Rut Y Noemí "Una Historia De Redención"
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Hermanas Dios las bendiga, ¡bienvenidas!
Estamos felices de estar por este medio una vez más gracias a Dios, para traerles otro mensaje y como siempre quiero recordar que en el encuentro anterior mis hermanas habían hablado de la mujer samaritana, quien nos dejó una profunda enseñanza para meditar y buscar en el lugar correcto la fuente de agua que saciara nuestra sed y es en esa agua, que si la bebemos de nuestro interior brotaran ríos de agua viva, Jesucristo es esa agua viva, ¿lo crees? Que Dios nos ayude a creerlo.
Ahora quiero pedir si por favor a nuestra hermana Gisela que nos guíe en una oración.
Gisela: Amado Dios te damos muchas gracias por este tiempo que vamos a compartir juntos con mis hermanas, Señor este tiempo donde vamos a relatar una historia la cual Tú nos has dejado escrita en tu palabra, para que pudiéramos aprender de ella y para conocerte, Señor y sobre todo está historia que conmueve mucho nuestro corazón porque nos lleva a recordar a nuestro Rededor Jesucristo, nuestro amado Señor, que vino a este mundo a dar su vida por nosotros, que en verdad podamos apreciarla y conocerte a través de ella Señor, gracias Padre por este momento bendice a cada una de las oyentes, a aquellas personas que hoy están dispuestas a ver este video, en el nombre de Jesús, Amén.
Amayra:
La historia que contaremos a continuación nos enseña sobre la fidelidad, la lealtad, la redención y la providencia divina, mostrando cómo Dios obra a través de personas comunes y en circunstancias difíciles para cumplir sus propósitos redentores.
También esta apasionante historia destaca la bondad de Dios hacia los extranjeros y cómo su gracia se extiende más allá del pueblo de Israel, conectando la historia humana con el linaje del rey David, revelando que Dios usa la lealtad y la integridad para salvar y restaurar.
Y se trata de la historia de Rut y Noemí.
Las escrituras hablan de ellas con el objetivo de aprender, meditar al fin de encontrar esperanza y a un Dios que quiere que los marginados vengan a Él por ayuda.
Ahora, si alguna vez te has sentido fuera de lugar luchando por formar parte de algo, te identificarás con Rut, la heroína de esta historia que se encuentra en el libro que lleva su nombre.
Ahora invito a mi hermana Gisela a continuar:
Gisela:
Hermanas las saludo, continúo diciendo que:
El libro de Rut contiene tragedia, lealtad, amargura, humor, ternura, amor, ansiedad y una conclusión muy feliz.
No sólo Rut es el relato de una hermosa historia de amor; también contiene profundo significado teológico.
Hermanas, vamos a dar un pequeño contexto antes de ir a las escrituras y leer a fondo sobre esta maravillosa historia de Rut y Noemí.
La historia de Rut y Noemí ocurrió en los días que gobernaban los jueces a Israel, alrededor del 1370 al 104 a.C. y de esta manera es un puente que va de los jueces a la monarquía de Israel.
Algo que destacar aquí, eran tiempos de desintegración total, inestables y apostacia y lo vemos en:
Jueces 21:25
En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.
Después de leer los deprimentes acontecimientos presentados en los últimos capítulos de Jueces, es muy refrescante llegar a este agradable y significativo libro que describe algunas de las cosas buenas que acontecieron durante el período de los jueces.
Es muy probable que "Rut" venga de una palabra hebrea re'ut que significa "la amiga" o "la compañera".
Y Noemí (del hebreo Na\'omi) que significa "mi dulzura", "mi deleite" o "mi encanto".
No obstante Noemí es el personaje central del libro, mientras que Rut es el personaje principal.
Ahora continúa mi hermana Evelin:
Rina:
Bendiciones hermanas.
A medida que vamos contando la historia veremos la fidelidad, la bondad de Dios con Noemí y con su pueblo mostrándonos así, una señal o sombra de lo que vendría: "La llegada del pariente Redentor"
Dios usó "un hambre de la tierra" de Judá para iniciar este hermoso drama, aunque el hambre no se menciona en Jueces, lo cual causa dificultad al tratar de fechar cuando se escribió el libro de Ruth.
Después de este pequeño contexto empezamos diciendo que una viuda moabita, tras haber pasado una serie de desgracias, se traslada con su suegra a Belén debido a una hambruna en Moab, y deja atrás a su familia de origen. Leamos entonces en:
Ruth 1:1
Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y sus dos hijos suyos.
Noemí estuvo casada con un hombre llamado Elimelec, pero una hambruna hace que se muden con sus dos hijos a Moab dónde había provisión, a una nación pagana.
Belén de Judá que significa "casa de pan", se encontraba vacía, por ello fueron a residir a un lugar extranjero con pocos derechos y privilegios.
Está familia al determinar salir de Belén
dudó de la provisión de Dios en tiempo de escasez, ellos no confíaron en Dios.
Esta parte de la historia se refleja en oportunidades en nuestra vida, dudamos y tomamos atajos, quizás por miedo a sufrir o pasar alguna necesidad y vamos a buscar algo mejor saliendo de la voluntad de Dios, pero sabes a Dios no le sorprende nuestras debilidades y va a usar todo para nuestro bien.
Un consejo para nuestro tiempo sería tomar decisiones firmes y aferrarnos a la fe en Jesucristo, al igual que Rut se aferró a Noemí y sobre todo al Dios de Noemí.
Hermanas debemos tener cuidado con la impaciencia y salir del lugar de donde el Señor nos ha dado a pesar que surjan situaciones, ya que no escaparemos de los planes de Dios, tenlo por seguro, miremos lo que dice en:
Isaías 46:10 parte (b)
Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.
Saben hermanas al fin y al cabo nuestras vidas no está determinadas por lo que nos sucede, sino cómo respondemos a los desafíos.
Amayra:
Volviendo a la historia, mientras están en Moab, Elimelec muere, al igual que sus hijos que se habían casado con Orfa y Rut.
La viuda de Elimelec, Noemí, decidió volver a Belén e instó a sus nueras a volver a los suyos.
Después de persuadirlas, Orfa partió de regreso a su nación a servir a sus dioses, pero Rut demostró su lealtad a Noemí al decidir acompañarla.
El profundo amor que une a Rut y Noemí, es un amor fortalecido a través del sufrimiento.
Rut acompaña fielmente a su suegra Noemí a pesar de no estar obligada a hacerlo, está acción ilustra la devoción y la lealtad que Dios valora.
Desprovista, Noemí regresa a Belén con su nuera Rut, a quien no pudo desalentar de que se quedará en Moab a continuar con su vida.
Leamos lo que Rut le dice a Noemí:
Ruth 1:16
Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
Que convicción de Ruth, su respuesta a su suegra son el resultado de lo que Noemí enseño, que es la palabra de Dios a Rut y que posiblemente sea el que voy a mencionar:
Deuteronomio 30:16
Porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
Rut entendió esto y por eso ella le demuestra fidelidad a su suegra Noemí.
Rut había conocido al Señor y sus estatutos y dejo la idolatria para ir con ella.
Gisela:
Cómo hemos visto que la situación de ambas mujeres transcurre en la oscura y dificultosa época de los jueces en Israel, lo cual resalta aún más la conducta y los valores: exhibidos por Rut, una adoradora del verdadero Dios y devota fiel al único Señor y Noemí regresando al lugar donde no debería haber salido, quizás su vida hubiera sido diferente, ella está regresando con las manos vacías solo con la esperanza de que quizás pueda recuperar lo que había dejado.
Ruth 1:19
Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es esta Noemí?
Y allí van las dos viudas juntas, pero Noemí estaba con su rostro diferente, estaba casi irreconocible, cuando se fue ya era adulta y al pasar los 10 años en Moab, la edad la alcanzó, su apariencia física había cambiado por el sufrimiento y la aflicción, tanto que las personas se apiadaban de ella.
Cuando Noemí regresa, les dice a los lugareños, que la llamen Mara que significa: amargura, veamos:
Ruth 1:20
Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.
Rina:
Hermanas detengámonos un momento aquí y miremos la actitud de Noemí.
La amargura de ella no le permitía ver la misericordia y bondad de Dios, Él la estaba llevando de regreso a su ciudad natal, un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de volver al Dios vivo y verdadero.
En última, instancla la amargura es un pecado en reposo, crece bajo la superficie, en lo profundo del suelo de nuestros corazones, debemos estar atentas y vigilantes de no permitir que estas raíces encuentren lugar en nuestros corazones.
La Palabra de Dios nos insta:
Hebreos 12:15
Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.
Por otro lado la aflicción y la circunstancia llevaron a Noemí a cambiar su proceder que se convirtió en amargura.
Hermanas así como las raíces de los árboles se encargan de nutrir a toda la planta, pasa igual cuando dejamos que las raíces de amargura empiecen a fortalecerse en nuestros corazones, dará como fruto en nuestra vida: el resentimiento. Para ello hay una advertencia en:
Efesios 4:31
Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
Alguien dijo una vez:
"La amargura nos pone en prisión y hace que levantemos barreras y muros en las relaciones"
Leamos:
Ecleciastés 7:9
No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.
Tengamos en cuenta esto: Cuando hay amargura en el corazón no recibimos gracia, esta la estorba, y perdemos el favor de Dios y lo peor, brota la queja afectando a los que nos rodean, esto le pasó a Noemí:
Rut 1:21
Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?
Noemí al salir de Belén estaba prosperada ya que tenía su familia, pero al salir de la protección del Dios de su vida e ir al lugar donde nadie le adoraba, dejó Sus propósitos atrás.
Ahora al volver Noemí ella va con otro sentimiento a Belén, estaba desilusionada de Dios. Pero la verdad es que su necedad y falta de fe hicieron perder el rumbo y su corazón se irrito contra el Señor.
Esto me lleva a recordar:
Proverbios 19:3
La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.
Amayra:
Saben hermanas a Dios no le toma por sorpresa nuestra necedad y él va a revertir lo que hicimos mal, y quizás use la aflicción como en el caso de Noemí para volvernos hacia su voluntad.
David lo había experimentado y lo dejo escrito en el Salmo 119:71
Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.
¿Podriamo acaso decir estas palabras cuando estemos en medio de una aflición?
No es fácil deleitarse cuando estamos en aflicción, ya sea a causa de nuestras malas decisiones o por qué Dios lo permite para madurar en fe.
¿Recuerdan a Job? Él también tomo la actitud de Noemí:
Job 10:1
Está mi alma hastiada de mi vida; Daré libre curso a mi queja, Hablaré con amargura de mi alma.
Hermanas, Dios es Fiel por eso nos humilla, nos aflige, pero Noemí está desconfiando de la bondad de Dios.
Pero hay una realidad, Noemí no escapará de los planes de Dios, estos se cumplen y él ahora va hacer una obra en ella, en su corazón cumpliéndose así lo determinado por Dios a pesar de ella.
"Muchas veces la amargura y la queja brotan de nosotras por qué reclamamos nuestros derechos, hermanas tiene que haber una renuncia a ellos y en vez de dar rienda suelta a la queja, debemos dar gracias por todo y en todo"
Gisela:
Fue así como Noemí regresó del país de Moab, acompañada de su nuera Rut y cuando llegaron a Belén coincide con la cosecha de cebada.
Rut está sin hijos, la cuál también la lleva a tomar otra decisión en tierra extranjera para ella.
Rut le pide a su suegra Noemí que la deje ir a trabajar y Noemí se lo permitió.
Y fue así que Rut fue al campo a cosechar y sin saber llegó a la parte del campo que pertenecía a Booz, que era de la familia de Elimelec, esposo de Noemí, leamos:
Rut 2:2
Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía.
Y así ella recogía lo que a los segadores se les iba cayendo de las gavillas, Ruth está haciendo la voluntad de Dios porque así él lo había determinado: Que los pobres podían recoger lo que caía de las gavillas, podríamos decir que aquellas migajas se transformarían en una tremenda bendición más adelante, para luego recibir una bendición plena.
Rut es una mujer esforzada, valiente y diligente, cómo Dios pide de sus discípulos, buscando el pan físico y espiritual.
Dios siempre está al cuidado de los pobres y necesitados.
Este tiempo de cosecha, era un tiempo de celebración y regocijo delante de Dios, y también para recordar a los pobres.
Rina:
Sucede después que Booz ve a Rut en sus campos le da el permiso para segar con confianza, él le otorgó gracia a Rut, leamos
Rut 2:8-9
Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no vayas a espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto a mis criadas. Mira bien el campo que sieguen, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que no te molesten. Y cuando tengas sed, ve a las vasijas, y bebe del agua que sacan los criados.
Booz muestra aquí, una viva imagen de nuestro Señor Jesucristo. Este escenario es repetido por él, quien nos redime de la pobreza espiritual y de la esclavitud del pecado, dónde más adelante lo veremos con más detenimiento.
En esos tiempos el rebuscar era un privilegio que los pobres tenían, permitiéndoseles recoger del grano que quedaba de las cosechas.
Y como hemos leído, mientras Rut rebuscaba, recibió trato preferencial por parte de Booz.
El libro resalta que Dios considera importantes a aquellos que son vistos como desfavorecidos o insignificantes por los demás, como Rut, una mujer moabita y viuda.
Observemos también la providencia de Dios en una manera hermosa cuando Rut y Booz se conocen y se enamoran uno del otro. Un amor que unió al judío con el gentil dentro de una misma línea real donde nacerían el rey David y Jesús, su más ilustre descendiente, leamos:
Rut 2:10-12
Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera? Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.
Que valiosas palabras de parte de Booz, estos reglones nos llevan a ser inspiradas, para ser mujeres temerosa de Dios, fieles y respetuosas con nuestras suegras y que nuestro amor por Dios sea notorio.
Amayra:
Con esas palabras llenas de gracia, Booz se convirtió en la respuesta a su propia oración que había hecho poco antes Rut, leamos lo que ella responde a Booz:
Rut 2:13
Y ella dijo: Señor mío, halle yo gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque no soy ni como una de tus criadas.
En esta respuesta se destaca el profundo impacto de las palabras de Booz hacia Rut, quien se siente reconfortada, valorada y que expresa humildemente gratitud por su consuelo, bondad y la amable oferta de Booz.
Después de que Rut regresa del campo a casa con una gran cantidad de espigas, Noemí le pregunta dónde ha estado trabajando y quién la ha ayudado.
Rut emocionada le cuenta todo a Noemí y ella al saber que ha estado trabajando en el campo de Booz, Noemí exclama en:
Rut 2:20 lo siguiente:
Sea él bendito de Jehová, pues que no ha rehusado a los vivos la benevolencia que tuvo para con los que han muerto. Después le dijo Noemí: Nuestro pariente es aquel varón, y uno de los que pueden redimirnos.
Noemí identifica a Booz como "nuestro pariente" y "uno de nuestros redentores".
En la sociedad de la época, el "goel" o redentor era un pariente cercano a quien le correspondía proteger a las viudas de su familia.
Sus deberes incluían comprar tierras para la familia, vengar a sus parientes y, a veces, casarse con la viuda de un pariente para asegurar la continuidad del linaje y las propiedades.
Gisela:
Noemí reconoce que Booz está cumpliendo esta función de protector y proveedor, no solo para Rut y ella, sino también en memoria de su esposo y sus hijos fallecidos.
La preocupación de Noemí es el bienestar total de Rut y le anima a buscar un hogar.
En la cultura en que Rut vivió, ella tenía tres cosas en su contra. En ese tiempo se honraba a las mujeres que tenían hijos y ella no los tenía.
Sin embargo, esta historia muestra cómo Dios ayudó a una mujer forastera, haciéndola formar parte de su pueblo, salvándola de la pobreza y la exclusión.
Cuando Noemí se entera de que Rut tiene la atención y la amabilidad de Booz, le aconseja a Rut que se acerque a él directamente.
Aunque Noemí tenía derecho a hacer uso de la ley del pariente redentor, ella ideó un plan mediante el cual Rut se presentaría como la persona con quien él debiera casarse.
Rut 3:3-4
Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Y cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer.
Al leer esta porción de la biblia quizás algunas se preguntarán: ¿No hay un aire de inmoralidad en el hecho de que Booz y Rut pasarán la noche juntos antes del matrimonio?
Rina:
Rut se involucró en una costumbre del antiguo Oriente Medio al pedirle a Booz que la tomara como su mujer, simbólicamente ilustrado al extender una prenda de ropa sobre la mujer en cuestión, tal como Dios extendió su manto sobre Israel
Ezequiel 16:8
Y pase yo otra vez junto a ti, y te mire, y he aquí que tú tiempo era tiempo de amores; y cubri tu desnudez; y te di juramento y entre en pacto contigo;dice Jehová el Señor y fuiste mía.
Además el texto ni siquiera da lugar a la impropiedad moral más sutil, notando que Rut durmió a sus pies.
Rut abandona el intento de seducción y en su lugar solicita una unión permanente y legal con Booz.
El Señor honró esto de una manera increíble y maravillosa.
Rut 3:9-11
Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos. Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.
Booz acepta el pedido de Rut y la respeta, él le advierte que aparte de él había un pariente más cercano, pero que no estaba dispuesto a redimir la propiedad de Elimelec, lo que incluía a Rut y Noemí.
Es así que Booz idea un plan de redención hacia rut:
Rut 3:12-13
Y ahora, aunque es cierto que yo soy pariente cercano, con todo eso hay pariente más cercano que yo. Pasa aquí la noche, y cuando sea de día, si él te redimiere, bien, redímate; mas si él no te quisiere redimir, yo te redimiré, vive Jehová. Descansa, pues, hasta la mañana.
Booz Librando cada obstáculo, se casó con Rut quien después dio a luz al abuelo del rey David. En una demostración asombrosa de la gracia de Dios, Rut, mujer gentil, fue incluida en la genealogía de nuestro Señor Jesucristo y lo vemos en:
Rut 4:13
Booz, pues, tomó a Rut, y ella fue su mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo.
Amayra:
Ahora, ¿Acaso no estaba estrictamente prohibido por la ley el matrimonio con una Moabita? Si, era uno de los pueblos prohibidos, solo que la gran diferencia aqui es que, Rut era una prosélita devota de Dios, no una adoradora pagana de Quemos; la principal deidad de Moab.
Al contraer matrimonio Booz llegó a ser pariente redentor de Rut y Noemí.
Este matrimonio cambiaría totalmente la vida de rut y de noemi y daría comienzo al plan de Dios, devolviendo la identidad de Noemi y la continuidad que había despreciado por su desobediencia y todo el pueblo estaba feliz, leamos:
Rut 4:14
Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel.
Nuestro Señor uso todo para el bien de su sierva, que un día se alejó.
La transformación de Noemí de una mujer desesperada y con amargura a una persona alegre, como vemos en:
Rut 4:15
El cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos.
Que maravilloso, Dios restauró la vida de Noemí devolviendo a ella la alegría y dulzura que su nombre representaba.
Gisela:
Para Noemí el nacimiento del hijo de Rut fue significativo porque el niño se convirtió en pariente Redentor, que se hizo famoso en Israel.
El Señor le dio un nieto y que cuido de él instruyendolo en las escrituras al abuelo del rey David.
Rut 4:16-17
Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya. Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David.
Ahora voy a detenerme aqui para ver sobre el pariente redentor.
El libro muestra el concepto de "pariente redentor" en Booz, quien asume la responsabilidad de cuidar a Noemí y Rut, y cómo Dios ofrece una redención que rescata a las personas de la devastación.
El tema que llena el libro es de redencion,. Rut pasó de la pobreza a la riqueza, de viuda a esposa, de estéril a fértil, y de extranjera a israelita.
Las acciones de Booz para redimir la tierra, casandose con Rut y engendrar un hijo para mantener el linaje familiar de Noemí son simbólicas de la redención que le hizo Jesucristo a su esposa, la iglesia y a su pueblo.
Tito 2:14
Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Rina:
Booz, como tipo de Cristo, se convierte en el pariente redentor de Rut. Este relato prefigura la venida de Jesús como Redentor de todos los creyentes, como dice en:
1 Pedro 1:18-19
Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
En un sentido espiritual, el papel del pariente redentor se cumple en Jesucristo. Al encarnarse, El llegó a ser nuestro redentor; por su deidad y vida impecable, llegó a ser nuestro redentor; por amor, El estuvo dispuesto a ser nuestro redentor.
Hermanas por medio de la fe en Jesucristo se reciben las bendiciones de la redención.
Nuestro Padre celestial envió a Su propio Hijo a la cruz, para que pudiéramos hacernos hijos de Dios y hermanos y hermanas en Cristo. Al ser nuestro Redentor, nos convertimos en Sus parientes.
Amadas finalizando el tema de hoy, vemos la bondad de Dios en todo el libro de Rut, ÉL usa la vida de Rut, Noemí y Booz para sus propósitos.
así la historia con el linaje del Mesías y el propósito de Dios para el mundo.
A pesar de nosotras Dios cumple sus propósitos en todo.
Él reina y mientras sea así, la mano del Todopoderoso, hará que Su palabra se cumpla para sus fines.
Y por último el libro revela que el amor y la bondad de Dios se extienden a todos, incluidos a los extranjeros como Rut, mostrando una perspectiva más inclusiva y abierta que en otras partes de la época.
Rut la moabita ilustra que el plan redentor de Dios se extendía más allá de los judíos, a los gentiles, entre ellos nosotras.
La historia de Rut y Noemí demuestra cómo incluso en los momentos más difíciles de desesperación, como la época de los jueces, Dios puede obrar a través de aquellos que le son fieles.
Rut demuestra la verdad de que la participación en la familia de Dios no se basa en nacimiento o en nacionalidad, sino en la fe y obediencia a Dios
Ella llegó a Belén como una extranjera y se volvió una sierva y fue incluida en el linaje humano de Jesucristo por pura gracia de Dios y lo vemos en:
Mateo 1:5
Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.
Ahora Booz es también un personaje clave en el libro, un pariente redentor que da a Rut y Noemí, una nueva vida. ¡Gloria Dios!
Amadas hermanas que fascinante historia, esperamos que las ayude a entender el obrar de Dios, y el paso que daba el Señor al pasar el tiempo para cumplir sus propósitos que él ya los tenía planeados antes de la fundación del mundo, gracias a ustedes hermanas que siempre nos oyen por llegar y acompañarnos hasta el final de la historia.
Y a ti Gisela y Amayra también muchas gracias por por acompañarme en estos encuentros.
Hermanas y amigas que están al otro lado espero que está historia sea de inspiración para su vida, nos despedimos con la esperanza de volver a estar en otra cita con ustedes, hasta pronto Dios mediante, un abrazo grande.
¡Dios con nosotras!
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