo de quien pensó que había perdido a su hijo.
_Perdón anticipado: porque antes de que el hijo termine de dar su discurso que había memorizado, el padre ya estaba dando órdenes de vestirlo con vestiduras nuevas. 

Y aunque la escena es gratamente conmovedora; la acción del padre al correr hacia su hijo fue humillante y vergonzoso. Porque que correr era algo escandaloso y contracultural. 

Un padre de familia caminaba, se movía en su pueblo o ciudad; lento, mesurado y moderado. Transmitía con eso honor, dignidad y status. (Era la norma cultural de aquel tiempo)

Los que podían correr eran los niños y jóvenes y aún los sirvientes, por tanto, correr se tenía como señal de infantilismo, inmadurez e irresponsabilidad. 

Entonces al correr el padre, cualquiera sea la distancia, era necesario, levantarse la túnica. ¿Te imaginas?

Si un hombre se levantaba la túnica, era por una razón: correr con todas sus fuerzas. Y mostrar las piernas que en esa época era lo mismo que estar desnudo.

Esto me lleva a recordar en 2 Samuel 6, cuando David danza delante de Jehová tras traer el arca de Dios de casa de Obed-edom, Mical se burla de él diciéndole “te descubres sin decoro, como un cualquiera”. sus piernas se veían mientras danzaba frenéticamente. 

Amadas hay otra razón por la cual corrió; se cuenta, según algunos escritos talmúdicos, que en ciertas regiones de Judea y Galilea se realizaba una ceremonia no “oficial”, más era una costumbre, para el caso de hijos rebeldes que decidían volver al pueblo y por ende a sus familias. 

Se le decía “La Kezazah” que significa, precisamente “separado o cortado” del pueblo. 
Está ceremonia consistía en traer unas vasijas de cerámica, en ocasiones conteniendo frutos o granos, y en la plaza pública a vista de todo el pueblo se gritaba: “Hermanos de la casa de Israel, escuchen: nuestro hermano fulano ha hecho [tal o cual cosa, deshonra familiar, o rebeldía por ejemplo, y tememos que su descendencia se mezcle con la nuestra. Tomad esto como señal para las generaciones futuras de que está separado.
Inmediatamente se procedía a romper las vasijas o cántaros.
“Así como estás vasijas rotas no sirven para nada así fulano (el hijo rebelde) no es de provecho o bienestar para el pueblo”
“Así como estos granos (o frutos) se echaron a perder y solo se pisotean, así se hará con fulano”

En otras ocasiones no se procedía con este “ritual” en la plaza pública, cuando se sabía que un hijo rebelde estaba volviendo, se apresuraban a hacer ese ceremonial en las afueras del pueblo. Para no dejar que el rebelde llegue al pueblo y tratarlo como un paria, como un aborrecido.

Entonces ante la pregunta inicial de ¿Por qué corrió el Padre? Muy posiblemente esta fue la causa por la cual el Padre corre al encuentro de su hijo. 
~ Avergonzarse a sí mismo mostrando su desnudez.
~ Humillarse al correr como un inmaduro o infante, un irresponsable..
~ Echarse sobre el cuello de su hijo, para cubrirlo del escarnio de un pueblo furibundo.

El Padre se humilló a sí mismo para mostrar el profundo amor por su hijo, un hijo que por la ley que dictaba en Deuteronomio 21:18-21 merecía la muerte pero recibió el perdón.

Esto nos permite entender mejor el amor de Dios por nosotros, sino veamos lo que dice:
Filipenses 2:5-8
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

El Padre al correr toma la iniciativa, él busca y va al encuentro. 
Lo mismo que nuestro Padre celestial y lo vemos en: Génesis 3:9
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Aquí, Dios tomando nuevamente la iniciativa, leamos otro versículo en:

Ezequiel 34:11 y 16 
[11] Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. 
[16] Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

¡Ven amadas, Dios es quien busca!

Y otra cosa que no es casualidad, que antes de esta parábola hay dos más dónde vemos una acción de buscar algo, en:
Lucas 15:7 parábola oveja perdida donde 
El pastor toma la iniciativa de buscar la oveja y se regocija al encontrarla.

Lucas 15:10 en la parábola moneda perdida
La mujer toma la iniciativa de barrer toda la casa hasta encontrar la moneda.

Romanos 5:8 
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 
(Iniciativa de Dios nuevamente)
Y el texto que más me conmueve es
Apocalipsis 3:20 
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. 

Hermanas, Dios siempre da el primer paso:
~ En el huerto del Edén: pregunta "¿Dónde estás?".
~ En los profetas: dice "Yo mismo buscaré".
~ En Jesús: muere por nosotros cuando éramos pecadores.
~ En las parábolas: el padre corre, el pastor busca, la mujer encuentra 

Entonces como dije antes pródigo es el que da lo suyo con gran desprendimiento y sin reservas. 
Ese es nuestro Padre
Ese es nuestro Dios

Y faltando poco para finalizar la historia vemos en
Lucas 15:22 que dice:
Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.

Cómo todo padre su primera reacción es de felicidad, de gozo al ver a su hijo volver a él, y quiere que todos sepan que el retornó, volvió, se arrepintió, su hijo había estado muerto en sus delitos y pecados, pero volvió a vivir, y el padre lo celebra, y al ver a su hijo con ropas sucias, le da unas limpias.
Así mismo Dios muestra Su amor por los pecadores arrepentidos genuinamente.
Gloria a Dios por su abundante amor.

Ahora para finalizar no me quiero ir sin decir algo del hijo mayor.

Recuerde mis que el pródigo malo, el hijo menor,  tomó la decisión de irse lejos del padre. 
Sin embargo, el hijo mayor ya vivía lejos del padre muchos años antes… él era pródigo en su corazón. ¿Porque? Cuando el padre entregó la herencia, no se negó a recibirla, el despreciaba a su padre y lo vemos en Lucas 15:12 
Después vemos que el tenía la mentalidad de siervo, no tenía presente que era el hijo, leamos:
Lucas 15:29
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
El hijo está enojado y se queja, evidenciando amargura, celos y un corazón centrado en el mérito y no en el amor.
El hermano mayor menosprecia la celebración por el regreso de su hermano y se enfoca en que él "siempre ha servido". 
Esperaba recibir un premio o recompensa material a cambio de su obediencia, revelando que su relación con su padre se basaba en el cumplimiento del deber y no en el afecto, se creía el empleado del mes.
El hermano mayor representa a las personas religiosas, que se creen justas y se resienten cuando Dios muestra misericordia y gracia hacia quienes consideran "inferiores" o indignos.

El hijo estaba en la casa pero también estaba perdido. 

¿Cuántas de nosotras estamos en la iglesia adorando pero con nuestra mente lejos?
Hay un versículo que dice:
Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mi. 

Dios no se merece esta actitud, él nos quiere completas, integras totalmente rendidas como verdaderas hijas, sin resentimientos, envidias, etec

El hijo mayor, tenía todo a mano pero no vivía en amor, teniendo la presencia misma del amor representado en el Padre. 

El hijo mayor tenía las 2 terceras partes de la herencia, y su corazón alejado, cual pródigo no le daba la ocasión de disfrutarlo, tenía mentalidad de jornalero.

Si bien es cierto que debemos servir a Dios pero no debe hacerse para ser amados o para recibir algún premio, le servimos porque nosotras lo necesitamos para desarrollar el amor a Dios.

Pero aun así, con su mala actitud el padre va también por él y le rogaba que entre a disfrutar de alegría de ver a su hijo menor volver a la vida, leamos:
Lucas 15:31-32
Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

Oh amadas cuanto amor y paciencia de parte del padre.
Esta es la belleza de la imagen de Dios Padre hacia sus hijos que después de caer, lo levanta y va a él para restaurarlo a su puesto de honor.

Amadas, si quizás estás en la condición del hijo menor te diré que no hay pecado que no pueda ser perdonado. En Dios hay perdón, no importa lo que hayas hecho, él está dispuesto a perdonarte, extender sus brazos, y recibirte si te acercas a él. Levántate y decide volver con un corazón arrepentido.
Y si quizás estás como el hijo mayor, te animo a verte como verdadera hija de Dios, eres su amada no su jornalera, él te aceptó, te buscó, te puso un anillo al igual que sus demás hijos, disfruta de la bendición que te ha dado tu Padre, disfruta de su salvación, eres libre para él.

Amadas aferrémonos a Dios en los momentos de tentación, la solución no es apartarse de él, y si lo has hecho, experimenta el poder reparador de su amor por ti. Les dejo está cita:
Salmos 86:5 NTV
¡Oh Señor, eres tan bueno; estás tan dispuesto a perdonar, tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!

Me despido con gratitud en mi corazón de saber que tengo un Padre que me ama y darlo a conocer, espero poder volver con otro mensaje de fe y esperanza para tu corazón, hasta pronto Dios mediante. 

NO HAY AMOR QUE SE COMPARÉ AL AMOR DEL PADRE, SU AMOR ES SANTO, FIEL, INMUTABLE E  INMESURABLE, NADIE NOS SEPARARÁ DE SU AMOR.

Dios con nosotras!

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